Mostrando entradas con la etiqueta cría de reinas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cría de reinas. Mostrar todas las entradas
domingo, 10 de mayo de 2015
miércoles, 29 de mayo de 2013
EL TRANSPORTE Y ENVÍO DE REINAS
El transporte y envío de reinas
Cuando se transporten
reinas dentro de jaulas a otras localidades, hay que tener algunas precauciones
básicas que deben tomarse para asegurar que lleguen bien a su destino. Como ya
se dijo, las jaulas deben contener obreras acompañantes y candy para que la
reina sea alimentada. Cuando se envían varias reinas, las jaulas pueden fijarse
unas con otras con listones de madera delgados engrapados a sus costados. Al
hacer esto, hay que tener la precaución de que las mallas de jaulas contiguas
no queden una frente a la otra. Antes de ser enviadas, se pueden dar a las
abejas unas gotitas de agua embarradas sobre la malla. Las reinas pueden
permanecer viables dentro de jaulas de transporte hasta por 10 a 12 días, pero
es preferible que se metan en colmenas en el menor tiempo posible.
Algunas consideraciones
La permanencia en las jaulas puede ser de varios días
siendo importante que la consistencia del candy no se altere para facilitar su
consumo.
El
compartimiento del candy debe ser encerado y recubierto de papel encerado, para
evitar la deshidratación del candy.
Meter
la reina en la jaula, cogiéndola por las alas e introduciéndole la cabeza por
el agujero de entrada y empujándola suavemente. Y del mismo modo una 10 obreras
cogidas de alza, de los panales que contiene miel. Escogiendo abejas de edad
intermedia: ni muy viejas ni muy jóvenes.
Para
viajes largos acondicionarlos en una caja de cartón con agujeros para la buena
ventilación.
Durante
el encierro las reinas reducen un poco su tamaño que recuperan al reiniciar la postura.
Es
posible que por stress del encierro, y más por haberle causado algunas lesiones
al momento de introducir a la jaula la reina deje de poner o poner solo huevos
de zánganos. En este caso solo nos queda renovar la reina.
La introducción de una nueva reina
Antes de introducir a la reina hay que sacar a las obreras acompañantes de la jaula, para evitar la agresión de las abejas de la colonia receptora. La jaula debe colocarse entre dos bastidores del centro del nido de cría, con la malla mirando hacia arriba y ligeramente inclinada, con el candy más hacia el interior de la cámara de cría. Las abejas de la colmena liberarán a la nueva reina en dos a cinco días (comiéndose y haciendo un túnel a través del candy), al cabo de los cuales la reconocen como suya y la aceptan en la mayoría de las ocasiones (70-90% de las ocasiones). Las colonias que reciban reinas nuevas, deberán ser alimentadas con jarabe y ser revisadas nuevamente en un lapso de 10 a 20 días, para verificar que la reina haya sido aceptada y esté poniendo, o bien para
Antes de introducir a la reina hay que sacar a las obreras acompañantes de la jaula, para evitar la agresión de las abejas de la colonia receptora. La jaula debe colocarse entre dos bastidores del centro del nido de cría, con la malla mirando hacia arriba y ligeramente inclinada, con el candy más hacia el interior de la cámara de cría. Las abejas de la colmena liberarán a la nueva reina en dos a cinco días (comiéndose y haciendo un túnel a través del candy), al cabo de los cuales la reconocen como suya y la aceptan en la mayoría de las ocasiones (70-90% de las ocasiones). Las colonias que reciban reinas nuevas, deberán ser alimentadas con jarabe y ser revisadas nuevamente en un lapso de 10 a 20 días, para verificar que la reina haya sido aceptada y esté poniendo, o bien para
reintroducir otra
reina, o dejar las celdas reales que las abejas hayan construido, en caso de
que la reina no haya sido aceptada.
La
introducción de celdas reales
La celda debe colocarse sujeta entre dos panales del centro de la colmena, de
preferencia en el medio de los mismos. Pueden usarse dos celdas reales para
asegurar que por lo menos una de las reinas emerja. Cambiar reinas con celdas
reales puede ser muy económico y sin duda la aceptación será mayor que con
reinas enjauladas. Sin embargo, es de suma importancia recalcar que si las
celdas no se manejan correctamente, se correrá el riesgo de quedarnos con
muchas colonias huérfanas y debilitadas.
Como comprar buenas
reinas
Para el apicultor que
adquiere reinas de un criador es muy difícil poder determinar si la calidad de
éstas es verdaderamente tan buena como le asegura el vendedor. Diferentes
criadores de reinas se refieren a los factores que son indicadores de las
buenas soberanas y explican cómo se debe efectuar el traslado y la introducción
en la colmena para obtener buenos resultados.
La calidad de
la reina encierra en si, prácticamente, toda la vida de la colmena”, afirma
Manuel Oksman en su libro Lecciones de Apicultura. Cuando el apicultor
selecciona reinas de su mismo apiario o las compra a un criador está decidiendo
el destino de varias de sus colonias y en consecuencia de su producción total.
El buen trabajo de una soberana es uno de los principales engranajes de una
buena productividad El apicultor puede optar por dejar que la propia colmena
desarrolle sus reinas –cosa que muchos expertos no recomiendan - producirlas él
mismo o comprarlas. Quienes no quieren dedicar esfuerzos ni tiempo se inclinan
por adquirirlas de los criadores que tanto se han multiplicado sobre todo en
los últimos años.

En primavera muchos introducirán madres en sus colonias ya sea porque
cambian una vieja por otra nueva o porque multiplican sus apiarios. Si decide
comprarla, ¿cómo saber que la mercadería es realmente buena? ¿Cómo evaluar una
reina en una pequeña cajita que cuenta con la compañía de unas pocas abejas y a
la que no se la ve trabajar? ¿Cómo saber si la reina que a uno le venden como
fecundada no es virgen? Si bien cuando se adquiere un núcleo no se tiene el
cien por ciento de garantías. Cuando se compra la soberana sola la situación es
más riesgosa y más aún si el apicultor no es avezado; a simple vista no se
puede evaluar elementos tan importantes como la sanidad, la postura y la
mansedumbre.
Sin embargo hay algunos factores
externos que indican al menos parcialmente si es de buena calidad o no tanto.
Tamaño, movimiento y vellosidad
Varios criadores de reina dicen que la
diferencia fundamental entre una reina virgen y una fecundada es que el tamaño
de la primera es más pequeño que el de la segunda, que la virgen es mucho más inquieta y tiene más vellosidad. Sin embargo,
hay varios factores que se tornan muy relativos. Una virgen tendrá más pelos
que una fecundada pero hay que tener en cuenta que una reducida cantidad de
vellos es señal de que es vieja. En cuanto a la fecha que el apicultor ya
tendría que tener la nueva reina en su domicilio para introducirla en la
colmena que se prepara para la temporada, se considera que lo ideal sería que
esté 45 días previos a la cosecha como para que se produzcan dos recambios de
abejas, y así ya se puede empezar a evaluarla. Una vez que el apicultor ya
tiene las nuevas madres debe introducirlas en la colmena lo antes posible. En
caso de no poder hacerlo por diversas circunstancias, como malas condiciones
climáticas, hay que ponerles unas gotitas de agua, con el cuidado de no
excederse en la cantidad para no arruinar el candy. El ambiente donde
permanezcan transitoriamente debe tener una temperatura entre 35 y 37 grados
aproximadamente.
Lo ideal es ir al criadero
Si a un apicultor le pretenden vender una reina que ya tiene un año, se la
puede distinguir porque está un poquito lustrosa, ha perdido vello del abdomen
y las alas pueden estar un poquito comidas. En el caso de una reina hija de
italiana tendrá que ser bien amarilla y de buen tamaño. Lo ideal es ir al
criadero y ver cómo se trabaja allí; si el apicultor es novato puede requerir
la opinión de uno más experimentado o un perito quien lo va a poder orientar.
¿Cuándo
comprarlas?
Si se
trata de reinas de principio de temporada lo ideal sería tenerlas dos meses
antes de la cosecha así se tienen dos postura, dos generaciones nuevas de
obreras y la colonia se expandirá en población.
