miércoles, 21 de enero de 2015

EL VUELO NUPCIAL Y LA PREPARACIÓN PARA EL INVIERNO

El vuelo nupcial y la preparación para el invierno


A los pocos días de fecundada la reina, comienza la matanza de zánganos en las colmenas más prósperas.
En las mejores colmenas hay en promedio de 400 a 500  zánganos,  y que son alimentados con la miel producida por la colmena.
Nunca se vio a una reina copulando dentro de la colmena, la misma es ignorada por los zánganos aunque a veces pase por el lado de ellos, quizás no sospechan de quién se trata.


Cada día,   salen las hordas de zánganos en su diaria búsqueda por una reina. La reina que se apresta a su vuelo nupcial espera y escoge el día, debe ser un día soleado y por la mañana.
Cuando está decidida, sale y entra reiteradamente hasta memorizar el lugar donde se encuentra la colmena. Por fin, alza el vuelo, perfectamente vertical hacia el cénit. Muy pronto varios miles de zánganos, de colmenas próximas y de la propia, se juntan en una sola cuadrilla y empiezan a seguirla.

Mientras suben, algunos van quedando rezagados y desaparecen, son cada vez más los que renuncian, fatigados y al final sólo quedan unos pocos. Finalmente la reina, ya un poco cansada, es atrapada por el más resistente de ellos quien la abraza y la penetra durante un minuto, en un baile espiral y ascendente, a una altura mayor que la de las aves para no ser molestada o para que no ocurra ningún imprevisto. Un minuto y el abdomen del macho se entreabre; el zángano, muerto en pleno éxtasis, cae en espiral desde las alturas, siempre tomando como referencia el libro “La Vida de Las Abejas” de Mauricio Maeterlinck y que El Apicultor presenta en versión periodística.

La explicación fisiológica de tan bella y simbólica cópula es que el órgano del macho está diseñado para penetrar a la hembra únicamente en el espacio, o sea volando, y por lo tanto es imprescindible que en su vuelo ascendente dilate completamente sus dos sacos traqueos; esas dos grandes vejigas se llenan de aire e “impelen las partes bajas del abdomen”, permitiendo la energización del órgano.
La reina vuelve a la colmena, con el falo todavía incrustado y parte de las entrañas del zángano. Se detiene en el umbral, acompañada por un no muy abundante batallón, comenzando enseguida a deshacerse de lo que quedó del macho.
Dos días después del himeneo la reina empieza a poner huevos;   en esos momentos es cuando las obreras vuelven a prodigarle todo su cariño y preocupación. La reina permanece fértil hasta apenas un tiempo antes de su muerte.


Algo raro ocurre, a los pocos días de fecundada la reina, revolotea un aire asesino por los colmenares del apicultor y comienza la matanza de zánganos en las colmenas más prósperas. Ese día las obreras no salen a trabajar sino que preparan sus aguijones para la matanza; grupos de tres o cuatro obreras atacan a cada zángano, le clavan sus aguijones envenenados, les cortan las alas, les fracturan las patas, y los pobres zánganos, desprovistos de aguijón, resisten, tratan de agruparse o simplemente huyen. Los cadáveres de los zánganos son retirados de la colmena, los zánganos todavía vivos, agrupados dentro, son vigilados por las guardianas que les impiden cualquier movimiento por lo que pronto perecen de hambre, los que salieron de la colmena vuelven al atardecer encontrándose con una barrera infranqueable de abejas guardianas en el umbral; a la mañana siguiente, la mayoría de los zánganos que esperó en el umbral están muertos.
A veces la naturaleza se comporta de una manera extraña, de los mil zánganos que en promedio tienen las colmenas, solamente uno será en cierto modo útil.

Después de la matanza, la actividad de la colmena se reanuda, pero con menos efervescencia que en la primavera; las fiestas disipadoras de la abundancia y las migraciones han terminado y el invierno ya se avecina. El néctar de otoño es recolectado, almacenado y sellado.
La colmena poco a poco empieza a adormecerse, muchas obreras se pierden y mueren al acortarse los días y al llegar las primeras y sorpresivas lluvias.

Finalmente llega el invierno, pues las abejas sobreviven y logran mantener al interior de la colmena temperaturas primaverales. Esto lo logran formando el curioso racimo, donde todas protegen a la reina y se pasan la miel de boca en boca, de pata en pata. Cuando las abejas más superficiales del racimo sienten demasiado frío, una capa del interior se sale para reemplazarlas, adentrándose las frías abejas en el calor del grupo. Así, cuando la temperatura al interior de la colmena desciende, las abejas  realizan un movimiento tembloroso de  sus músculos para producir calor   hasta alcanzar la temperatura deseada: “esa primavera secreta (en pleno invierno) emana de la hermosa miel que no es más que un rayo de calor antes transformado, que ahora vuelve a su primitiva forma (calor)”.

