jueves, 22 de mayo de 2014
miércoles, 21 de mayo de 2014
PRAXIS APÍCOLA
praxis apícola
La apicultura hoy día arrastra estigmas de deficiencia en su
productividad, en lo que se diferencia de otras ramas agrícolas de producción y
cultivo. No solamente deficiencias cuantitativas, sino también cualitativas.
Producir con calidad y bien es un reto en nuestra época difícil de asumir. Los
obstáculos, más y más numerosos, se encuentran en la climatologia como las enfermedades que afectan a nuestras
colmenas. Eliminar las deficiencias pasa por una comprensión del sistema
tripartito:
abeja
medio ambiente
hombre
es recomendable compartir conocimientos apícolas, métodos, técnicas,
investigaciones, y de intercambiar con otras asociaciones, cooperativas, grupos
o apicultores profesionales buscando los mismos objetivos
que podrían describirse asi:
Encontrar y proponer uno o varios modelos de producción natural
de miel y otros productos de la colmena, lo recomendable seria sin ningún
empleo de moléculas químicas ni ninguna técnica agresiva ó estresante. El
respeto de los tres sistemas: biológico, ecológico, y orgánico es primordial y su apoyo en una apicultura mas natural y biológica. Es
necesario por tanto revisar todos los conceptos e ideas en el tipo de apicultura que practicamos actualmente, por la pérdida de su capacidad a fuerza de
hacerse intensiva lo que agudiza los problemas sanitarios en los apiarios. Como
la agricultura que se convierte en "racionalizada", y evitando los
extremismos, ¿Es utópico desear una apicultura (desde la cría hasta la
recolección) que respete las leyes naturales inherentes a las abejas?
Capitulo primero
Los problemas encontrados, verdaderamente nefastos para el
apicultor, se sitúan en dos niveles muy diferentes, que deben ser tenidos en
cuenta hoy día y tratados de dos maneras diferentes, aunque interconectadas.
Es así para el desarrollo de colmenas en regiones de grandes
cultivos, pérdida de abejas sin tener grandes mortalidades, decaimiento tras la
recogida de miel. Las colmenas mueren en los inviernos que siguen a la estación
apícola, portadoras de síntomas de degeneración clásica de medios bacterianos víricos y parasitarios que conocemos bien.
Estos medios bacterianos y víricos son generalmente endémicos a
la colmena, importados o no (como ciertos virus), su desarrollo presupone una
fragilidad para la abeja y una deficiencia inmuno-defensiva real.
Tener en cuenta la degeneración del medio ambiente es necesario
pero insuficiente para establecer las pruebas científicas de los diferentes
males que sabemos que tenemos. No podemos, en efecto separar los síntomas
endógenos de la colmena con efectos exteriores ligados al medio ambiente.
Es por tanto de primera urgencia retomar las buenas bases (sanas)
para la cría de abejas, y diferenciar dentro de los síntomas existentes,
aquellos que incumben a los diferentes factores participantes en el proceso.
La debilidad del complejo
inmuno-defensivo de la abeja, casi reconocida hoy dia, en la que las causas
deben buscarse en una patógenia sistémica, se basa en tres ejes que podemos
citar como:
1) Degeneración del medio abejas/colmena:
productos fitosanitarios persistentes dentro de la colmena
bacterias, virus desarrollados en sinergia con dichos productos
2) Técnicas intensivas que debilitan la colonia:
deficiencia profiláctica
hibridación peligrosa
mala praxis apicola, etc...
3) Degeneración del medio ambiente (específica en determinadas
regiones):
presencia de metales pesados;
radioactividad;
productos fitosanitarios, etc...
Si ciertas causas son comunes, el medio debe ser saneado con
prioridad. Sólo esta liberación permitirá a los apicultores ejercer esta profesión
en el tiempo y plantar cara a los principales problemas de la apicultura reforzados por una división crónica del medio apícola.
Todas las técnicas de cría, de aprovechamiento, se encuentran
seguramente en relación (en simbiosis) con las leyes naturales por las que se
rigen las abejas. El problema de la varroa, será por tanto tratado primero, su
evolución y su interdependencia con las otras patologías.
