jueves, 8 de noviembre de 2012

LAS ABEJAS OBRERAS

Las abejas obreras
son las abejas hembras infértiles. Una colmena tiene normalmente entre 30.000 (una cámara de cría) a 80.000 (cuando tiene varias alzas melaria) individuos de los cuales casi su totalidad son obreras. Las obreras son hembras más pequeñas que la reina y sus aparatos reproductores se encuentran atrofiados (no son funcionales), sólo en algunos casos de orfandad, las obreras ponen
huevos (que no están fecundados) de los que saldrán zánganos de tamaño más pequeño que los puestos por la reina.
Desde la puesta del huevo fecundado, una obrera tardará en nacer 21 días. Los huevos permanecen durante 3 días, a continuación eclosionan y surge la larva ápoda y ciega que será alimentada con jalea real durante tres días consecutivos. A partir del 3º día, las larvas se alimentan con una mezcla de polen y miel (pan de abeja) durante otros 3 días más y después, se sella la celdilla (celdilla operculada) para que sufran la metamorfosis. La abeja cuando nace, es pequeña, peluda, blancuzca, torpe e inofensiva
Los insectos en su fase adulta tienen una vida corta, que se limita a una determinada época del año, generalmente a la primavera y el verano; viven 65 días promedio. En otoño e invierno las obreras viven 90 a 120 días. Podemos decir que la vida media de las abejas obreras en general es de 35 días.
Las abejas, en cambio, tienen mayor longevidad que otros insectos, la duración de su vida depende de factores como el sexo y la actividad desempeñada.
A lo largo de su vida, las obreras realizan distintas tareas según su edad, hasta los 21 días no salen de la colmena (obreras de interior) y realizan diferentes funciones:
limpiadoras: se encargan de mantener limpios los panales de cera y toda la colmena.
nodrizas: comienzan a desarrollar sus glándulas hipo faríngeas productoras de jalea real.
cereras: desarrollan las glándulas cereras y construyen los panales de cera.
almacenadoras: son las que reciben el alimento de las pecoreadoras y los colocan en los panales.
guardianas: cuidan en la piquera que no ingresen abejas de otras colmenas.
ventiladoras: generan una corriente de aire a fin de deshidratar el néctar.
A los 21 días se les atrofian las glándulas cereras por lo que ya salen de la colmena (obreras de exterior) y se denominan pecoreadoras y realizan las siguientes funciones:
recolectar néctar.
recolectan polen.
recolectan propóleo.
acarrean agua.
Estas secuencias no son seguidas por todas las abejas, así como hay abejas que llegan a pecoreadoras sin haber realizado las actividades anteriores. Algunas, parecen madurar prematuramente, al igual que otras pueden en determinadas condiciones rejuvenecer.
Las obreras tienen varias características específicas; su tamaño es más pequeño que el de los demás componentes de la colmena y su abdomen también es más corto. Además, poseen un aparato bucal muy desarrollado con una lengua muy larga que les permite obtener el néctar que almacenan en el buche melario para transportarlo a la colmena.
Tienen una visión muy desarrollada ya que la necesitan para la recolección, localización, etc. En las patas posteriores, poseen una modificación denominada corbícula (cestilla) que les permite transportar el polen y el propóleo (resina de las plantas). Poseen un cepillo de pelos donde quedan recogidos los granos de polen, cuando este cepillo esta lleno, pasan el polen a los cestillas y lo transportan a la colmena.

VIDA DE APIS MELLIFERA

Ciclo de vida se apis mellifera
Las abejas melíferas sobreviven el invierno como colonia, la abeja reina comienza a desovar en primavera. Esto es probablemente activado por la duración del día y la temperatura. La reina es la única hembra fértil y deposita los huevos de los cuales nacerán todas las demás abejas. La abeja reina no abandona la colmena, salvo durante los vuelos de fecundación, o cua
ndo se produce un enjambre para dar lugar a una nueva colonia. La reina deposita sus huevos, en panales de cera que las obreras construyen con celdas hexagonales. El huevo después del tercer día se transforma en una pequeña larva que es alimentada por las abejas nodrizas (abejas obreras jóvenes). Luego de aproximadamente una semana (dependiendo de la especie), la larva es sellada en su celda por las abejas nodrizas, produciéndose el estadío de ninfa o pupa. En aproximadamente otra semana (nuevamente dependiendo de la especie), la ninfa emerge como una abeja adulta.