Buscar la raza adecuada
Una
reina muy lenta, brillante, porque tiene poco vello, con las alas un tanto
deshilachadas, que ha perdido sus miembros y tiene reducida su sensibilidad son
algunos elementos que permiten deducir que estamos ante la presencia de una
reina de más de dos años. Estas características no sólo sirven para la
instancia de comprar una reina, también son indicadores de la necesidad de un
recambio. Aunque la raza italiana es la preferida el apicultor tendría que
elegir la especie según la producción a la que apunta. Por ejemplo: En los
lugares donde se obtiene propóleos es adecuada la caucásica ya que es buena
propolizadora. En cuanto a la miel, la abeja italiana es la que más se ha
trabajado, por la adaptación a las características climáticas. En las zonas
frías, de inviernos crudos y largos la abeja que mejor funciona es la carniola.

Para obtener una aceptación superior al 95 por ciento las colonias donde se
introducirá la nueva reina deben tener una orfandad de por lo menos 24 horas;
por lo tanto cuando llega la nueva soberana, ya habrá que tener revisados los
núcleos, los paquetes o haber matado las reinas viejas de las colmenas a las
que se les hará el recambio.
En caso que las
nuevas madres no se introduzcan inmediatamente deben mantenerse a temperatura
ambiente ya que asemeja el hábitat de la colmena. Si hace mucho frío las abejas
van a tender a consumir mucho más rápido el candy y si el calor es elevado las
reinas podrían morir sofocadas.
Para el traslado
del domicilio del apicultor al campo es aconsejable aprovisionarlas de una gota
de agua sobre el tejido de la jaulita. Una vez que la reina se introdujo en la
colonia, como ya vimos no se deberá molestar la colmena por lo menos durante 5
ó 7 días; pasado este tiempo hay que revisarla y constatar si la postura es
pareja y eficiente.
Fabián Rodríguez Todo miel.
martes, 26 de febrero de 2013
JAULAS DE TRANSPORTE DE REINAS
Jaulas de transporte
Durante años he escuchado diferentes manejos para introducir una reina, pero se debe tener en cuenta que hacerlo bien implica observar una suma de detalles que varían según la abeja la zona y la época del año.
Cada apicultor tiene su método que funciona, y ello no es poco, pero como las condiciones varían de año a año, es imposible repetir lo mismo que se hizo la vez anterior.
Un apicultor amigo comento el método que utilizó para colocar las reinas el año anterior que le dio excelentes resultados, este año le fracasó, por eso hay que hacer estos manejos con disciplina y no repetir lo hecho sino evaluar las nuevas condiciones y adaptarse a ellas.
En esta oportunidad veremos detalles de la jaula que por lo general es de transporte e introducción.
Una buena jaula no importa mucho si es de madera o de plástico pero si que cumpla con algunas condiciones:
- Poseer un espacio de protección para la reina que si las abejas la acosan tenga donde pararse fuera del alcance, especialmente cuidando que no mutilen el ultimo segmento de las patas, donde se encuentra una de las feromonas, así las abejas pueden identificar la edad de la reina. En otra oportunidad cuando hablemos del comportamiento de la colmena frente a una nueva reina profundizaremos este tema.
- En la preparación del candy no se debe utilizar bajo ninguna circunstancia miel, por las enfermedades que se puedan trasmitir. Se recomienda utilizar fructosa (azúcar de maíz) con azúcar impalpable.
- Debe permitir observar y rellenar el candy, si es necesario.
Los espacios que las jaulas traen para el candy están diseñados por general para que las abejas la liberen lentamente para favorecer la aceptación.
¿Cuanto debería ser el consumo de la reina con sus acompañantes durante el transporte y/o simplemente en el periodo de encierro el candy?
-Eso depende si las abejas que acompañan a la reina están en un periodo de recolección y si es de mañana o de tarde en el momento de enjaularlas.
-Puede llevar a que las abejas consumen el candy por lo menos 3 veces más rápido por tener el buche vació, que significa esto que la reina puede ser rápido por tener el buche vació, que significa esto que la reina puede ser liberada en mucho menos de 24 h, fracasando la introducción.
No todas las colmenas o núcleos son iguales, pueden haber en un mismo grupo de reinas enjauladas abejas de buche lleno y otras que no. Esto produciría liberaciones muy rápidas y algunos fracasos por esta situación
| Los dos tubos se pusieron en el mismo día el blanco en una colmena con el buche vacío y el amarillo en otra con el buche lleno. Luego de dos días se puede observar que el consumo de alimento en el tubo blanco es muchísimo mayor que en el amarillo. |
A menos alimento en la jaula más rápido se libera a la reina, situación que por lo general nunca tomamos en cuenta.
Algunos piensan que quien nos envía la reina se encarga de ese problema y no es así. Muchas veces las reinas tienen 1 o 2 días de encierro más el transporte. Estamos hablando de 3 a 4 días de encierro antes de llegar a su destino final.
Es importante tratar de que el periodo de horfanización de la colmena llegue a los 3 días, desde que queden sin la reina vieja hasta la liberación de la nueva.
Esto no quiere decir que si la ponemos enseguida no la van a aceptar pero cuando se introduce una reina es para que la acepten no para ver si la aceptan así que hay que tomar todos los cuidados a favor de la nueva reina.
No olvidarse que cuando recibimos una reina, es bueno darle una gota de agua para humedecer el candy para alimentarse. En climas húmedos se les puede dar después del tercer día de enjaulado y después cada 2 días en climas mas secos como en algunos países calurosos que tienen en verano un porcentaje de humedad del 20% durante el día. Después del primer día de enjaulado se le debe dar agua diariamente por la deshidratación del candy.
Vincent Toledo Apícola Martínez
lunes, 25 de febrero de 2013
FECUNDACIÓN CONTROLADA DE ABEJAS REINAS
FECUNDACIÓN CONTROLADA DE ABEJAS
REINAS
1-
Inseminación Instrumental de Abejas Reinas
2-
Fecundación Asistida en Túnel de Viento
3-
Fecundación Artificial de Óvulos
1-INSEMINACIÓN INSTRUMENTAL DE
ABEJAS REINAS
ALGO DE HISTORIA
La técnica
moderna de la inseminación instrumental comenzó con el trabajo de Watson, quien
consiguió los primeros resultados en 1927, este utilizó una micro-aguja fijada
a un micromanipulador. La reina se fijaba con un hilo de seda un trozo de
madera. La cámara del aguijón era abierta con una pinza mantenida con la mano.
A partir de 1930, Laidlaw,
utiliza como anestésico el anhídrido carbónico y Mackensen observó en 1947, que
una reina tratada dos veces con anhídrido carbónico está obligada a poner
huevos.
En 1944, Laidlaw descubrió el papel
de la válvula vaginal; el esperma debe inyectarse detrás de esta válvula en el
oviducto común.
Mackensen y Roberts, en 1948
perfeccionaron un sencillo aparato que en 1937 había construido Nolan.
Obtuvieron resultados mejores que sus predecesores. La cavidad del aguijón se
abre con dos ganchos fijados en un soporte. La válvula vaginal es bajada con
ayuda de una sonda y la extremidad de la jeringa se introduce en el oviducto
común de la reina.
Laidlaw, en 1948, construyó un
aparato que controla todos los movimientos de los ganchos y de la aguja con
tornillo.
Muy importante es la aportación
de Mackensen (1948), que construyó un nuevo tipo de aguja con membrana. Veseley
y Ruttner mejoraron el aparato.
ORGANO REPRODUCTOR MASCULINO
Mientras que
los machos de los insectos tienen por lo general un pene exterior o ectofalo,
duro y rígido, en el zángano este órgano está muy atrofiado Esta función es
realizada enteramente por el endofalo, que se halla en el interior del abdomen.
El endofalo es un saco blando, membranoso, con varios apéndices y zonas
velludas. Está invaginado en el abdomen como un dedo de guante, siendo casi
igual su longitud a la del abdomen del zángano. Su extremo está ampliado y
tiene una placa quitinosa en forma de coma, conocido por bulbo. El largo
conducto eyaculador liga el endofalo con los testículos y las glándulas
mucosas. Debido a su longitud, los órganos de acoplamiento de los zánganos
tienen la forma de S: La parte inferior de la S está formada por el endofalo, la mediana por el
conducto eyaculador y la superior por los testículos y las glándulas mucosas
El endofalo en eversión es
transparente y está lleno de aire y hemolinfa. En su interior se puede ver el
conducto eyaculador, uniformemente delgado, que durante el proceso de eversión
es sacado de la cavidad abdominal con el endofalo, y se abre al exterior de los
órganos de acoplamiento del zángano, por los que salen el esperma y el mucus.