Algunas reflexiones sobre la producción biológica
Tal como la varroa que ha transformado la sinergia relacional de
los diferentes componentes de la colmena después de treinta años, pensamos que
es claramente útil precisar que la bio-produción de miel no es evidente que también avance (circula en
el mercado, en efecto, miel donde al menos el 20-40% de los constituyentes son
más los productos de transformación, de síntesis,”glucosas principalmente” que
de néctar de flores). Esto sin tomar en cuenta el gran misterio (ogm y pgm) de
los azúcares del trigo, maíz y otros, con los que son alimentados en gran
cantidad nuestras abejas, y sabiendo a posteriori los inconvenientes que
suponen, pero de momento ignorados.
La bio-producción de miel,
aunque cada vez más en auge, y seguramente destinada a aumentar, está bastante
mal conceptualizada. En efecto este tipo de producción, aunque más próxima a
las leyes de la naturaleza, depende también de las diferentes variedades de
productos (azúcares, diastasas, sales minerales, aromas, etc...) y representa
solamente una parte del aspecto cualitativo de la miel, en el que participan
otros parámetros como la región de origen, las floraciones, el medio ambiente,
y claramente el aspecto técnico de la producción. La calidad de la miel depende
antes que nada, como el vino y el queso, de su terreno, de su vegetación, de su
clima, etc... y en último lugar, y no el menos importante, influye el
acondicionamiento y la venta.
Cualquiera que sea, una producción biológica de miel no puede
concebirse a dos velocidades, es decir, sin sistema de derogación para los
tratamientos, por ejemplo sin ninguna clausula en la legislacion que permita
manipulaciones particulares (ultrafiltracion, exprimido, etc...)
Algunas de las principales líneas de trabajo, dentro del
desorden:
Lucha contra la varroa, objetivos y tratamientos...
La automatización y las abejas...
Biodinámica y las leyes naturales
Huevos, larvas, ninfas, enjambres y los cuatro tipos de reinas...
Aprendizaje del calendario apicola de nuestra zona ...
colmena/apicultor...
La colmena (ensayos sobre diferentes modelos).
Nosotros vamos a examinar los tres tipos de tratamientos
posibles, sus objetivos, sus efectos...ç
El primero es el tratamiento puntual que sirve de descubrimiento,
de evaluación de la cantidad de varroas sobre las abejas adultas. Este, no
libera suficientemente la presión de varroa en la colmena, ya que las ninfas
siguen infectadas. Relativamente eficaz algunos años, cuando se repite 3 o 4
veces con una semana de intervalo. Es cierto que hoy día, los metabolismos
químicos ligados a los efectos patógenos de la varroa sobre la abeja, siguen
presentes y activos con este tipo de tratamiento. Además de la pérdida de
eficacia y el importante stress posterior liagado al método empleado y/o al
producto utilizado. Usado sobre todo en invierno, puede también emplearse entre
dos mieladas o al principio de la primavera.
Hace años se utilizaba el Amitraz en paños aceitosos, ó en spray;
nosotros la rotenona (1%) en polvo, 10 g, entre los
entre-cuadros. Aunque éste no tiene estatus oficial para el tratamiento de las
abejas, es muy eficaz como tratamiento puntual y no ha dado hasta hoy ningún
problema si se emplea una sola vez, es decir, sin efecto repetitivo. Los
ensayos con retenona líquida son más aleatorios, y aunque de cierta eficacia, no han sido objeto
de estudio serio y oficial hasta hoy.
Tenemos a continuación los tratamientos opuestos a los de
liberación lenta, y dos moléculas oficialmente autorizadas (Fluvalinato y
Amitraz).