Las reinas no son criadas en las típicas celdas horizontales del panal, sino que sus celdas son construidas para ser de mayor tamaño y en posición vertical. Cuando la reina termina su etapa de alimentación larval y se convierte en pupa, se desplaza a una posición cabeza abajo, desde la cual luego come su celda para salir. Durante la etapa de pupa, las abejas obreras tapan o sellan la celda real. Justo después de emerger de sus celdas, a menudo las abejas reina producen un sonido el cual se cree es un reto a otras reinas a batallar.
Las abejas reina viven un promedio de tres años. Las obreras viven períodos mucho más breves, de menos de tres meses en promedio.
Las abejas reinas liberan feromonas para regular las actividades de la colmena. Muchas abejas obreras también producen feromonas para comunicarse con otras abejas.

LOS ZANGANOS



los zanganos
son las abejas machos de la colmena; se desarrollan en celdas más grandes que las obreras, de 8 milímetros de diámetro y proceden de huevos sin fecundar (partenogénesis). Nacen a los 24 días de la puesta, la celda operculada es fácilmente reconocible ya que sobresale por ser más abultada que la de una obrera. Cuando se permite estirar panales a las obreras sin cera estampada es facti
ble que construyan panales zanganeros, en los cuales la reina depositará huevos no fecundados que darán origen a zánganos. Es importante que el apicultor no lleve marcos con celdas zanganeras a la cámara de cría en virtud que la reproducción de estos es inversamente proporcional a la producción de miel. Las abejas mantienen naturalmente proporciones de zánganos elevadas, con respecto a la necesaria en la práctica apícola, destinada a la producción de miel.
Los zánganos aparecen normalmente en primavera, perdudando en toda la estación reproductiva de la colonia, primavera-verano-comienzo de otoño, siempre que existan reinas sin fecundar; siendo el tiempo de vida de aproximadamente 3 meses. Si el flujo de alimento es escaso las abejas obreras expulsan a los machos, muriendo de frío o hambre fuera de la colmena. Las colmenas con reinas vírgenes los toleran hasta la fecundación de la misma.
La fecundación de la abeja reina, se produce en el vuelo de fecundación o vuelo nupcial, que normalmente las reinas repiten en dos, tres y hasta en cinco oportunidades. Copulando en pleno vuelo para caer al pasto muchas veces juntos. Luego de la cópula el zángano muere dado que se desprende su aparato genital. Las reinas copulan con hasta 15 zánganos, asegurándose de esta manera una variabilidad genética debido a la poliandria (varios padres) que tendrá la prole. La reina guarda en el interior de su abdomen el esperma de los diferentes machos con que copuló. Los zánganos no poseen aguijón, ya que el aguijón es en realidad un contenedor de huevos modificado.