MANEJO DEL ESPACIO EN LA CÁMARA DE CRÍA

Manejo del espacio en la cámara de cría


En la primavera o en las polinizaciones, el arte del apicultor es manejar el desarrollo de la colmena aumentando la postura de la reina.


La primavera, suele comenzar muy temprano con temperaturas muy bajas inclusive helando, y es importante manejar el espacio con relación a la población de abejas
Esto es también manejar los incentivos, para dar calor y alimento, que junto con el polen aumentan el desarrollo de la postura de la reina,  .
Estos manejos son comunes cuando hablamos de desarrollo primaveral, pero existe una técnica que consiste en el raspado/rotura del opérculo de la miel alrededor de la cría. Esto es especialmente importante cuando estamos alimentando, y/o cuando  comienza un flujo de néctar, ya que si no lo hacemos se producirá lo que se llama bloqueo, que es nada más ni nada menos que la falta de lugar para que la reina pueda realizar sus posturas.

Cuando rompemos el panal, las abejas limpian por completo esa zona. Si lo hacemos alrededor de la cría estamos dando lugar a que la reina aumente el área de postura.

Si a este manejo lo complementamos agregando cera estampada entre el último panal de cría y la reserva de alimento, para aprovechar esa miel que las abejas limpian activando las glándulas productoras de cera y aumentando el potencial de estirar la misma, esto nos está dando mayor superficie de postura sin aumentar el espacio real de la colmena manteniendo los 35 grados necesarios para el desarrollo de la cría, permitiendo a las abejas utilizar las reservas o la entrada de néctar, en la cría y no para mantener la temperatura.

LONGEVIDAD DE LAS ABEJAS


Longevidad de las abejas
Abejas Longevas o Abejas de invierno


1 - Longevidad de las abejas:

Se dice que la abeja de invierno es más longeva porque en su estadio larval consume un día más de polen que las larvas de las abejas primaverales. Friedrich Ruttner decía que la larva de la abeja de invierno o “abeja longeva” tiene un día mas de consumo de jalea real Otros dicen que el polen de otoño es más rico en proteínas. Que en invierno trabaja menos y por eso vive más. Que consume más polen y por eso vive más.

 La abeja de invierno o abeja longeva vive mas porque no necesita producir jalea para alimentar y por lo tanto esa proteína la reserva para si y por eso es más longeva. Es más longeva por que no  tiene la fase de nodriza. se describen varios ensayos empíricos para demostrarlo Por ejemplo:


Prueba de lo dicho es el hecho de que una colonia sin reina permite que las obreras dupliquen o tripliquen la duración de su vida comparándola con las de una colonia normal. No teniendo que utilizar su jalea para alimentar una nueva vida, alargan la propia.

Si tomamos un enjambre de abejas negras y en el momento de recogerlo le cambiamos su reina por una de raza italiana, fecundada, veremos que a los 
45 días no quedan casi abejas oscuras. Pero si en vez de una reina fecundada le damos una celda real y por añadidura esta falla y diez días mas tarde le damos otra en que la reina nazca, se fecunde y comience su postura, observamos que aun a los 60 días se encuentran abejas negras. Esto demuestra que la vida de estas obreras se alarga de acuerdo al periodo de tiempo en que la colonia estuvo sin cría.



Otro ensayo: Prueba muy concluyente al respecto tuvimos el año pasado. A principios de mayo recibimos 15 reinas caucásicas grises de los EE.UU., que introdujimos en otros tantos núcleos de 5 a 6 cuadros de abeja italiana. Con algo de cría. Una vez aceptadas las reinas, tres de ellas iniciaron su postura de inmediato y la mantuvieron hasta entrado el invierno. Las demás comenzaron su postura en primavera. Al llegar el mes de septiembre, estaban todas en postura, con la diferencia que en las colonias que criaron durante el invierno, habían desaparecido casi todas las abejas amarillas siendo reemplazado por las caucásianas, mientras en las que no hubo cría hasta septiembre, se mantuvo la población de italianas, con poca diferencia con respecto al otoño.