El gran problema es que la colmena está en contacto demasiado
tiempo con el producto químico. Hemos visto los efectos desastrosos de este
tipo de tratamiento: costumbre y efecto de resistencia, por presencia constante
de Fluvalinato en las ceras, concentración más y más importante, tanto en las
ceras estampadas nuevas, como algunas veces en la miel. Los efectos perversos a
largo plazo no han sido aún estudiados. La
presencia de Amitraz y otros productos sanitarios se estan detectando en
ciertas partidas de miel. El concepto mismo de estos tratamientos a largo plazo
es una paradoja profiláctica.
Los ensayos a largo plazo con ácidos orgánicos no son
concluyentes: efectos secundarios afectan al desarrollo de la colonia,
debilitan a la reina, eliminan o
ralentizan el pollo, etc...
Los mismos efectos, en menor medida, se encontrarán con esencias
ó aceites esenciales.
En resumen, la única ventaja de cubrir la duración del desarrollo
del pollo no justifica este tipo de tratamiento.
Nos queda la tercera elección: El tratamiento ponderado o
intermedio. Este en 5 a 10 días tras utilizar el producto, permite la
eliminación de todas las varroas foréticas además de una acción evidente sobre
el pollo.
Puede doblarse (24 h o 48 h después del primer periodo) y es
eficaz más del 85/90%. La experiencia nos ha mostrado que la relación
hospedante/parásito se mejora mucho. La menor presión sobre la abeja le permite
defenderse mejor contra los virus y bacterias clásicas de la colmena. Además si
es necesario efectuar 2 o 3 tratamientos en un año, los tiempos de exposición
al producto son inferiores a los del sistema precedente y la eficacia es
claramente suficiente. Los momentos deben elegirse juiciosamente, con el fin de
que sea entre dos mieladas o al principio de primavera, a la vez que una fórmula
simple determine en el momento del tratamiento:
cantidad de abejas;
cantidad de pollo en desarrollo;
conocimiento del clima, temperatura, etc...
También, cualquiera que sea el producto utilizado, si la
posología y metodología se respetan, este tipo de tratamiento es con
diferencia, el más ventajoso.
En resumen, si los tratamientos puntuales necesitan una lectura
del número de varroas para el control (de 1 a 3 por año), los tratamientos
ponderados pueden hacerse con las visitas de primavera o fin de verano, no
necesitan visitas posteriores. Sin riesgo de que se acostumbren a ellos, limitan
también los residuos dentro de la colmena.
Después de esta aproximación no exhaustiva a los diferentes
tratamientos de la varroa, vamos a volver al empleo de los productos
utilizados, autorizados o no, que frecuentemente frenan el buen desarrollo de esta investigación por
razones económico-legislativas.
Pensamos que es mejor utilizar los productos sanitarios con la
urgencia y las condiciones que respeten la biología de la abeja. Los
tratamientos, (lineales, preparados con Amitraz) son relativamente eficaces en
las condiciones óptimas y no suponen ningún inconveniente de los tratamientos
de liberación lenta. Por ejemplo, ningún stress para las abejas o ninguna traza
de resíduos a las tres semanas. Por otro lado, no perdamos jamás de vista que
ciertos productos pasan de la cera a la miel, o de las abejas a la miel y
después a la cera. Anotar también que las transferencias de productos
fitosanitarios al polen son también muy importantes en los diferentes
componentes de la colmena.
Para evaluar el conjunto de parámetros técnicos de una colmena,
es necesario hablar con el mismo lenguaje, cosa muy difícil visto el aspecto
subjetivo de ciertas apreciaciones...
Presentación de una tabla de lectura, de visitas a las colmenas,
simple y que contenga un mínimo de información necesaria de una visita a otra,
para un buen seguimiento de las colonias. Precisiones:
1) la fecha de visita, lo principal, antes que otra cosa;
2) el nombre del colmenar visitado;
3) el número ó el nombre de la colmena;
4) al menos tres posibilidades, "capital",
"experimentación" u "hospital":
Partiendo de que una
técnica de aproximación simple para lograr los objetivos citados más adelante,
es de respetar (técnicamente y lo más posible) el sistema tripartito de la o
las colmenas. Es decir, que en todos los productos de la colmena
"capital" es en los únicos en los que se respetan los conceptos de
ética de trabajo de producción.