Ciclo del zángano
Tipo Huevo Larva Operculado Pupa Período desarrollo Fertilidad
Zángano 3 días 6 1/2 días 10 días 14 1/2 días 24 días aprox. 38 días
Las funciones del zángano en la colmena
Fecundar a la reina: Ente los 12 y 24 días de su nacimiento, están maduros para el apareamiento, la aletas que sujetan el aparato genital de la reina deben estar anaranjadas, realizan a cotidiano grandes recorridos en busca de colmenas con una reina virgen. En el vuelo nupcial, el zángano más fuerte fecundará a la reina, en virtud que es el que la alcanza más fácilmente, en su vuelo vertical. Suelen tener lugares específicos donde se posan en el día a la espera de un vuelo de fecundación, y si no consiguen fecundar una reina, vagarán de una colmena en colmena. Este comportamiento los convierte en importantes transmisores de enfermedades.
Producir calor: Se posa sobre los cuadros con cría reemplazando las obreras nodrizas para producir calor y calentar la cría, liberando a las nodrizas para otras funciones.
 zángano de apis mellifera cárnica
Repartir néctar: Los zánganos realizan la trofalaxis que es la conducta de repartir alimento entre las obreras, proveyendo alimento hasta a 50 obreras. El néctar con gran porcentaje de agua, debe pasar varias veces por el buche de las obreras para llegar a ser miel, de esta forma, los zánganos contribuyen a la elaboración de la miel.
Los zánganos, son fácilmente reconocibles por varias características sus grandes ojos que se tocan si los observamos desde la parte superior, mayor tamaño, su abdomen rectangular largo y robusto y su vuelo ruidoso. En las fotografías es posible ver el tamaño de los ojos de un zángano y una obrera. Sus ojos al ser grandes le permiten tener un amplio campo de visión; es sin duda la casta que mejor ve, ya que deben poder localizar a las hembras vírgenes en el vuelo de apareamiento. Tienen lengua muy corta lo cual les impide libar el néctar, por ello son alimentados por las obreras. No tienen corbícula en el tercer par de patas como las obreras, lo que les impide el transporte de polen o propóleo. El no poseer glándulas odoríferas les permite entrar a cualquier colmena en virtud que las nodrizas que vigilan las entradas les permiten el acceso. No tienen aguijón.
Elegir zánganos que uno quiere que fecunden una reina
Si uno ha seleccionado una colmena mansa y quiere que este carácter (trasmitido por los zánganos) prevalezca, se puede establecer una zona de fecundación, para ello las colmenas que uno pretende que aporten los zánganos deben estar saturados de ellos. El apicultor deberá instalar marcos con celdas zanganeras en la cámara de cría de estas colmenas, al menos 60 días antes de la fecundación de las reinas, nacidos los zánganos a los 24 días, y madurados sexualmente en un tiempo similar, estaremos en condiciones de saturar con los ejemplares elegidos una zona de fecundación, teniendo de esta manera mayor probabilidad de apareamiento.
Otro método para la elección de la genética de los zánganos es la inseminación artificial de la abeja reina con semen de estos. El semen se obtiene con una jeringa de fecundación especial, apretando el abdomen de los zánganos sexualmente maduros.

Congregaciones de zánganos
La investigación ha demostrado que en horas definidas del día, los zánganos se juntan en ciertas áreas para aguardar abeja reina. Cuando una reina vuela en el área, muchos zánganos la perseguirán y un número se acoplará con ella en estas áreas, son conocidas como áreas de congregación de zánganos. El vuelo de fecundación es un período muy vulnerable para la reina. Ella está en peligro con depredadores como pájaros, etc., cambios de las condiciones atmosféricas, y accidentes. Por lo tanto si hay un área especial a la cual ella puede volar directamente, y donde puede encontrar suficientes zánganos para acoplarse brevemente, su tiempo fuera de la colonia será reducido, aumentando sus posibilidades de supervivencia. Los zánganos de diversas colonias estarán juntos, asegurando una mezcla genética variada para la reina y evitando la endogamia.
Muchas congregaciones de machos aparecen en un determinado lugar un año y suelen mantenerse como zonas de fecundación con el paso del tiempo. Uno en Selbourne en Hampshire, Reino Unido fue el primer centro descrito en 1789 y todavía existe hoy. Los zánganos en las áreas de la congregación tienden a volar a ciertas alturas y dentro de ciertos límites. Otros insectos que entran en el área como mariposas e incluso pájaros pequeños ávidamente son perseguidos por los zánganos, fuera de estos límites. Las abejas son muy numerosas en estas áreas y pueden ser oídas a veces de la tierra: los apicultores los describen a menudo como enjambres.
La existencia de las áreas de la congregación de zánganos plantea muchas preguntas en las mentes de apicultores y de investigadores. Por ejemplo: ¿cómo los zánganos, que son nuevos cada año, saben donde están estas áreas? ¿Cómo las reinas saben donde están? ¿Hasta dónde los zánganos y las reinas volarán a tal área? ¿Cómo los zánganos definen los límites aéreos de las áreas? ¿Son las características topográficas tales como colinas o valles relevantes? ¿Las señales tales como líneas de árboles se asocian a ellos? ¿Son dependientes sobre factores climatológicos 
diciones correctas?tales como temperatura, o presión atmosférica? ¿Si es así cómo las reinas consiguen acoplarse durante períodos cuando las condiciones son correctas 
 Los zánganos   se desarrollan en celdas más grandes que las obreras, de 8 milímetros de diámetro y proceden de huevos sin fecundar (partenogénesis). Este el sistema característico de muchos himenópteros, llamado haplodiploidía, para determinar el sexo de sus descendientes, en el que los machos tienen la mitad de los cromosomas que las hembras. Nacen 
a los 24 días de la puesta; la celda operculada es fácilmente reconocible ya que sobresale por ser más abultada que la de una obrera. Cuando se permite estirar panales a las obreras sin cera estampada es factible que construyan panales zanganeros, en los cuales la reina depositará huevos no fecundados que darán origen a zánganos. Es importante que en apicultura el apicultor no lleve marcos con celdas zanganeras a la cámara de cría en virtud que la reproducción de estos es inversamente proporcional a la producción de miel. Las abejas mantienen naturalmente proporciones de zánganos elevadas, con respecto a la necesaria en la práctica apícola, destinada a la producción de 
miel.
Los zánganos aparecen normalmente en primavera, perdurando en toda la estación reproductiva de la colonia, primavera-verano-comienzo de otoño, siempre que existan reinas sin fecundar; siendo el tiempo de vida de aproximadamente 3 meses. Si el flujo de alimento es escaso las abejas obreras expulsan a los machos, muriendo de frío o hambre fuera de la colmena. Las colmenas con reinas vírgenes los toleran hasta la fecundación de la misma.