El esperma maduro, de color crema
amarillento, se puede obtener, mediante la eversión artificial, sólo de
zánganos de 12 días de edad, por lo menos. El esperma está formado por dos
componentes, distintos según su procedencia:
a.– Los espermatozoides de los
testículos: Son filamentos de 1/4 mm., que en estado vivo tienen movimientos
serpenteados.
b.– Él liquido de la vesícula
seminal y del bulbo del endofalo. El esperma se puede diferenciar muy bien del mucus, blanco como nieve y
homogéneo. Su color es amarillo. Cuanto más elevado sea el contenido de
espermatozoides, tanto más intenso será el color y mayor la viscosidad.
El agua y la hemolinfa matan
enseguida el esperma. Por la desecación, los espermatozoides mueren en pocos
minutos. El enfriamiento tampoco lo aguantan bien.
Se puede conservar sin ningún
problema el esperma absorbido en la jeringa varias horas y aún hasta el día
siguiente.
Puede mantenerse semen conservado
en tubos cerrados a la llama, y poseen vitalidad hasta unos 60 días. Para la
inseminación artificial de las reinas, ha dado muy buen resultado.
Recogida de esperma de
zánganos seleccionados. Se puede recoger el esperma el mismo día de la
inseminación o bien el día anterior, manteniendo éste a temperatura ambiente
(el esperma puede almacenarse diluido en solución de Kiew, semejante a la
utilizada en la conservación de esperma de verraco -citrato de sodio-). Cada zángano
puede dar aproximadamente 1,4 0l de esperma. La recolección de esperma se
realiza mediante la manipulación manual (dedos pulgar e índice) de la cabeza
del zángano. Se estimulan terminaciones nerviosas que provocan la eversión del
aparato genital y la posterior eyaculación del macho (Rinderer, 1986)
Otra técnica: La eyaculación del esperma empieza un poco después
de la contracción de la musculatura del abdomen. La técnica de recolección del
esperma debe ser concebida de modo que se base en el estímulo de las
contracciones de la musculatura abdominal (que se puede percibir, ya que el
abdomen sostenido entre los dedos se endurece), y no en sacar el esperma por
prensado. Sólo un proceso de eyaculación así provocado puede poner en libertad
todo el esperma del zángano, sin mezclarlo con el mucus.
En una eyaculación en condiciones
normales aparece primero el esperma puro y después, completamente aparte, el
mucus.
ÓRGANO REPRODUCTOR FEMENINO
Debemos saber
que la vagina de la reina no es un canal recto, sino truncado como una
bayoneta. Los dos segmentos horizontales corresponden a la vagina y al oviducto
mediano y el perpendicular a la porción entre la pared anterior de la cámara
vaginal y la válvula vaginal.
Los oviductos están dispuestos en
la reina bajo la forma de una Y:
El oviducto mediano se bifurca en los oviductos laterales, que en sus extremos
anteriores se unen con los ovarios.
La espermateca es un depósito
esférico para el almacenamiento del esperma y se halla situada encima del
oviducto mediano y de la vagina, y antes que el aparato del aguijón. Su
diámetro es de 1’2-1’3 mm. y el volumen de 1 mm . Al disecarla llama la atención su
superficie brillante, plateada, cubierta por una red. Esta red está formada por
finas tráqueas, que aseguran el abastecimiento de oxigeno a los espermatozoides
de la espermateca. En las reinas no fecundadas contiene un líquido claro como
el agua. En las reinas fecundadas se pueden ver, por la pared, fascículos de
espermatozoides, que dan a la espermateca un aspecto de mármol. Esto permite la
apreciación del grado de llenado de la espermateca.
Poco antes de la penetración del
ductus en la espermateca, se abren en él dos canales de algunas glándulas que
envuelven la espermateca como una peluca: Son las glándulas de la espermateca.
Su secreción es absolutamente necesaria como activadora de la migración de los
espermatozoides y como solución nutritiva, durante su almacenamiento para un
largo período de tiempo.
La ligazón con el oviducto la
hace por el conducto espermático arqueado. La porción encorvada está circundada
por fascículos musculares fuertes. Después de la inseminación se pueden
observar contracciones musculares rítmicas. Esta musculatura actúa como «bomba seminal»,
en el transporte del esperma en la espermateca
PREPARADO DE LAS PRINCESAS
Las reinas
vírgenes obtenidas del programa de cría, no pueden ser inseminadas hasta su maduración,
(6-8 días pos-nacimiento) deben ser mantenidas en pequeñas colmenas,
llamadas núcleos baby.
En estos se introducen obreras nodrizas (abejas de pocos días, cuya principal
función es el cuidado de la reina y la alimentación de larvas, gracias a su
capacidad de producir jalea real por el mayor desarrollo de las glándulas hipo
faríngeas) y alimento para el mantenimiento de las abejas (candi: mezcla de
miel y azúcar impalpable).
Otro método: En una colonia muy vigorosa, abastecida
constantemente con panales y cría operculada de otras colonias, cabe hasta
veinte reinas, aisladas en jaulas de rejilla.
Las ventajas de este método son:
a.– Facilidad de obtención de
reinas para la inseminación instrumental.
b.– Evitar las pérdidas de reinas
debidas a los intentos de volar, si la
inseminación no se puede realizar entre el cuarto y sexto día de vida.
c.– Ahorro de material, abejas y
panales. Hasta la introducción de las reinas. Actualmente, en los EE.UU., las
reinas se mantienen así durante todo el tiempo, tanto antes como después de la
inseminación. El método adecuado para mantener la reina es su introducción en
un núcleo con 3 a
5 panales normales, con suficientes abejas jóvenes y crías operculadas. Las
obreras de hasta 7 días de edad aceptan mucho mejor las reinas jóvenes que las
de 14-21 días.
A los cinco días de su
nacimiento, la reina a fecundar se mantiene en un núcleo en una jaula pequeña,
con 5 a 10
acompañantes, hasta la inseminación. Si se inseminan varias reinas, una tras
otra, una vez traídas al laboratorio de inseminación, deben ser mantenidas, con
algunas obreras y los alimentos correspondientes, en la incubadora, a una
temperatura de unos 25’C.
De igual forma, los zánganos
requieren un tiempo de maduración para que el esperma sea válido para la
inseminación (16-20 días). Por tanto debe sincronizarse el nacimiento de ambos
progenitores para que en el momento adecuado sean óptimos para realizar la
inseminación (Ruttner, 1988).
En el
acoplamiento natural, el esperma llega directamente
del endofalo, por la vagina los oviductos. La reina abre la bolsa copuladora,
bajando la válvula vaginal; la porción final del endofalo, con sus placas
quitinosas, se introduce en la bolsa copuladora, pero no en la vagina.
En la inseminación instrumental,
el llenado de los oviductos con esperma debe hacerse introduciendo la jeringa
hasta la abertura estrecha del oviducto mediano. Dado que falta la
participación activa de la reina, la Válvula vaginal y el conducto
plegado de la vagina, constituyen un serio estorbo para el llenado con esperma,
si éste se deja antes de esta abertura.
El conocimiento exacto de la
estructura anatómica del aparato genital de la reina es la premisa del éxito de
la inseminación. Primero, la válvula vaginal debe ser empujada hacia abajo con
ayuda de una sonda. Una vez echo esto, el extremo de la jeringa debe
introducirse exactamente en la abertura del oviducto mediano. Para ello es
preciso que la posición de la reina, su eje, sea el adecuado y la colocación de
los ganchos muy exacta; deben situarse todos en el mismo plano. Si la reina no
está bien instalada y el pico de la jeringa de inseminación no está centrado en
la dirección del eje del oviducto, el esperma saldrá de la vagina, durante la
inyección.
En una inseminación bien hecha,
el esperma es empujado a través del oviducto mediano hacia los dos oviductos
laterales. Estos sacos, amplios y elásticos pueden contener grandes cantidades
de esperma: Hasta cerca de 20
mm . cúbicos. Los dos están casi siempre llenos, pero
muchas veces con cantidades distintas.