Las colmenas de "experimentación"
son aquellas en tratamiento, donde se ensayan los diversos productos para la
lucha antivarroa, donde se emplean las diversas técnicas particulares...
Las colmenas "hospital",
obligatoriamente se encuentran a parte un tiempo necesario para su
rehabilitación, pueden, en caso de problema soportar tratamientos sobre todo
los tres primeros años, periodo de transición donde la trashumancia y promiscuidad para las colmenas
juegan un papel de freno importante en su
desarrollo en producción natural
5) el número de cuadros ocupados designan de hecho el número de
entre-cuadros ocupados por las abejas justo en el momento de abrir;
6) indicar el peso real o sopesando a mano para evaluar
subjetivamente la colmena según la
estación. En caso de numeración de 1 a 5 es suficiente, siendo 3 la media
correcta;
7) presencia de pollo, sí o no, excluyendo los pollos zanganeros;
8) el número de cuadros total indica si hay una altura o dos, o
ninguna;
9) evaluación del número de cuadros de miel, acompañando las
diferentes superficies encontradas;
10) el número de caras significativas de cuadros de pollo, es
decir, cubiertas al menos al 50%;
11) edad de la reina, o bien color, marcada o no;
12) el origen, de dicha población o de tal número de colmenas;
13) presencia de maestriles o no, y evolución de los mismos; no
abiertas (ab), operculadas (ope) o terminadas (ter), la manera como el opérculo
se ha levantado nos indica la presencia o no de otras reinas. El emplazamiento
y posicionamiento de dichas células reales nos darán también otras
aclaraciones;
14) las manipulaciones efectuadas en la colmena, + observaciones.
Organizados en una tabla de trazabilidad.
Una vez en el ordenador, cada visita para cada colmenar está
instalada sobre la línea de la visita precedente, permitiendo en varios meses,
obtener una visión sintética para cada colmena y por colmenar.
Laura Alvarez Linarejos
martes, 20 de mayo de 2014
CONSANGUINIDAD EN LAS ABEJAS
Consanguinidad en las abejas
Determinación del sexo
La Reina a muy temprana edad sale en sus vuelos nupciales a
fecundarse lejos de su colonia con varios machos, de 10 a 17 zánganos, a los
que le extirpa sus órganos sexuales depositando las células germinativas o
espermas en un órgano llamado espermateca. Los espermas están en capas más o
menos mezclados y la reina los utiliza durante toda su vida útil para
fertilizar sus óvulos.
La colonia de abejas es considerada como una súper familia con
una madre común pero con muchos padres, cada uno de los zánganos con que se
apareó la reina. Las obreras hijas del mismo zángano representan una
subfamilia, habiendo tantas subfamilias como zánganos se aparearon con la
reina. Las obreras que componen una subfamilia son hermanas entre si, pero con
las de otra subfamilia son medio hermanas. Los zánganos son hermanastros de las
obreras y de las reinas jóvenes. De esta forma en un mismo momento en la
colonia hay obreras con diferentes grados de parentesco.
Normalmente los huevos de insectos y otros animales no se
desarrollan sino hasta que haya tenido lugar la fertilización. Sin embargo en
casi todos los insectos del orden Himenóptera (incluidas las abejas) los óvulos
no fecundados pueden dar origen a un adulto perfecto. Este tipo de reproducción
sin la intervención masculina se llama partenogénesis. Las hembras (obreras y
reinas) se desarrollan a partir de huevos fecundados conservando el número
diploide 2n de cromosomas de la especie (32 cromosomas), mientras que los
machos normales se desarrollan a partir de óvulos no fecundados, poseen
solamente el número haploide (n) de cromosomas, proveniente de la madre (16
cromosomas). De esta manera en los zánganos los genes que controlan un carácter
no se encuentran de a pares sino que siempre encontramos un alelo.