La fecundación de la abeja reina se produce en el vuelo de fecundación o vuelo nupcial, que normalmente las reinas repiten en dos, tres y hasta en cinco oportunidades. Copulando en pleno vuelo para caer al pasto muchas veces juntos. Luego de la cópula el zángano muere dado que se desprende su aparato genital. Las reinas copulan con hasta 15 zánganos. La reina guarda en el interior de su abdomen el esperma de los diferentes machos con que copuló. Los zánganos no poseen aguijón, ya que el aguijón es en realidad un ovipositor modificado 

LAS ALAS



Las alas
La abeja posee dos pares de alas membranosas, ubicadas en las parte media y posterior de tórax. Las de la parte media (primer par de alas) son las alas anteriores que se hallan mucho más desarrolladas que las alas posteriores o segundo par de alas.
Las alas son sacos de paredes dobles, recorridos y reforzados por nervaduras quitinosas y venas longitudinales y transversales, que forman una ve
rdadera red. Por su disposición y relación de medidas, se utilizan para clasificar las distintas especies; razas o subespecies (índices, alares y tarsales) de Apis. Si las observamos bajo el microscopio, las veremos cubiertas de pelos cortos. Durante el reposo se extienden sobre el dorso de la abeja, colocándose las posteriores bajo las anteriores. El borde anterior del ala recibe el nombre de borde de ataque y el posterior, borde de fuga.
Durante el vuelo, las alas están ensambladas (unidas) de forma tal que constituyen una sola superficie de sustentación. Ello es posible porque el ala anterior presenta en su parte inferior un pliegue longitudinal estrecho a la manera de una ranura o canal. Por su parte el borde de ataque del ala posterior posee alrededor de 20 ganchos que en el momento del vuelo abrochan con la ranura del ala anterior, de modo de formar un todo rígido que aumenta el rendimiento del vuelo. Cuando se posa, la abeja desengancha las alas, que retoman su posición natural.