Los oviductos no son un depósito
adecuado para el esperma, primero porque el segmento debe quedar libre para la
puesta, que comienza después de la inseminación, y segundo porque el esperma no
recibe aquí los alimentos necesarios para su metabolismo. Si el esperma
recibido no es evacuado de los oviductos dentro de 24-28 horas siguientes,
muere y bloquea como un tapón marrón los conductos genitales de la reina.
El avance del esperma en la
espermateca se realiza sin nuestra intervención; ocurre de la misma manera
después de la inseminación natural o de la instrumental. La reina misma, ayuda
al avance del esperma; después de la inseminación, su abdomen hace movimientos
de prensado. De esta manera el
esperma es empujado hacia atrás, por el oviducto mediano y por la vagina en la
cámara del aguijón, de donde sale bajo la forma de unos «palitos» marrones
secos. En este proceso de prensado el esperma pasa por la abertura del conducto
espermático y, parado temporalmente por la válvula vaginal, una parte de él
pasa a la espermateca.
APARATO DE INSEMINACIÓN
Aparato de inseminación, con lupa y fuente de luz
fría. (evita que los órganos copuladores se resequen debido a un exceso de
calor). El aparato que nosotros utilizamos es el modelo Schley®, que consta
fundamentalmente de un soporte, dos columnas que contienen los ganchos dorsal y
ventral (sirven para la apertura de los segmentos abdominales, permitiéndonos
el acceso a la bolsa copuladora, donde se sitúa el orificio vaginal), un
receptáculo para la reina conectado a la fuente
de narcosis, y la micro jeringa donde se almacena el semen
de los zánganos. (Schley, 1983 y 1990).
El aparato de inseminación se
compone de los siguientes elementos fundamentales;
1° – Soporte con placa de base y
dos columnas de soporte.
2° – Bloque de la reina, con
conducto de gas y soporte para la reina.
3° – Gancho para el aguijón y
gancho ventral, fijados a las columnas del soporte, con libertad de movimientos
en todas las direcciones.
4° – Bloque de la jeringa.
5° – Jeringa con pico
reemplazable, de plexiglás, accionada por un mecanismo, de membrana.
6° – Fuente de ácido carbónico,
una botella de gran presión con una válvula reductora, con conductos hacia el
bloque de la reina y el recipiente de narcosis. Para el control del reglaje
preciso del flujo de gas se interpone un balón lleno de agua.
CUIDADO DE LA REINA DESPUÉS DE LA INSEMINACIÓN
Mantenimiento
de la reina después de la inseminación en el núcleo baby (con
excluidor de reina en la entrada que impida el vuelo de fecundación).
Pueden introducirse de nuevo en
los núcleos cuando se encuentran todavía en estado de narcosis, dejándoles el
intervalo entre dos panales.
La tendencia del vuelo de
acoplamiento persiste después de la inseminación, aún después de haber
inyectado 6 a
8 mm .
cúbicos de esperma. Por lo tanto, el excluidor debe mantenerse aún.
Para la segunda inseminación, son
válidas las mismas condiciones.
La tendencia de abandonar la
colmena para acoplarse disminuye más lentamente en las reinas inseminadas con
esperma de 1-2 zánganos, que en las reinas que recibieron más de 5 mm . cúbicos de esperma o dos
inyecciones de esperma.
Cuando entre el primer y segundo
tratamiento con CO, la reina debe permanecer en la jaula en el núcleo, es
obligatorio introducirla en la zona de las crías.
El excluidor se quita de la
piquera solamente después de haber comprobado el comienzo efectivo de la
puesta.
2-FECUNDACIÓN ASISTIDA EN TÚNEL DE VIENTO
Para recrear las condiciones necesarias para
este sistema desarrollo lo que se llama un túnel de vuelo, que instalado dentro
del laboratorio, las medidas de este eran de 1 metro de largo por 60 centímetros de
alto y 80 centímetros
de ancho, estaba construido con una estructura tubular de aluminio y recubierto
en tejido, montado en una mesa con ruedas a fin de poder ser acercado a
recibir luz solar para facilitar la limpieza de excretas por parte de los
zánganos. En la parte superior se instalaron 20 lámparas dicroicas de 200 W y
un ventilador de 60
centímetros de diámetro con un potenciómetro para poder
regular su velocidad. En uno de los extremos del túnel instalé el sujetador de
reinas y el sujetador de cajas, para poder incorporar más de una reina a la vez
y lograr una mayor excitación de los machos. Llevó más de un par de semanas
lograr calibrar la cantidad de luz, la humedad del ambiente, la velocidad del
viento, y la cantidad de reinas para lograr que los zánganos se interesaran en
ellas, pero una vez logrado captar su atención y diseñar el pretal de sujeción
de las reinas.
Para lograr que los zánganos vuelen, se deben
recrear condiciones de luminosidad, humedad, velocidad de viento y temperaturas
optimas, cuales son estas, simple, salgan afuera un medio día de noviembre y
tendrán todos los parámetros que necesitan saber, eso se debe reproducir en
pequeña escala en una habitación (laboratorio), y lograrán que los zánganos
vuelen dentro del túnel de vuelo, lograr que se interesen por fecundar una
reina, eso ya es un poco más complejo, lo que una dama solo no puede lograr
entre cinco o seis lo logran, las reinas deben tener entre 6 y 10 días de
nacidas, y los machos deben tener más de 50 días de nacido, si a ese cóctel le
das las condiciones optimas, la reproducción es más simple de lo que la mayoría
cree.
La cantidad de zánganos que se utiliza por
reina es de entre 7 y 13, eso depende de la cantidad de zánganos que dispongas,
se han insertado reinas fecundadas con
solo 5 zánganos y se han bancado colmenas de alta producción por toda la
mielada, colmenas de más de 100 kilos de rendimiento.
Una de las causas de desarrollar este método
de fecundación fue también que ya habíamos comprobado a campo que las reinas
fecundadas artificialmente tienen las horas contadas cuando comienzan las
verdaderas exigencias por parte de la colmena, cuando se desatan los flujos muy
fuertes de néctar, como en el caso de siembras de colza o montes muy grandes de
eucaliptos, la matanza de reinas es verdaderamente catastrófica, cuando los
flujos de néctar son más del tipo lento y de larga duración, la cosa es más
llevadera para las reinas de fecundación artificial.No se la duración de estas reinas
con este tipo de fecundación, pues yo cambio mis reinas todos los años, pero si
les puedo decir que todas las que pusimos en las colmenas, incluso las que
trabajamos en alta producción con doble reina, respondieron satisfactoriamente,
tuvimos una taza de aceptación en la introducción del 99.97%, utilizando
colmenas de doble cámara de cría y el sistema de introducción fue buscando la
reina mediante el sistema de barrido de todas las abejas a una cámara vacía,
colocando una rejilla excluidora, y armando nuevamente sobre esto la colmena
tal y como estaba, una vez terminas con la última, regresas a la primera y
encontrarás la reina tratando de pasar por la rejilla, la matas, duermes con
nitrato de amonio e introduces la nueva reina, a los veinte minutos la colmena
estará trabajando como si nada hubiera pasado.
3-FECUNDACIÓN ARTIFICIAL DE ÓVULOS
TECNICA DE BARLETT
La
presente posibilidad es de poco uso entre los apicultores y raramente se ve
divulgada en la literatura apícola especializada. Se trata de una técnica
relativamente antigua demuestra la capacidad de unos pocos seres humanos de
observar y de ver mucho mas lejos. En verdad Día a Día en el trabajo con las
abejas vemos muchas cosas.
Cuando diluimos el esperma de los testículos de los zánganos en un suero
fisiológico y regamos con este líquido espermático con un pincelito los huevos
(óvulos) recién puestos por una reina Zanganera, los filamentos seminíferos
penetran en los huevos (óvulos) y nacen las abejas obreras. Las larvas así
conseguidas pueden transformarse, alimentada con Jalea real en una noble reina.