Como ya dijimos, al no tener nuevas vidas que alimentar, prolongaron la propia


Todos tienen un denominador común: 
“LAS PROTEINAS” Las abejas en otoño acumulan proteínas en forma de pan de abejas o polen ensilado y en su organismo;en los cuerpos grasos en forma de proteína corporal.

  
La proteína corporal acumulada en los cuerpos grasos y otras partes del organismo de la abeja son utilizadas por esta como reserva para los momentos de máximo requerimiento. Un buen índice de proteína corporal permite sobrellevar con éxito cuando es joven la alimentación de las larvas y mas tarde las labores de colecta de néctar en plena mielada. Esta reserva de proteínas le permite también prevenir o en su defecto sobrellevar los embates de las enfermedades. Le permite también sobrellevar el crudo invierno y lo que es mas pesado aún, volver en primavera con las energías y proteínas suficientes para alimentar a la nueva camada de crías con jalea real. 
Cuanto mayor es el nivel de proteína corporal mayor será su vitalidad y longevidad. Un buen nivel de proteína corporal depende en especial de la nutrición:

Una buena alimentación larval
Una buena alimentación proteica en los primeros días de vida adulta
Una alimentación proteica acorde a las exigencias del medio,
A.     A mayor esfuerzo más consumo y por ende mayor concentración de proteína digestible deberá tener el polen consumido
B.     Cuanto mayor es la tasa de natalidad mayor será el desgaste de proteína corporal que necesitarán las nodrizas para alimentar la cría y por consecuencia mayor tendrá que ser la tasa de proteína del polen que consuma
Es evidente que la longevidad está ligada a la calidad del polen que consuma,



Pero por otro lado, hay situaciones extremas de gran esfuerzo que consumen proteína corporal sin que la abeja pueda recuperarla en su totalidad por más que reciba una buena nutrición.
El nivel de “proteína corporal” está influenciado por:

1.     Polen
2.     Tasa de natalidad
3.     Carga de trabajo de la abeja
Proteína corporal de la abeja
El polen provee a la colonia de abejas de toda la proteína necesaria para el desarrollo del cuerpo y su normal funcionamiento. Las abejas utilizan la proteína existente en el polen fundamentalmente para el desarrollo de los músculos, glándulas y demás tejidos corporales.

Estas proteínas del cuerpo de la abeja pueden ser trasladadas de un lugar a otro de los tejidos de la misma. Por ejemplo, cuando una abeja deja de producir jalea real, la proteína pasa de las glándulas hipo-faríngeas a las glándulas cereras y luego a los músculos de vuelo. A su vez la abeja tiene capacidad de almacenar proteínas a nivel de los cuerpos grasos.

Cuando se da un periodo de bajo ingreso de polen con ingreso de néctar las abejas nodrizas no pueden desarrollar correctamente las glándulas hipo-faríngeas y por lo tanto no pueden alimentar a las larvas con jalea real. En estos casos son las abejas viejas las que trasladan proteínas de los cuerpos grasos a las glándulas hipo-faringeas y alimentan transitoriamente a las crías. Esto se puede dar por un corto tiempo. La intensidad de trabajo de la abeja nodriza determina mayor desgaste y a su vez la longevidad de la abeja. Cuanto mayor es el contenido de proteínas del cuerpo de la abeja mayor será la vida útil de la misma. Un caso extremo en las necesidades de polen se puede dar frente a cortes repentinos de flujo y aportes, cuando las abejas reducen el nido de cría rápidamente, llegando a utilizar en casos de escasez las larvas de zánganos y las de los bordes de los nidos como fuente proteica. Es en estas situaciones extremas en que se produce este tipo de canibalismo entre las abejas.


Contrariamente a lo que se cree, se ha demostrado que las abejas cuando nacen, todavía no han completado su desarrollo fisiológico y requieren de una alimentación proteica para el inicio del funcionamiento de las glándulas para alimentar a la cría, los cuerpos grasos y otros órganos como las glándulas cereras. Las abejas inician el consumo de polen a partir de las dos horas de nacer y tienen el máximo requerimiento a los 5 días para disminuir notablemente a los 8 a 10 días, para suspender casi totalmente a los 15 a 18 días cuando se prepara para realizar las tareas fuera de la colmena. La cantidad de polen consumido por la abeja nodriza depende de la época del año y de la cantidad de cría a alimentar. Los momentos de máximo consumo se dan al inicio del flujo de néctar cuando está muy desarrollado el nido de cría. La cantidad de polen que consume anualmente una colmena es variable pero oscila entre 20 y 50 Kg., tal vez a algunos apicultores nos parezca una cantidad un poco elevada, pero  estudios científicos así lo aseguran.