Además de volar, las alas se utilizan para producir determinados sonidos y para regular la temperatura interior de la colmena. Las alas son accionadas en forma indirecta por los músculos longitudinales y verticales ubicados en el tórax. Dichos músculos, dos longitudinales y dos transversales, no están adheridos directamente a las alas, sino que, con su accionar, provocan una dilatación y contracción del tórax.
Se produce entonces el movimiento de batido hacia arriba y hacia abajo, el cual impulsa a la abeja hacia adelante.
El ritmo de batido de las alas de la abeja durante el vuelo es de alrededor de 250 ciclos por segundo, y probablemente sea mayor durante el vuelo acelerado. Este ritmo es demasiado alto como para que pueda controlarlo un mecanismo neuromuscular. En realidad está determinado por la estimulación y el estiramiento de un conjunto de músculos y la contracción de otro conjunto opuesto. Algunos investigadores estudiaron el límite de velocidad de vuelo que alcanza la abeja durante el vuelo y parecería que el promedio es de 20 km. /h, aunque puede llegar a 35 Km. /h. durante breves períodos.
Alas de Hymenoptera y sus escleritos articulares basales ( LAX-4AX ): A, Sirex flavicornis , alerón delantero, B, Pepsis . sp, alerón delantero, C, abeja, alerón delantero, D,  abeja, ala posterior. 
Las alas del zángano son más anchas que las de la obrera y sus músculos más fuertes; su vuelo, por consiguiente, es más rápido. Al parecer sus antenas actuarían a la manera de indicadores de velocidad y dirección de corriente. Durante el vuelo se produce un gran consumo de energía y, para abastecerlo, la abeja necesita ingerir gran cantidad de azúcar.
La sangre de la abeja contiene alrededor de un 2 % de azúcar. Si dicho porcentaje se reduce a 1% la abeja no puede volar, y si disminuye aun más, al 0,5% apenas puede mover las alas. Durante el vuelo, el consumo de combustible aumenta 50 veces. El consumo en vuelo es de alrededor de 10 mg/h y, por lo tanto, su autonomía de vuelo con el estómago lleno es de sólo 15 minutos y el alcance de 10 km. aproximadamente. La autonomía y la distancia a recorrer se modifican si la abeja descansa, pues entonces el glucógeno almacenado en su cuerpo se convierte en azúcar. También influye que la abeja se reabastezca de combustible durante la ruta.

Microfotografía de un par de alas de abeja. La abeja tiene dos pares de alas membranosas delgadas, que se fortalecen por una red de venas. Ambos conjuntos se unen durante el vuelo mediante unos ganchos, quedando unidas ambas alas permitiendo desplazarse a la abeja

APARATO CIRCULATORIO

Aparato circulatorio
El sistema circulatorio o aparato circulatorio de la abeja se compone de dos diafragmas, uno dorsal y otro ventral, ubicados en el interior del abdomen, el corazón y órganos accesorios que ayudan a la circulación.
El diafragma dorsal consiste en una membrana muy delgada y transparente que separa el corazón del resto de los órganos de la cavidad abdominal. Se lo puede describi
r mejor comparándolo con una sábana suspendida a intervalos y combada hacia abajo. Tanto el diafragma dorsal como el diafragma ventral son los responsables de mantener la circulación dentro del abdomen y de llevar sangre o hemolinfa desde el tórax al abdomen.
El corazón es un órgano alargado está situado entre el diafragma dorsal y el techo del abdomen. Posee paredes musculosas y está compuesto de varios segmentos unidos entre sí por pequeñas válvulas, que presentan diminutas aberturas, denominadas ostíolas de una sola vía, que permiten que la sangre entre al corazón cuando está dilatado, confinándola en el mismo y forzándola hacia adelante cuando el corazón se contrae.
A continuación del corazón viene la aorta; se trata de un vaso sanguíneo que corre a través del tórax en dirección a la cabeza del insecto, donde finalmente se abre debajo del cerebro, el cual se provee de esta manera de un fuerte flujo sanguíneo.
 sistema circulatorio amarillo - sistema respiratorio azul - sistema nervioso negro - sistema excretor y glándulas rojo - sistema digestivo verde - sistema muscular naranja 


Poco después de entrar en el tórax, la aorta presenta repetidas circunvoluciones, pero al pasar entre los músculos alares es un tubo delgado. Debajo de las antenas existe una pequeña vesícula pulsatoria responsable de la irrigación de las mismas.
Los diafragmas son pulsados por una secuencia de contracciones de sus músculos, lo que provoca una serie de ondas en las membranas. Estas ondas generan corrientes en la sangre que se halla entre los diafragmas y las paredes del cuerpo donde están adheridos los músculos. La sangre se mantiene en circulación hacia adelante en la parte dorsal y hacia atrás en la ventral, mientras que cierta cantidad, al escapar por los bordes abiertos de los diafragmas, genera remolinos hacia todas las direcciones.