Recordemos:
REINA ZANGANERA es aquella que genera huevos no fecundados y de los cuales
nacen solamente zánganos. Una Reina impedida de realizar los vuelos nupciales y
después si es alimentada con jalea real, activa la postura, pero de estos
huevos (óvulos) solamente nacen zánganos. En los trabajos en el Campo de la Genética aplican GAS
CARBÓNICO CO2 para acelerar el inicio de la desova, tanto de las inseminadas
como de las que no lo fueron, que en este caso, con estas últimas se consigue
una postura asegurada de Zánganos deseables Esto también puede ocurrir en forma
esporádica como derivado de un defecto en la reina o cuando esta sobrevive a
alguna herida grave quedando con la parte genital de fecundación dañada . Otro
caso que ocurre con frecuencia es cuando se insemina una PRINCESA con un lote
de esperma de apenas un Zángano así con el pasar de unos pocos meses este se
agota y la desova cambia a zanganera siendo que en un primer momento nacen
obreras y zánganos mezclados y al final solamente machos. .
la posibilidad de fecundación manual de los huevos puestos por las reinas ZANGANERAS Se trata dela Técnica
empleada por el apicultor Ingles GILBERT BARLETT. En verdad se simplifica el
proceso sugerido por BARLETT Porque se aprovechan
los huevos (óvulos) depositados en los alvéolos destinados para zánganos
Para conseguir sus reinas no utilizaba los huevos para obreras, pero si los recién puestos para zánganos. Escogía un zángano seleccionado, le retiraba los órganos sexuales, exprimía el semen para juntarlo con los huevos (óvulos) no fecundados y colocaba estos huevos en una colmena huérfana para transformarlas en reinas. "Decía aún que las reinas así obtenidas eran mas bellas, mas puras y que provenían del linaje (origen genético) que el quería. El cuidado recomendado es que el proceso sea hecho en un día con alta temperatura
la posibilidad de fecundación manual de los huevos puestos por las reinas ZANGANERAS Se trata de
Para conseguir sus reinas no utilizaba los huevos para obreras, pero si los recién puestos para zánganos. Escogía un zángano seleccionado, le retiraba los órganos sexuales, exprimía el semen para juntarlo con los huevos (óvulos) no fecundados y colocaba estos huevos en una colmena huérfana para transformarlas en reinas. "Decía aún que las reinas así obtenidas eran mas bellas, mas puras y que provenían del linaje (origen genético) que el quería. El cuidado recomendado es que el proceso sea hecho en un día con alta temperatura
Se basa
en el simple hecho de que los huevos (óvulos) que dan origen a los zánganos no
son fecundados y por lo tanto se pueden inseminarlos y fecundarlos
artificialmente .La diferencia con la INSEMINACIÓN ARTIFICIAL
corriente es que se inseminan las PRINCESAS y aquí son los huevos (óvulos)
desovados para dar origen a los zánganos. Y por otra parte tiene la ventaja de
que no hay necesidad de ningún equipamiento especial
Dr. Guillermo Salamanca
domingo, 24 de febrero de 2013
MÉTODOS DE PRODUCCIÓN MASIVA DE ABEJAS REINAS
MÉTODOS DE PRODUCCIÓN MASIVA DE ABEJAS REINAS
Los métodos para la cría comercial de abejas reinas fueron
establecidos por Doolittle en 1888 y han sufrido pocas modificaciones
sustanciales desde entonces. Estos métodos consisten de cuatro etapas en las
que se efectúan una serie de procedimientos. Las etapas son:
- el traslarve
- la producción de celdas reales,
- la cosecha y cuidados de las celdas reales
- la fecundación y cosecha de las reinas.
Las copa-celdas
artificiales
Las
copa-celdas artificiales donde se introducen las larvas seleccionadas pueden
ser de plástico o de cera y pueden comprarse en casas comerciales. Otra opción
es fabricarlas uno mismo. Para hacerlo, hay que usar cera de la mejor calidad,
como la obtenida de opérculos. No es conveniente usar cera obtenida de panales
viejos. El diámetro de las copa-celdas debe ser similar al de celdas reales
naturales, o sea aproximadamente 8 a 9 mm. También la profundidad de las copas
debe tener esta medida. El fondo de las celdas debe ser redondeado y bien liso.
Para hacerlas se utilizan moldes de madera, uno de cuyos extremos tenga estas
medidas y que además esté marcado (con una muesca circular) a 8-9 mm. de
distancia a partir de su punta. La punta del molde para fabricar las copaceldas
debe ser muy lisa y redondeada, lo cual se logra con la ayuda de una lija de grano
muy fino. Para producir muchas celdas a la vez, se ponen juntos varios de estos
moldes y se sumergen al mismo tiempo en cera líquida. Es importante que antes
de sumergir los moldes en la cera, estos se remojen en agua jabonosa (unos 15 a
30 minutos), para poder desprender las copa-celdas con facilidad después de que
se enfrían. La cera se calienta en baño maría sobre una parrilla eléctrica o de
gas, cuidando que no hierva, para que mantenga su calidad. Existen baños maría
para este propósito de venta en casas de implementos apícolas.
Alternativamente, puede usarse un sartén eléctrico con termostato en lugar del
baño maría. El procedimiento consiste en sumergir el o los moldes en la cera
líquida hasta la marca de los 8-9 mm. y luego sacarlo y dejar enfriar en el
aire la copa-celda por unos segundos. Hay que repetir el proceso de introducir
y sacar el molde en la cera por dos a cuatro ocasiones más. Cada vez que el
molde se sumerja en la cera, deberá hacerse a un mm. de menor profundidad
consecutivamente, para producir copa-celdas de fondo grueso y paredes delgadas.
Para desprender las copa-celdas de los moldes, estos se sumergen en agua fría
donde se dejan reposar por unos segundos, al cabo de los cuales las copas se
desprenden, realizando un ligero movimiento giratorio sobre ellas con los dedos
pulgar e índice. Antes de producir la siguiente copa-celda, es necesario volver
a remojar el molde en agua por algunos segundos y secarlo para después volverlo
a meter en la cera derretida. Cuando se trabaja con un solo molde, pueden
fabricarse de tres a cinco celdas por minuto.

El marco
contenedor de copa-celdas
Las
copa-celdas artificiales se pegan a una tira (listón) de madera en número de 15
a 18 y se instalan dos o tres de estas tiras en un bastidor de medidas
estándar, pero con los postes laterales desplazados unos cm más hacia el centro
del marco, en relación a un bastidor de cámara de cría. Estos se distancian lo
suficiente que permita el desarrollo de las celdas reales entre ellos. El bastidor
contenedor debe tener muescas en el interior de sus postes laterales, para poder
fijar ahí las tiras de madera que llevan las copa-celdas. Para pegar las copas,
primero se vacía cera derretida sobre las tiras y luego se presionan sobre
estas con la ayuda de un molde para hacer copa-celdas. Hay que dejar un espacio
de 2 a 2.5 cm entre las copas. Otra opción consiste en colocar tiras delgadas
de cera estampada sobre los listones de madera, las cuales se fijan por presión
con los dedos, luego de exponerlas al sol para calentarlas y suavizarlas un poco.
Las copas también se fijan por presión sobre la tira de cera estampada. Finalmente,
se agrega más cera líquida (con una cuchara) alrededor de las copas para
fijarlas mejor. Algunos criadores de reinas pegan pequeñas bases de madera de forma
cilíndrica, o cuadritos de lámina a las tiras, usando cera derretida. Después, pegan
las copas a estas bases con cera derretida, para que una vez desarrolladas las celdas
reales, se desprendan junto con la base. Estas bases facilitan la sujeción de las
celdas reales cuando son introducidas a colmenas o núcleos de fecundación Hay
criadores que meten el marco contenedor con las copa-celdas vacías a la colmena
criadora 12 a 24 horas antes de realizar el traslarve, con la idea de que las obreras
las pulan y les impregnen su olor particular, porque piensan que con esto se mejora
la aceptación de las larvas y el número de celdas producidas. Sin embargo, no
se ha demostrado que esta práctica en realidad represente una ventaja, en comparación
a introducir el marco ya con las larvas transplantadas en el interior de las
copas.
Las reinas
progenitoras
Es
muy importante contar con un método confiable de selección que permita
identificar a las mejores reinas madre, para que estas sean las proveedoras de
las larvas que serán las futuras reinas de nuestras colonias, ya que ellas son
los reservorios de las características que se heredan y como es lógico, se requieren
buenas características en nuestras abejas. El número de reinas progenitoras a
seleccionar depende del tamaño de la operación. Sin embargo, se recomienda hacer
el traslarve de por lo menos cinco madres si los apareamientos de las reinas
hijas ocurrirán en el aire y de por lo menos quince si se utiliza un esquema de
apareamientos controlado (inseminación instrumental o apareamiento en islas) y
en población cerrada (apareamientos entre miembros del mismo tipo de abejas).