![]() |
| alelos sexuales |
Todos sabemos que las hembras vienen de los huevos fertilizados y
los zanganos normales de los óvulos
directamente, sin ser fertilizados por el esperma
Contemporáneamente la partenogénesis era considerada la base de
la determinación de sexo en abejas. La teoría era que si tenía un sistema de
cromosomas (haploides) era macho y si tenía dos sistemas de cromosomas
(diploides), era hembra. Mientras que esto es una explicación razonable, esta
teoría ahora se sabe que es falsa.
Los cromosomas contienen las unidades hereditarias llamadas los
genes y todas las formas de un gene que puede ocurrir en un lugar geométrico se
llaman los alelos.
El alelo significa una versión de un gen. Por ejemplo los genes
para los ojos azules y los ojos marrones son alelos del gene del color del ojo.
Los que controlan el sexo en abejas se llaman alelos del sexo.
Tanto las reinas como las obreras tienen dos pares de cromosomas,
ellos llevan dos alelos para cada gen, uno en cada miembro del par. Si ambos
alelos están del mismo tipo, la condición es homosigosis; si son diferentes, la
condición es heterozigosis. En algunas circunstancias heterozigoticas, un alelo
enmascarará la expresión del otro y se dice ser dominante. El alelo que tiene
su expresión enmascarada se dice que es recesivo. Los zánganos normales pueden
llevar solamente un tipo de alelo porque son haploides; así, los llaman
hemizigoticos.
Hay una regla muy simple para determinar el sexo en las abejas:
Si hay dos diversos alelos del sexo presentes, la abeja se
convertirá en una hembra, (una obrera o una reina). Si hay solamente un tipo de
alelo presente, la abeja se convertirá en un Zángano.
Hay solo dos posibilidades para que un solo tipo de alelo esté
presente;
Cuando nace de un óvulo no fertilizado, de modo que contenga
solamente un alelo del sexo, tenemos el caso de un Zángano Normal.
Pero puede ocurrir que si se fertiliza el óvulo tenga ambos
alelos del sexo iguales, el proveniente de la madre y del padre. Este huevo
fertilizado también se convertirá en un zángano, pero este zángano será anormal
porque es diploide, él contiene dos sistemas de cromosomas y no puede funcionar
como un zángano normal. Estos zánganos diploides son destruidos siempre por las
abejas obreras, que los matan tan pronto como nacen.
Se piensa que hay cerca de 19 diversos alelos del sexo. Hay
probablemente más, pero éste es hasta ahora los que se conocen. Éste es un
ejemplo muy claro de porqué es tan importante conservar la diversidad genética.
Cuantos más alelos del sexo tengamos en nuestra población de la abeja, cuantos
más sólidos serán los patrones de la cría, y habrá más abejas en la colmena
para recoger la miel.
En los animales y las plantas la cosa es diferente, cuando ambos
alelos sexuales son idénticos XX nace una hembra y cuando son distintos XY nace
un varón, el alelo Y determina la condición de varón y es dominante por lo
tanto cuando está presente enmascara al alelo hembra X siendo el XY un macho.
Dijimos que la abeja hembra es diploide (32 cromosomas), en
cambio el macho lleva solamente 16 cromosomas (haploide). Cada óvulo posee 16
cromosomas resultado de una meiosis normal. Los espermas son producidos a
través de una meiosis especial, en la cual todos los cromosomas van a una
célula sexual y ninguno a la otra.
Consanguinidad
Introducción:
Si bien es cierto que las abejas tienen recursos naturales para
evitar los cruzamientos consanguíneos no deja de preocupar el mismo por la
disminución del rendimiento de la colmena con síntomas de consanguinidad. Para
evitar la consanguinidad:
Las abejas al enjambrar emigran a gran distancia del nido que le
dio origen.
Los zánganos al formar los centros de apareamiento lo hacen lejos
de sus colonias de origen.
Las reinas al buscar los centros de fecundación lo hacen muy
lejos de su colonia.
La reina tiene apareamientos múltiples
Entre las abejas no pueden existir apareamientos entre:
Padre con la hija ya que el Zángano muere en el acto sexual
Hijo con la madre porque esta copula a los pocos días de nacer con varios
zánganos y después no copula mas.