La sangre o hemolinfa no es roja como la de los vertebrados, dado que no tiene glóbulos rojos ni hemoglobina. Se trata de un líquido claro, complejo, denominado hemolinfa. Contiene células grandes, llamadas linfocitos, en un número aproximado a 12.000 por milímetro cúbico. Estas células son muy ricas en sustancias nutritivas. La principal función de la hemolinfa es la de transportar dichas sustancias, que fueron absorbidas en el intestino, hacia los tejidos que las necesitan y retirar los desechos disueltos, provenientes de los órganos excretores.

APARATO DIGESTIVO

Aparato digestivo
El sistema digestivo, en el estado larval, el canal presenta tres partes: El mesenterio o estómago embrionario, situado en el medio del cuerpo; y pequeños hoyos o hendiduras que aparecen en los extremos, y corresponden a la boca y al ano. Al agrandarse, estas concavidades dan nacimiento al estomodeo y al proctodeo respectivamente. Sus extremos interiores se vinculan con el mesent
erio, al que finalmente se unen, formando un solo tubo.
Estas tres regiones recibirán luego el nombre de intestino anterior, medio y posterior. El intestino posterior no se conecta con el intestino medio hasta que la larva, totalmente desarrollada, no tome su última comida y se puedan evacuar los excrementos acumulados en el intestino medio.
El canal alimentario de la abeja adulta es más complejo. Detrás de la boca se halla el cibario, que consiste en una cámara muscular alargada. Los músculos ubicados en la parte interior del clipeo y en las paredes del cibario hacen que éste se dilate cuando ellos se contraen; otros músculos opuestos del cibario hacen que éste se comprima. Su accionar hace que dicho órgano active como una bomba, llevando líquido a través del canal hacia la probóscide.

Tanto en la cabeza como en el tórax existen glándulas salivales, glándulas poscerebrales y glándulas torácicas. Estas glándulas segregan la saliva y la conducen a la base de la lengua o glosa, para incorporar al néctar libado las enzimas del desdoblamiento de los azúcares.
La faringe es la primera parte del intestino medio. Se trata de un conducto que se une a la segunda parte, llamada esófago, que es un tubo delgado que, desde la cabeza, llega al estómago, atravesando el tórax. En el estómago se ensancha y forma el buche melario.
Cuando está lleno de miel, el buche melario ocupa casi todo el estómago, posee músculos que lo rodean y lo contraen cuando está vacío. La máxima capacidad del buche es de 100 miligramos pero el término medio es de 20 a 40 miligramos. Esto significa que 500 gramos de miel equivalen entre 12.000 y 24.000 viajes de la abeja.
En el interior del estómago existe una válvula, denominada pro ventrículo, que sirve para retener el exceso de granos de polen que puede contener el néctar. Esta válvula tiene unos cortes cruzados que la dividen en cuatro labios triangulares, que pueden abrirse y cerrarse.

Los gruesos bordes están cubiertos por hileras de pelos que apuntan hacia el estómago. Además, la válvula posee en su base unos sacos destinados a recibir los granos de polen, junto con el néctar. Los primeros quedan retenidos por los pelos que actúan a manera de filtros, mientras que el néctar se devuelve al buche. Cuando los sacos están llenos de polen, la masa pasa otra vez al estómago. La parte posterior del proventrículo consiste en un pequeño y delgado tubito que entra libremente en el mesenterio, vale decir que no está adherido al final sino en el medio, quedando colgado en el mismo. Esta parte es muy importante, pues al menor movimiento que efectúa la abeja para regurgitar el néctar que lleva en el buche melario, se pliega contra las paredes del mesenterio, cerrándose e impidiendo que el alimento vuelva al buche una vez que entró en el estómago.
La parte siguiente del canal alimentario es el ventrículo o estómago propiamente dicho, que es una derivación del mesenterio del embrión. Se trata de un tubo largo, ancho, de forma espiralada, ubicado en forma de «U» en el abdomen. Es de color marrón y por el lado exterior se pueden observar los anillos constrictores. Estas fibras musculosas son las que lo contraen en forma intermitente, de manera similar a los movimientos peristálticos del intestino humano. Está recubierto interiormente por un epitelio con gran cantidad de células que contienen enzimas para la digestión de los granos de polen. En este epitelio es donde se produce el ataque del protozoario Nosema apis Zander, causante de la enfermedad conocida como nosemosis.
Aparato excretor
El Sistema excretor son los tubos de Malpighi son alrededor de 100 tubitos que se unen en el intestino delgado formando el principal órgano de excreción de la abeja. En su parte distal están obturados y sus paredes se componen de una simple capa celular. A través de las mismas los desechos nitrogenados son absorbidos de la sangre y vertidos al intestino medio. La infección que produce la Malpighamoeba mellificae, causante de la amebiasis, se radica en dichos tubos.