Este número mínimo de madres es necesario para evitar problemas asociados con
la consanguinidad (alto grado de parentesco), como es la baja viabilidad de la
cría o una mayor susceptibilidad de las abejas a enfermarse. Las larvas que se
transfieran deberán tener menos de 36 horas de eclosionadas (salidas del
huevo), de preferencia menos de 24, ya que se busca que estén bien alimentadas
con jalea real. Para identificar las larvas de la edad adecuada, se requiere de
buena vista y de cierta experiencia, o bien de encerrar a la reina durante
cuatro a cinco días en una jaula con malla de criba, conteniendo un panal
vacío. Al cabo de este tiempo, se contará con una abundante cantidad de larvas
de la edad adecuada para el traslarve. Cualquiera que sea el método que se use,
es crucial utilizar larvas de menos de 48 horas de eclosión, porque si se usan larvas
de mayor edad, se corre el riesgo de que emerjan reinas antes de tiempo y maten
a todas las demás que aún estén en las celdas reales dentro de la colonia criadora.
Además, larvas de mayor edad producen reinas de calidad inferior. Una vez que
el panal con las larvas de la edad adecuada haya sido seleccionado, hay que llevarlo
al sitio donde vaya a realizarse el traslarve.
El traslarve
El traslarve
es simplemente el paso o transferencia de una larva de una celdilla de un
panal, a una copa-celda artificial. El traslarve debe hacerse en un lugar con
sombra y donde no peguen corrientes de aire, para evitar que las larvas se enfríen
o se sequen. Hay apicultores que lo hacen bajo la sombra de un árbol y hay otros
que lo hacen en el interior de una habitación. Siempre hay que tomar en cuenta que
tanto temperatura como humedad bajas, pueden afectar considerablemente la sobrevivencia
de las larvas. Si la región donde se realiza el traslarve es muy seca, es mejor poner una
toalla humedecida con agua tibia sobre el bastidor, dejando descubierta únicamente
la sección del panal donde se estén obteniendo larvas, e ir destapando progresivamente
el bastidor, conforme se vayan necesitando más larvas. Se puede usar una
lámpara de luz fluorescente o una lámpara de minero para ver bien las larvas en
el interior de las celdillas, pero esto puede deshidratarlas un poco. También pueden
usarse lentes de aumento o una lupa si esto mejora el trabajo de traslarve. Antes
de hacer el traslarve, algunos criadores ponen una gota pequeña de una mezcla a
partes iguales de jalea real y agua destilada en el interior de cada copacelda,
para ayudar a que la larva se adhiera al líquido y para prevenir la deshidratación
de esta. Otros criadores traslarvan en seco con el mismo éxito. Es importante
que si se usa jalea, se coloque a la larva flotando en la gota y no se le sumerja
en ella para evitar ahogarla. Para efectuar el traslarve, se usa una aguja o
herramienta de transplante. Existen muchos tipos de herramientas para el
traslarve; algunas pueden ser adquiridas en casas comerciales y otras pueden
fabricarse con materiales accesibles. Las trasplantadoras comerciales incluyen
agujas, herramientas con una lengüeta que sale por la presión manual de un
mecanismo para cucharear a las larvas trasplantadoras automáticas), etc. Dentro
de las trasplantadoras se incluyen agujas fabricadas con un alambre o
con plumas, así como el uso de pinceles del número 00. Lo recomendable es que
cada apicultor pruebe varias de ellas, seleccione aquella con la que se sienta más cómodo.
Las herramientas trasplantadoras generalmente tienen un extremo plano en forma
de cuchara (angulada hacia arriba unos 20º) de 1 mm de ancho por 2 mm de largo.
Para hacer una aguja de traslarve, puede usarse alambre de bronce del número 8
(no de cobre, porque este metal puede reaccionar ante la acidez de la jalea real,
lo que puede afectar a las larvas) como los electrodos para soldar. Se corta un
tramo de unos 15 cm de largo y se redondea uno de los extremos, mientras que
por el otro, con la ayuda de martillo, pinza, lima y lija fina, se fabrica la
cucharilla para el traslarve.
La técnica del traslarve implica cucharear a la larva
entrando con la cucharilla(o lengüeta de una trasplantadora automática) de la
aguja por su lado curvo y por debajo de ella. Posteriormente, la cucharilla con
la larvita se levanta y se introduce al interior de la copa-celda, tratando de
dejar la larva sobre el piso de esta con un movimiento hacia abajo y en la
misma posición en que se encontraba dentro de la celdilla; si la volteamos, podríamos
lastimarla. Cuando se han hecho los traslarves en todas las copas de una tira,
esta se coloca con las celdas dirigidas hacia abajo dentro del bastidor
contenedor y se hace lo mismo para todas las tiras. Una vez finalizado el traslarve,
se introducen de uno a tres de estos bastidores en una colmena criadora.
La producción de
celdas reales
Para producir celdas reales a partir de copaceldas conteniendo
crías traslarvadas, se requiere de colmenas criadoras, las cuales contienen una
colonia de abejas con o sin reina, pero siempre poseen al menos un cubo sin
reina (separado de, y montado sobre otro cubo que contiene una reina, por medio
de un excluidor de reinas). Estas colmenas sirven para desarrollar y/o incubar celdas
reales. Las hay de tres tipos: iniciadora, finalizadora, o
iniciadora-finalizadora.
Las colonias criadoras deben contener muchas abejas
jóvenes y deben estar bien alimentadas con jarabe de agua y azúcar y con polen
o sustituto de éste. Las abejas jóvenes producen más jalea real que las viejas
y se requiere de alimento para estimular la producción de este nutritivo
alimento, indispensable para alimentar a las larvitas destinadas a ser futuras
abejas reinas.
Colmena
criadora iniciadora
Una colmena iniciadora huérfana se prepara de la siguiente
manera. A una colonia fuerte (en abejas y cría) se le alimenta diariamente con
jarabe de agua y azúcar al 50% y con polen, o sustituto de polen, durante uno a
tres días consecutivos. Si no se tiene polen, se puede hacer una pasta con
harina de soya baja en grasa, humedecida con jarabe. Se proporcionan 200 o 300
gramos de esta pasta sobre los cabezales de los bastidores de la colmena.
Terminado este tiempo de alimentación se quita la reina a la colonia. Un día después
de quitar la reina, se sacan y reemplazan los panales de cría chica (excepto
uno por cada bastidor con copa-celdas que se pretenda introducir) por
bastidores con cría operculada procedente de otras colonias. Adicionalmente, se
recomienda poner una rejilla excluidora de reinas por debajo del cubo de la
cámara de cría y entre el excluidor y el piso de la colmena, poner una alza,
con el fin de descongestionar la cámara de cría, para que las abejas más viejas
(las pecoreadoras) tengan espacio suficiente y no promuevan el comportamiento
de enjambrazón. El excluidor también sirve para evitar que se metan a la
colonia criadora reinas o enjambres procedentes de otras colonias. Introducen
al centro de la cámara de cría, de uno a tres bastidores conteniendo entre30 y
72 copa-celdas cada uno, hasta un máximo de 140 copas con larvas por colonia criadora,
para tener una adecuada aceptación de estas. Las abejas de la colonia iniciadora
alimentarán a las larvas e iniciarán la construcción de celdas reales a partir de
las copa-celdas. El porcentaje de larvas aceptadas y de celdas reales
construidas disminuirá conforme al número de celdas introducidas. Por ello,
entre más celdas se metan, el porcentaje de larvas aceptadas y la cantidad de
alimento que estas reciban será menor, con lo que se corre el riesgo de
producir reinas de tamaño pequeño. Cuando se introducen los marcos con las
copa-celdas a las colonias iniciadoras es importante observar que no se utilice
mucho humo, para no causar una fuerte desorganización de las abejas de la
colonia y favorecer la aceptación de las larvas introducidas. Otra práctica que
puede favorecer la aceptación de las larvas, es el rociar un poco de jarabe
sobre los cabezales de los marcos recién introducidos, para atraer a las abejas
a atender a nuestras larvas. Esta operación debe hacerse rápido y justo antes
de cerrar herméticamente la colonia, para prevenir un problema de pillaje.