Hermano con hermana ya que el zángano tiene solamente la mitad de
los cromosomas de la madre y son equivalentes a medio hermanos.
Los cruzamientos más cercanos en relación de parentesco que se
pueden dar entre hermanastros.
Pero la situación se complica porque debido a la partenogénesis
el zángano tiene la mitad del número de cromosomas y los millones de espermatozoides
que produzca serán idénticos.
Un resultado de esta uniformidad de genes en el zángano significa
que hay una mayor estabilidad en la herencia de la abeja que en otras formas de
vida. “Pero otra consecuencia de esta uniformidad es que la abeja es más
susceptible a la endogamia”. Es verdad que el acoplamiento múltiple actúa como
contrapeso a esto, pero solamente parcialmente.
Dijimos que: si hay dos diversos alelos del sexo presentes, la
abeja se convertirá en una hembra, (una obrera o una reina). Si hay solamente
un tipo de alelo presente, la abeja se convertirá en un Zángano.
En el caso de un individuo proveniente de un huevo fecundado pero
homocigótico para tales alelos del sexo (por ejemplo: X3/X3) será un macho
diploide que es eliminado por las obreras pocas horas después de eclosionar.
Esto presenta un limite en el mejoramiento genético pues al realizar
cruzamientos de individuos emparentados, se llega a altos grados de
consanguinidad y parte de la progenie no es viable a causa de esos machos
diploides. Por ejemplo, si usamos semen de un zángano para inseminar una reina
hermanastra o media hermana de este, es probable que el 50 % de la progenie sea
inviable dependiendo del genotipo del mismo.
El primer indicio de que nuestras abejas sufren este problema, es
la cría salteada, que no debe confundirse con ningún tipo de enfermedad de la
cría.
¿Cómo probar la viabilidad de la cría?
Ahora bien, ¿qué entendemos por cría salteada y en qué
porcentaje? Nos referimos a la observación del área de cría operculada, que hay
en un panal 13 días después de que la reina tuvo oportunidad de aovarlo. Se
entiende que para esta prueba, introducimos el día 0, un panal obrado vacío en
el centro de una cámara de cría, con lo cual la reina empieza a aovar 24 horas
después. Probablemente ambas caras del panal estarán totalmente aovadas hacia
fines del día 3. El día 13 retiramos el marco y medimos un área de 10 celdas X
10 celdas del centro del panal. De las 100 celdas que componen esta superficie,
debemos contar todas aquellas que no contengan cría operculada.
En el caso de contar 15 o más celdas que no contengan cría
operculada, podemos afirmar que hay un alto grado de consanguinidad en nuestras
abejas, y tanto más elevado cuanto menos cría operculada encontremos. Esta
simple prueba nos permite determinar el "porcentaje de viabilidad de la
cría" de la reina que fue testedada; Que debe ser del 85% o más para
considerarla bien apareada, lo que significa que de cada 100 huevos que ella
ponga por lo menos 85 deben terminar en abejas obreras.
Consecuencias de la
consanguinidad
La colonia con una reina con apareamientos consanguíneos y con
baja viabilidad de la cría podrá ser tan prolífica como la reina bien fecundada
pero la productividad de la colonia no va a ser la misma ya que las larvas
consanguíneas son retiradas a los pocos días de nacer..
Falta de despegue en primavera, esto es colmenas que no crecen al
ritmo de las demás.
Las Colmenas con reinas de apareamientos consanguíneos son más
susceptibles a contraer enfermedades.
Tienen dificultades para pasar la invernada.
Ineficiencia en la pecorea, es decir, abejas haraganas.
La presencia de la cría libera feromonas que estimulan la
recolección de polen. Como las crías consanguíneas son retiradas antes de los
tres días, producen estímulo que hace que las obreras pecoreadoras recolecten
el polen, que no es consumido ya que este es utilizado por las larvas mayores
de tres días. Esta es una de las consecuencias del bloqueo con polen en
colmenas con reina con apareamientos consanguíneos.