Cuando la abeja realiza un esfuerzo en condiciones normales consume hidratos de carbono, pero cuando este esfuerzo es máximo como en las mieladas de eucalipto, el aporte de aminoácidos esenciales y de proteínas para sostener y reponer adecuadamente todo el desgaste muscular, es de suma importancia. En este momento es fundamental la concentración de proteína cruda del polen que consume la colmena y los niveles de aminoácidos esenciales del mismo. Los pólenes de eucalipto difieren en cuanto a su composición proteica. Los hay con muy baja concentración de proteína cruda y muy bajos niveles de Isoleucina particularmente.
Esta composición y sobre todo los niveles de proteína cruda, son fundamentales en la fase de preparación de la colmena (pre-mielada),

 pues afectan significativamente la longevidad de la abeja, llegando hasta disminuir en un 50% la misma. Este hecho es muy importante porque impide llegar a grandes poblaciones en la colmena; y lo que es más, cuando la abeja llega a pecoreadora le quedan ya unos pocos días de vida. En consecuencia, se disminuye en mucho la capacidad de pecoreo de la colmena. Los niveles bajos de Isoleucina a su vez potencian estos efectos.
Las abejas necesitan pólenes con por lo menos 20% de proteína cruda. La mayoría de los pólenes de eucalipto presentan niveles de proteína entre el 18% al 30 %, dependiendo de la especie, localización, condiciones climáticas, etc. El polen de eucalipto maculata tiene de 25 a 33% de proteína por lo que es considerado muy bueno para el crecimiento, desarrollo y mantenimiento de la colonia en periodo de máximo esfuerzo como normalmente es un periodo de alto flujo de néctar de eucalipto. El polen de los pinos tiene del 5 al 7% de proteínas por lo que es una fuente de alimentos nutritivamente pobre.
Las abejas pueden llegar a tener altos niveles de proteína corporal con porcentajes de proteína cruda superiores a los 80%. Cuando llegan a este nivel son fuertes, longevas y con gran capacidad para pecorear mucha miel. Paralelamente podemos encontrar colonias con un porcentaje inferior al 30% de proteína corporal, siendo en este caso abejas de corta vida, susceptibles de contraer loque europea, nosema y son muy malas productoras de miel.

El nivel de proteína corporal es muy importante durante el otoño de manera tal que las abejas puedan controlar bien a nosema, invernar en condiciones saludables y desarrollar rápidamente la colonia en la primavera siguiente.
El nivel de proteína corporal se reduce con la producción de miel, de cera, en climas muy calurosos o muy fríos y especialmente con el desarrollo de la cría en primavera. Esta proteína cruda se incrementará en la medida que entre polen con más de 20% de proteína cruda digestible y que las abejas no estén estresadas por un gran flujo de néctar, o condiciones adversas del clima.

El porcentaje de proteína cruda es un buen índice para evaluar la capacidad de invernar, obtener buenas cosechas y resistir enfermedades como el nosema, loque europea y cría yesificada.  
Otros factores que afectan la longevidad

Factores Genéticos:
Según el hermano Adam hay diferencias en la longevidad de las distintas razas o tribus de abejas y según él la longevidad tiene relación con la Herencia y la Alimentación
En general las abejas de las razas ANATOLIAN, CARNIOLAS y las razas de Europa occidental son longevas. Por lo general cuanto mas prolíficas sean menos longevas serán. (Hermano Adam)


Esto significa que pueden incrementarse la longevidad de las abejas por selección genética o por cruzamientos selectivos ya que es un factor heredable. Unos pocos días más de vida pueden significar colmenas mucho mas populosas y no nos olvidemos que la producción de miel es proporcional al cuadrado del incremento de
la población.






Endogamia o Consanguinidad
Una experiencia práctica demuestra que el resultado más serio de la endogamia es repetidamente otra vez, la pérdida progresiva de vitalidad. Esta pérdida de vitalidad afecta todas las actividades esenciales de las abejas e incluso amenaza la misma existencia de muchas colonias. Las pérdidas devastadoras sobre las cuales oímos tanto son debidas, en gran parte si no enteramente, a esta pérdida de vitalidad. Es una deficiencia insidiosa e ilusoria que se acentúa siempre principalmente en las condiciones climáticas desfavorables contra las cuales una constitución debilitada no tiene ninguna resistencia. La carencia de la vitalidad se acentúa también una capacidad reducida de multiplicar la cría, la inhabilidad para la autodefensa y sobretodo en una susceptibilidad creciente a la enfermedad. Sin duda en la crianza de la abeja es un requisito indispensable el control para evitar los acoplamientos entre parientes consanguíneos “Endogamia” La experiencia ha demostrado que sin este cuidado incluso las capacidades más productivas de abejas se pueden arruinar en algunas generaciones