Además de lo anterior, la manipulación e introducción de los marcos que contienen
las larvas debe ser muy cuidadosa; no deben agitarse, golpearse, o
sacudirse, ya que esto podría resultar en la pérdida o
lesión de las frágiles larvas. Algunos criadores siguen un calendario la introducción de un
marco con copa-celdas cada día, mientras que otros los meten todos juntos. Este
escalonamiento obedece más a adaptaciones
en los planes y rutinas de trabajo de los apicultores, que a las capacidades de
las abejas y por ello son opcionales. Para atraer a las abejas nodrizas a
alimentar a nuestras larvas, cada bastidor con copa-celdas se pone entre un
bastidor de cría chica y otro que contenga polen. Estos bastidores se dejan en
la colonia iniciadora durante uno a seis días, para luego ser transferidos a
una colonia finalizadora. Dependiendo del calendario que se establezca, las
colonias iniciadoras pueden estar recibiendo nuevos bastidores cada uno a siete
días. Cada vez que se abra una colonia iniciadora, hay que proveerla con cría
operculada (uno a dos bastidores), jarabe (2 a 4 litros) y buscar y destruir
cualquier celda real que las abejas hayan iniciado a partir de cría que se le
haya dado a la colonia con anterioridad. Hacer esto es muy importante para
evitar que estas reinas criadas de emergencia, destruyan nuestras celdas reales
con larvas seleccionadas y se pierda todo el trabajo hecho.
Colmena
criadora finalizadora
Una colmena finalizadora es usualmente preparada con dos
cámaras de cría. En la inferior se mantiene a una reina con toda la cría operculada,
mientras que en la superior (separada de la inferior por un excluidor) se mantiene
a la cría chica, bastidores conteniendo alimento (miel y polen), alimentadores
y espacio para colocar bastidores con copa-celdas. En estas colmenas se
introducen de uno a tres bastidores procedentes de una colonia iniciadora cada uno
a seis días, dependiendo del calendario que se siga. Aunque la construcción de las
celdas puede ser finalizada aquí, la principal función de estas colonias es la
de mantener su temperatura en 32-35º C, por lo que también se les conoce como colonias
incubadoras. Eventualmente pueden llegar a incubar hasta 300 celdas (seis a
ocho bastidores). El arreglo de los panales en la cámara superior es similar al
que se sigue en una colonia iniciadora y puede hacerse cada vez que se metan
nuevos marcos con celdas reales, o cada cuatro días, lo que ocurra primero. Las
celdas permanecen de cuatro a siete días en estas colonias, o hasta que cumplan
10 u 11 días luego del traslarve. También pueden prepararse colmenas
finalizadoras huérfanas, las cuales se manejan de manera similar a las
iniciadoras. Cuando se transfieran celdas de una colonia iniciadora a una
finalizadora, hay que manejar los marcos con mucha delicadeza, pero con rapidez,
ya que un enfriamiento de las celdas puede derivar en un retraso en el
desarrollo de las futuras reinas, o peor aún, en un inadecuado desarrollo de
sus alas. Las celdas ya operculadas (cinco a seis días después del traslarve)
también podrían incubarse en una incubadora eléctrica a 32-35º C, hasta que
cumplan 10 u 11 días.
Colmena
criadora iniciadora-finalizadora
En el caso de colmenas iniciadora-finalizadora, estas se
manejan igual que una iniciadora, pero proveyéndolas de dos a cuatro panales
con cría operculada cada 10 a 11 días, para asegurar una constante provisión de
obreras jóvenes. Adicionalmente se pueden sacudir abejas procedentes de otras
colonias en su interior para mantenerlas fuertes. Desde luego, hay que alimentarlas
con jarabe y con polen. La ventaja de estas colonias es el menor tiempo de
trabajo y la menor manipulación de las celdas, pero la desventaja es un
porcentaje menor de aceptación y producción de celdas reales. Las celdas
permanecen 10 a 11 días en estas colmenas y luego se llevan a núcleos de
fecundación o a colonias huérfanas. Las colonias criadoras deben ser
constantemente tratadas contra varroa y enfermedades de la cría, para evitar
que se pierdan muchas celdas por concepto de enfermedades.
La cosecha y
cuidados de celdas reales
Las celdas reales son cosechadas luego de 10 a 11 días de
realizado el traslarve. Hay que sacar los bastidores conteniendo las celdas de
las criadoras con mucho cuidado y con las precauciones antes descritas.
Posteriormente, las celdas se desprenden de las tiras de los bastidores con la
ayuda de un cuchillo o navaja filosos. Hay que tener el cuidado de no mantener
las celdas mucho tiempo mirando hacia arriba, o de lado, para impedir que las
alas de las reinas se adhieran a las paredes o a la base de las celdas y esto
les impida salir, o bien salgan sin alas.
Valoración de
celdas reales
Luego de ser despegadas, las celdas reales pueden valorarse
por iluminación; muchas veces las larvas enferman y mueren dentro de la celda,
o bien sus alas quedan pegadas a la pared de esta, o bien no tienen un buen desarrollo.
Es posible detectar algunas de estas anomalías por medio de iluminar las celdas
con una lámpara que emita una luz potente (de al menos 500 wats). La silueta de
la reina se puede ver a contraluz, para determinar si esta tiene un buen desarrollo.
La celda puede incluso moverse un poco entre los dedos pulgar e índice o bien
puede ponerse de lado, para ver si la reina esta suelta (cambia de posición) o
se balancea en el interior de la celda, lo cual es signo de que la reina está
viva y sana.
Empaquetado y
transporte de celdas reales
Las celdas reales son muy sensibles a golpes,
enfriamientos y sobrecalentamientos. Por eso hay que extremar precauciones en
su empaque y transporte a los núcleos de fecundación o colmenas. Es importante
no exponerlas a corrientes de aire frío, así como a los rayos directos del sol.
También hay que cuidar que durante el transporte no vayan golpeando en el
vehículo, especialmente cuando se transita por caminos con muchos baches. Las
celdas reales pueden transportarse en tiras de madera como las usadas para
instalar las copa-celdas, donde son pegadas una detrás de otra, sin espacio entre
ellas y estas tiras se colocan en un bastidor contenedor. Este bastidor puede meterse
en una caja porta-núcleo (de dos o tres bastidores de capacidad) que contenga
abejas sacudidas a fin de mantener una temperatura cálida para las celdas. Cuando
no se tienen abejas para mantener la temperatura de las celdas, se pueden poner
en un cojinete de hule espuma o esponja que contenga agujeros, o bien en conos
para transportar huevos, a los que se les perforan orificios en sus picos, para
ahí alojarlas. Estos contenedores con las celdas se meten a una caja para
protegerlas de corrientes de aire o de otras condiciones climáticas
indeseables. Puede utilizarse una caja de cartón o de poliestireno (como las
hieleras) forrada con hule espuma y una tela negra (para que absorba calor). En
su interior, la caja es provista con una bolsa o botella con agua caliente
(como las usadas en hospitales de color rojo), cuidando que las celdas no
entren en contacto directo con ésta. En la caja se meten los conos de huevo,
los cojinetes de hule espuma, o el contenedor que se haya utilizado para
mantener a las celdas inmóviles y protegidas. Apicultores australianos usan cajas
de poliestireno rellenas con algodón o serrín,
para ahí depositar las celdas. Alternativamente, la caja con el aserrín, pero
sin la botella de agua caliente, puede meterse por varias horas a una
incubadora, o por unos minutos a un horno de microondas, para calentar el
aserrín antes de meter las celdas. El
serrín así calentado, mantiene una temperatura uniforme en
todas las áreas de la caja. Una manera de saber si la caja lleva la temperatura
adecuada (30-36º C), es colocando un termómetro en su interior y observándolo con cierta periodicidad. Una vez
que las celdas han sido adecuadamente empacadas para su transporte, son
llevadas a los núcleos de fecundación o a colmenas horfanizadas para ser introducidas.