Con menos pecoreadoras deben recolectar polen como si fuera una
colonia normal, por lo tanto son menos las pecoreadoras que pueden dedicarse a
la colecta de néctar.
Las reinas con apareamientos consanguíneos, si son prolíficas, no
son reemplazadas por las obreras porque producen mucha sustancia real por la
abundante postura. Recién cuando la postura se vea afectada por el bloqueo con
el polen, las obreras perciban algún defecto en la reina y la reemplacen.
A toda colmena que presente síntomas de cría salteada, conviene
sustituirle la reina. Estos son los casos de excepción en la determinación del
índice de ingreso de polen en la piquera. A pesar de tener un alto índice de aporte de polen, no tienen una buena reina.
Reducción de riesgos
Por lo explicado, es sencillo darse cuenta que la consanguinidad
dentro del colmenar es sumamente perjudicial, ya que al elevar el número de
reinas y zánganos hermanos aumenta la posibilidad que se sumen alelos iguales
llegando el caso de superar hasta un 50% de nacimientos de machos diploides,
por lo que la colmena no avanzará ya que no habrá nacimientos de obreras.
Existen algunas técnicas para reducir el riesgo de consanguinidad
en la cría de reinas; algunas de las formas más sencillas son:
Trabajar con más de una línea genética, es decir tener más de una
madre.
Intercambiar material con otros productores apícolas que sean de
confianza.
Nunca criar y fecundar en el mismo apiario, es decir tener un
lugar para la cría y otro
para los núcleos de fecundación.
¿Cómo evitar el parentesco con solo 3 (Tres Gametos)?
Normalmente encontramos en la literatura especializada de que hay
necesidad de centenares de enjambres para evitar el riesgo del parentesco. De
hecho si la apicultura que sea practicada sin planificaciones no serán
centenares y ni miles de enjambres que impedirán eventuales consanguinidades
que podrían inviable hasta un 50% de la postura de las reinas.
En teoría sería posible evitar el parentesco con sólo 03 (tres)
gametos: dos para la reina y más uno para la espermateca - para mantener
indefinidamente un enjambre sin que este se extinga y sin que sea inviable su cría.
Así el apicultor auxiliado por los equipamientos de fertilización - para reducir
trabajos - podría mantener indefinidamente sin consanguinidad una colonia y
usando los zánganos que nazcan dentro de la misma sin la necesidad de tener que
mantener centenares de enjambres.
Para facilitar la comprensión hagamos de cuenta que la reina
inicial fuera una carnica italianizada y fecundada por zánganos nórdicos apis
mellifera syluvarum de las rarísimas tribus amarillentas =“K1I1-Na1”. El
zángano carnico(“K1”) es bastante oscuro y vamos a llamarlo de “negro”. El nórdico
de la tribu mencionada (“Na1”) tiene uno o dos anillos del abdomen amarillentos
y el restante “negro” como el Cárnico. El italiano(“I1”) es anaranjado y bien
claro. Son colores bien distinguidos y facilitarían la planificación.
Los zánganos que se utilicen serían siempre los nacidos en la
propia colmena y no ocurriría el incesto(*) como superficialmente podría
aparentar.
Observación: aquí en este ejemplo están siendo creados zánganos
que se reconocen con toda la facilidad. En la práctica no es nada fácil – como ejemplo
- distinguir un cárnico de un africano de las a.m scutellata si el
europeo no fuere muy negro.
Si la princesa nace oscura, sin embargo con tono de amarillo en
el 1º anillo del abdomen - entonces
sería una “K1Na1” (Cárnica Nordicizada) y los zánganos que sean usados en una inseminacion serían los italianos (“I1” = anaranjados y bien claros);
Si nace una bien amarillenta, es señal de que es “I1Na1”
(Italiana Nordicizada) y los zánganos adecuados serían los bien oscuros (“K1” =
cárnicos).
Con el mismo raciocinio y ojo de apicultor el enjambre podría ser
mantenido indefinidamente siempre usando los propios zánganos nacidos dentro de
esta colmena y sin registrarse ningún fallo en las crías. No se sabe por cuanto
tiempo esto sería posible, sin embargo experiencias análogas están siendo
hechas ya casi un Siglo. (Claudio Mikos).