El uso de rejilla excluidora
Se comprobó que el uso de rejilla excluidora:

1.     mejora los rendimientos de la producción de miel cuando el flujo de néctar es moderado
2.     Baja los niveles de rendimiento cuando los flujos son altos
3.     Disminuye la longevidad de las abejas hasta en un 45%
Ref. TELA EXCLUIDORA DE RAINHA NA PRODUÇÃO DE MEL E NA LONGEVIDADE DAS OPERÁRIAS EM COLMEIAS DE Apis mellifera Alexandre Rusig1 Regina Helena Nogueira-Couto2 Leomam Almeida Couto3 www.culturaapicola.com.ar

Situaciones de Estrés:
“El estrés es un estado próximo a la enfermedad que presenta un organismo o una de sus partes por haberles exigido un esfuerzo o sometido a un sufrimiento superior al normal por un tiempo prolongado”

Diez Situaciones de Estrés:

1.     Poca ventilación y aireación de la colmena acompañada de intenso calor
2.     Poca ventilación y aireación del nido acompañado de frío y alta humedad
3.     Alto ingreso de néctar acompañado de:
Intenso Calor, Alta humedad atmosférica, Mala ventilación y aireación de la colmena y falta de espacio para colocar y procesar el néctar
4.     Pocas nodrizas en el nido para tanta cría: Cuando el apicultor en el afán de adelantar la producción de abejas y salir mas temprano en la mielada, estimula la postura de la reina con jarabe diluido, las abejas nodrizas “Longevas” no alcanzan para aportar con suficiente jalea y tienen que colaborar las abejas mas viejas, que abandonan el pecoreo para alimentar crías. Al no haber pecoreadoras falta el ingreso de polen para las nodrizas y merma la producción de jalea real, baja rápidamente la proteína corporal de las abejas disminuyendo la longevidad de las mismas. En consecuencia mueren mas abejas de las que nacen, y las que nacen son cada vez mas débiles, quedando expuestas a contraer enfermedades como en el caso anterior
5.     Prolongado trabajo de mantener la organización del nido y de los panales después de excesivas y continuas revisiones.
6.     Falta de agua con altas temperaturas
7.     Falta de reservas de alimentos calóricos
8.     Deficiente alimentación proteica
9.     Colmenas mal diseñadas y mal ubicadas
a) Ubicación de la colmena fuera de las zonas geopáticas; b) Incorrecta orientación de los panales fuera del N-S; c) Inadecuada posición de los panales según Housel; d) Celdillas muy grandes en la cera estampada; e) Mucho o poco espacio entre panales de cría.
10.  Una reina deficiente
 

Las Enfermedades
NOSEMOSIS
La destrucción progresiva de las células epiteliales por acción del Nosema altera el proceso normal de secreción de enzimas del intestino medio necesarias para la digestión de los alimentos que la abeja consume y de los que obtiene los principios nutritivos indispensables para su normal desarrollo, por lo que no sólo se ve afectada la digestión de los alimentos sino también la absorción de las sustancias nutritivas producto de ello. La acción negativa del parásito sobre la digestión del polen se manifiesta por un debilitamiento general de las abejas ya que no pueden tomar las reservas de grasas y proteínas del mismo, lo cual provoca un envejecimiento prematuro de las mismas por consumo de sus propias reservas corporales; la alteración del funcionamiento de ciertas glándulas y también la nutrición de las abejas recién nacidas y de la cría.

Las abejas enfermas viven la mitad del tiempo que los individuos no afectados. La carencia proteica adicional (falta de polen en la colonia o por la acción de otras enfermedades: varroasis) acorta aún más su vida. Se observa por esta causa una falta de reemplazo de las abejas viejas, muchas de ellas mueren a la salida de la invernada, produciendo un desequilibrio en la población, la colonia se debilita y no desarrolla.