Idealmente no deben transcurrir más de 10 horas entre el empacado de las celdas
y su introducción a los núcleos o colmenas. Cuando las celdas se pretendan
introducir a colmenas, hay que preparar estas con anticipación, dejándolas
huérfanas o haciendo divisiones para recibirlas. Ocasionalmente, celdas empacadas
en cajas que guarden bien el calor, pueden mantenerse viables hasta por24 a 36
horas.
La fecundación y cosecha de reinas
Para una adecuada fecundación de las reinas, el criadero
(apiario con núcleos de fecundación) debe ubicarse en un lugar protegido de
vientos, con árboles que den sombra y con diferentes estructuras naturales distribuidas
a lo largo del terreno (piedras, árboles, montículos, matorrales, etc.), para
ayudar a las reinas a orientarse mejor durante sus vuelos nupciales. Los núcleos
de fecundación deben colocarse de una manera no uniforme y si es posible, se
les debe pintar la piquera y el techo de distintos colores; todo esto con el
fin de ayudar a las reinas y a las obreras a orientarse y a identificar su
núcleo para no meterse en otro
La producción y
disponibilidad de zánganos
Es importante colocar colmenas que contengan panales con
celdas de zángano en las cercanías del criadero. Algunas de estas colmenas
pueden ubicarse dentro del criadero, mientras que otras pueden instalarse a
distancias de entre uno y cinco km del mismo. Las colmenas productoras de
zánganos, deben tener reinas seleccionadas para que produzcan machos de calidad.
En general se recomienda instalar una colmena con dos panales con celdas de
zánganos por cada 40 a 60 espacios de fecundación. Para que las colonias
produzcan muchos zánganos, es importante que tengan panales con celdas para
zánganos y que sean constantemente alimentadas con jarabe y con polen. Los
panales de zánganos pueden prepararse con anterioridad durante una floración,
utilizando cuadros con una sola franja de cera estampada de 2 a 4 cm adherida
al cabezal superior de bastidores sin alambre, los cuales son introducidos en
colonias fuertemente pobladas para que los trabajen. Las abejas desarrollarán
un panal conteniendo más celdas de zángano que de obrera, que pueden luego ser
usados en las colmenas productoras de zánganos.
El manejo de
los núcleos de fecundación
Las celdas reales se introducen en núcleos de fecundación
para que ahí emerjan las reinas, se fecunden y regresen a poner huevos.
Entonces son cosechadas. En términos económicos, es preferible trabajar con
núcleos chicos, porque se gasta menos en abejas, equipo y alimento. Sin
embargo, mantener unidades pequeñas es más complicado que mantener unidades
grandes. El tamaño del núcleo siempre será una decisión personal de cada criador.
En general, es más fácil mantener núcleos pequeños en lugares calientes que en
fríos, porque en lugares fríos se pierden más abejas debido a que las poblaciones
pequeñas tienen más dificultades para mantener la temperatura de incubación en
el nido de cría. Para echar a andar los núcleos de fecundación, primero hay que
llenarlos con abejas. Para ello se necesita traer abejas obreras de otras
colmenas. Bastidores de colmenas bien pobladas se sacuden en el interior de una
jaula de malla metálica ("canasta") con la ayuda de un embudo grande,
o bien, primero se sacuden en el interior de una lata alcoholera y después las
abejas se vacían en la canasta. Para impedir que las abejas vuelen mucho, hay
que rociarlas con agua antes de pasarlas a la canasta. Una canasta puede
contener las abejas sacudidas de hasta 60 o 70 bastidores. Se recomienda que a
cada colmena de las que se sacudan, se les dejen al menos tres a cuatro
bastidores cubiertos con abejas, para no debilitarlas mucho.
Antes de sacudir cada bastidor, es importante asegurarse
que la reina no esté presente. Cuando se le encuentra, puede encerrársele
temporalmente en una jaula y luego soltarse en su colmena, una vez concluida la
operación. Las colonias que provean obreras, deberán ser alimentadas frecuentemente
(de preferencia cada semana). Estas colmenas pueden proveer abejas (sacudirse)
cada tres a cinco semanas. Las abejas en el interior de la canasta deben
alimentarse con jarabe, para que cuando se sacudan en los núcleos, caigan
fácilmente por su peso. Un núcleo Morelos se llena con aproximadamente 1,200 a
1,500 abejas (150 gramos o un cucharón). Para calcular cuantas abejas llevar al
criadero y por lo tanto, cuantos bastidores sacudir, se estima que un bastidor
de cámara de cría puede contener alrededor de 3,000 a 4,000 obreras, pero
considerando que muchas de las abejas vuelan y se regresan a su colmena,
debemos estimar alrededor de 2,500 abejas, lo que sería suficiente para llenar
dos de estos núcleos. Luego de que un núcleo es provisto con abejas, su
alimentador se llena con jarabe denso (dos partes de azúcar por una de agua) y
se coloca una celda real al centro del núcleo, sujeta entre los cabezales de
dos bastidores, o entre los panales de cera, con el fin de protegerla cuando el
lugar en que esté ubicado el criadero tenga un clima templado o frío.
Posteriormente, el núcleo se cierra herméticamente y se le pone un tapón de madera
o de cartón en la piquera, para impedir que las abejas sacudidas se salgan. Las
abejas se dejan encerradas durante cuatro días, al cabo de los cuales la reina
ya debió haber emergido y estará lista para sus vuelos nupciales, mientras que
para las obreras, el tiempo de encierro les sirve para reconocer a la reina y a
su nuevo hogar, para no salir y perderse. El problema de núcleos vacíos debido
a la pérdida de obreras por evasión, es mayor cuando se trabaja con abejas de
origen africanizado.
La cosecha y
cuidados de reinas
El
criadero de reinas debe visitarse cada dos a tres semanas, dependiendo de los
calendarios que establezca cada criador. Entre más corto sea el tiempo, se
tendrá una mayor eficiencia en la producción de reinas, pero también se
invertirá una mayor cantidad de abejas sacudidas. En cada visita deben llevarse
abejas obreras para sacudir (en núcleos vacíos, débiles, o en aquellos en que
la reina no pegó), celdas reales, alimento y jaulas para cosechar a las reinas fecundadas.
Luego de abrir un núcleo, el apicultor deberá buscar huevos. Si los encuentra,
esto es signo de que la reina fue fecundada. Entonces deberá buscar a la reina e
introducirla en una jaula de confinamiento (jaula Benton) junto con 10 obreras acompañantes,
procedentes del mismo núcleo. Antes de introducir la reina a la jaula, podría
pintarse su tórax y cortárle una ala. Para ello hay que sujetar a la reina entre
los dedos pulgar e índice, colocados entre su tórax y abdomen. Existen también sujetadores
de reinas que se venden en las casas de implementos apícolas. Luego de hecho
esto, se introduce otra celda real y se alimenta y cierra el núcleo. Si le hicieran
falta abejas, se le sacuden algunas de acuerdo al criterio del apicultor. Es preferible
que en todos estos manejos se utilice poco humo y se trabaje rápido, para no
tener los núcleos abiertos durante mucho tiempo. También es importante cuidar de
no regar jarabe fuera de los núcleos, para prevenir el pillaje. El pillaje es
el principal problema en los criaderos y puede influir mucho en reducir la
productividad de los mismos.
Las reinas cosechadas pueden guardarse
temporalmente en un banco de reinas, que es una colonia huérfana fuertemente
poblada y bien alimentada y que tiene un excluidor entre el piso y la cámara de
cría, para evitar que se metan enjambres o reinas procedentes de otras
colonias. Los bancos de reinas pueden guardar varios cientos de ellas si se les
provee con dos bastidores de cría operculada cada semana y se les alimenta frecuentemente.
Las reinas que se metan a un banco deberán ir sin obreras acompañantes y sin
candy (pasta de azúcar glass y miel que llevan las jaulas Benton). Existen
contenedores especiales, o marcos adaptados para contener a las jaulas de
reinas en el interior de una alza que se coloca sobre la cámara de cría del
banco. Aunque las reinas pueden permanecer muchas semanas en un banco, no es
recomendable que se mantengan en este por más de un mes, ya que el
confinamiento prolongado lleva a la involución de sus ovarios, lo cual puede afectar
su postura posterior. Cuando se vayan a vender o a transportar, las reinas deberán
transferirse a jaulas que contengan obreras acompañantes (del banco) y candy.
Ernesto Guzmán Novoa
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