Llevan el nombre en honor de Marcelo Malpighi, su descubridor.
La parte siguiente es el intestino delgado o procedo, un tubo delgado rodeado de fibras musculosas, que presenta 6 pliegues. A poco de su unión con el ventrículo desembocan en él los tubos de Malpighi.
A continuación se halla la válvula pilórica que está formada por el engrosamiento de las paredes del intestino en esa zona. La función de esta válvula es la de regular el pasaje de los materiales del ventrículo hacia el intestino. Al irse reduciendo la sección del intestino delgado, el pasaje del alimento se realiza en forma lenta, lo que permite su asimilación por medio de las paredes celulares.
El intestino delgado desemboca en el recto o ampolla rectal, que es un órgano que al igual que el buche, puede dilatarse apreciablemente para albergar en su interior gran cantidad de materias fecales. Las abejas nunca defecan dentro de la colmena.
Durante el invierno, cuando el tiempo es muy frío, la cantidad de excremento retenida es grande; entonces es posible apreciar la ampolla rectal muy dilatada, hasta el punto de ocupar una gran parte del abdomen.

FECUNDACIÓN EN LAS PLANTAS

Fecundación
La fecundación es la fusión de dos células sexuales o gametos en el curso de la reproducción sexual bisexual, dando lugar a la célula huevo o cigoto donde se encuentran reunidos los cromosomas de los dos gametos. En los animales los gametos se llaman respectivamente espermatozoide y óvulo, y de la multiplicación celular del cigoto parte la formación de un embrión, de cuyo desarrollo de
riva el individuo adulto. En plantas, hongos y protistas las modalidades de la fecundación son muy diversas, y los gametos reciben nombres distintos.
Fecundación - Fertilización: La puesta en contacto de los gametos masculino y femenino no implica que la fertilización del óvulo sea inmediata.
En las plantas con semilla, es importante no confundir fecundación con polinización, un proceso distinto, en el que los granos de polen, que no son gametos sino esporas, son transportados de un individuo a otro.
Modalidades de la fecundación

Según los resultados de la comparación de los gametos:
Fecundación isogámica: gametos iguales, muy rara y sólo en grupos evolutivamente muy basales.
Fecundación anisogámica: gametos distintos, uno masculino y otro femenino.
Fecundación oogámica: gametos muy distintos, el femenino grande e inmóvil que aporta todas las reservas nutritivas al cigoto, el masculino pequeño y móvil.
Según los individuos participantes:
Fecundación cruzada: fecundación en la que cada gameto procede de un individuo distinto. En algún raro caso, dos individuos se fecundan mutuamente, como ocurre en los caracoles terrestres (o. Pulmonata).
Autofecundación: cuando los dos gametos proceden del mismo individuo.
En animales:
Fecundación externa: propia de los animales acuáticos, implica que óvulos sin fecundar y espermatozoides son vertidos al agua, donde realizan su encuentro.
Fecundación interna: propia de animales de vida aérea. Los espermatozoides pasan al cuerpo de la hembra inyectados por órganos copuladores en el curso de un acoplamiento, o bien son tomados por la hembra en forma de un espermatóforo que el macho ha liberado previamente.

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