VARROASIS
La varroa no solo disminuye la longevidad sino que muchas abejas no llegan a la etapa de adultas y cuando llegan lo hacen en un estado tan deplorable que no pueden ni siquiera volar


ACARIOSIS
Las abejas afectadas no suelen presentar síntomas aparentes, aunque como en otros casos que se han comentado pueden morir antes que las abejas sanas. En algunos casos se ha atribuido la presencia de abejas incapaces de volar, con alas dislocadas, a la infestación de este ácaro parásito, pero también se han examinado abejas que pecoreaban normalmente en colonias enfermas y que portaban gran número de Acarapis en sus tráqueas pro-torácicas. Lo que es cierto es que estos ácaros producen efectos negativos más o menos graves, que en algunos casos sí que pueden ocasionar síntomas aparentes:

PIOJO DE LAS ABEJAS
Ataca preferentemente a las hembras, y por sobre todo e la reina y rara vez al zángano. Como todas las parasitosis reduce la vida útil de las abejas y reina.

OTRAS: En general todas las parasitosis y enfermedades de las abejas si no matan a las larvas o individuos adultos al menos disminuyen notablemente su longevidad.

2 - Abejas Longevas o Abejas de invierno:

  El  principio fisiológico es el mismo. Al no tener que producir jalea real para alimentar las crías mantiene o incrementa aún mas las reservas de proteína corporal lo que le da mayor longevidad. Yo creo que las abejas de primavera verano son las que menos viven ya que tienen doble esfuerzo; alimentar las crías cuando nodrizas y recolectar miel en plena mielada y agregaría a lo expuesto    que las abejas de invierno o abejas longevas viven mas también porque no tienen que trabajar esforzadamente para recolectar miel, polen o propóleos, tarea que ya hicieron las camadas anteriores.

 existen otras situaciones en las que también se alargó la vida de las abejas. Recuerden: En situaciones de orfandad y cuando la reina caucásica suspendió la postura hasta la primavera.  “ hay enjambres son muy activos y crecen en forma explosiva, es impresionante el desarrollo que obtienen en pocos días, y este fenómeno se debe a que la colmena al enjambrar sale con la reina vieja pero con muchas abejas nodrizas, que son las que estimulan la postura de la reina sobrealimentándola con jalea, al igual que a las nuevas crías. Son ellas las que rápidamente labran con cera los nuevos panales imponiendo el característico ritmo frenético de crecimiento.

Además: Hay otro proceso biológico que se produce en la enjambrazón que seguramente propicia también el vigor notable de los enjambres: Dijimos que: Cuando las colmenas entran en la mielada fuerte, el ingreso de miel compite por espacio con la postura de la reina, la miel empuja a la postura hacia abajo y la reina tiene cada vez menos espacio para poner, la postura disminuye y en consecuencia disminuye la cría para alimentar, la reina pierde el atractivo olor que provocan las feromonas, a consecuencia de la disminución de la postura y las obreras son inducidas a formar celdas reales de enjambrazón. A partir de este momento la colonia tiene gran cantidad de individuos, en su mayoría nodrizas y una buena cantidad de abejas jóvenes de mas de 15 días de edad pero, que por no haber alimentado larvas con jalea, se mantienen por más tiempo como si fueran nodrizas. Este fenómeno es similar al que ocurre con las abejas longevas de invierno Cuando el enjambre sale deja un buen numero de abejas “jóvenes longevas” y pecoreadoras que permiten, –junto a una reina nueva- el rápido desarrollo de la colmena. Tanto el enjambre como la colonia que queda tienen suficiente cantidad de abejas productoras de jalea real y de esa forma se mantiene un equilibrio en el desarrollo de ambas colmenas
También en la enjambrazón se produce un incremento de la longevidad de las abejas y el principio fisiológico es el mismo: Reserva de una alta tasa de proteína corporal.
 La  falta de polen forma abejas longevas. Esto parece un contrasentido. Dijimos que las abejas necesitan consumir polen de calidad para acumular las proteínas corporales. Pero también es cierto que la falta de polen corta la producción de jalea real y con eso la reina corta la postura y la falta de cría ahorra proteína corporal a las nodrizas. Este mecanismo posiblemente sea el responsable del cambio que se produce en las abejas en otoño que las impulsa a invernar. Los meses  claves según la región.

Referencias Bibliográficas:
- Longevidad de las abejas de Jacinto Naveiro
- Análisis del Eucalipto en Australia por Rob Manning
  EN CONDICIONES LÍMITES “Foro Apícola”
- Apicultura en Eucalipto PREDEG Uruguay
- Sociedad Apícola Uruguaya. Apuntes del curso de capacitación en nutrición y alimentación de abejas. 26 al 29 de agosto de 1999.
- Apicultura en Eucaliptos de Australia