Es importante notar que en una colmena como esta nacen
un 50% de los zánganos cárnicos (“K”) y un 50% de italianos (“I”). Sería un
error afirmar que ellos son hermanos! (*). Puede haber algún intercambio de genes, pero no tendría la capacidad de causar
los males de la consanguinidad: que
parte del desove de una reina fuera inviable.
Nota: ocasionalmente pueden aparecer otros casos de inviabilidad
del desove donde esta no llega a prosperar por problemas de otra índole como
hambre, insuficiencia de polen o defectos mismos en la reina.
En el caso de mantener bancos
genéticos de una sólo raza la situación es más compleja – pueden no existir
colores tan contrastantes - y entonces son usados diversos artificios. Pueden
ser anotados los pequeños detalles perceptibles en las reinas y en los zánganos
como una mayor o menor presencia de vellos o sus pequeñas variaciones en el
color tendiendo para el gris o para el marrón, zánganos con más o menos
presencia del color amarillo o anaranjada, pintas, acastañados en las partes
laterales del abdomen, etc... y si ni esto
fuera posible debido a un patrón muy estable, las princesas son fecundadas con el esperma
recolectado de un único zángano y aquellas que no presentaran problemas de
viabilidad en las crías pasan a ser reinas
matrices. En la base de la coincidencia se escapa del parentesco (Claudio
Mikos).
Las ventajas y las desventajas de la endogamia
Inbreeding o Acoplamientos entre parientes se puede considerar
como la piedra angular de la selección genética. Es el método imprescindible de
intensificar, de fijar y de estandardizar las características deseables y al
mismo tiempo expulsar los factores no deseados. La endogamia se emplea en todas
las formas de criar en el mundo animal y de las plantas. De hecho, en plantas
la autopolinización es la forma más intensiva de endogamia. Por otra parte, en
la cría de abejas en la naturaleza esta práctica es evitada para prevenir los
efectos negativos de la endogamia. Esto se demuestra claramente por los
acoplamientos múltiples y porque los zánganos se aparean muy lejos de su
colmena hasta diez kilómetros.
Una experiencia práctica demuestra que el resultado más serio de
la endogamia es repetidamente otra vez, la pérdida progresiva de vitalidad.
Esta pérdida de vitalidad afecta todas las actividades esenciales de las abejas
e incluso amenaza la misma existencia de muchas colonias. Las pérdidas
devastadoras sobre las cuales oímos tanto son debidas, en gran parte si no
enteramente, a esta pérdida de vitalidad. Es una deficiencia insidiosa e
ilusoria que se acentúa siempre principalmente en las condiciones climáticas
desfavorables contra las cuales una constitución debilitada no tiene ninguna
resistencia. La carencia de la vitalidad se acentúa también una capacidad
reducida de multiplicar la cría, la inhabilidad para la autodefensa y sobretodo
en una susceptibilidad creciente a la enfermedad. Sin duda en la crianza de la
abeja es un requisito indispensable el control para evitar los acoplamientos entre
parientes consanguíneos “Endogamia” La experiencia ha demostrado que sin este
cuidado incluso las capacidades más productivas de abejas se pueden arruinar en
algunas generaciones.
Cuando se cruzan dos individuos de distintas razas de la misma
especie la progenie normalmente tiene mucho mas vitalidad que cualquiera de los
dos padres, a este hecho se lo denomina heterosis o vigor híbrido. Este
cruzamiento da lugar a muchos más genes que llevan diversos alelos. El
apareamiento de padres sin relación da lugar a muchos más genes con alelos
diversos o heterocigóticos. Un aumento generalizado de la heterocigosis es
responsable de producir heterosis. El estado opuesto es cuando los genes llevan
dos alelos iguales. Estos organismos serían homocigóticos con una notable
reducción de la heterosis.
Una reducción de la heterosis ocurre con la endogamia o
cruzamiento entre parientes, mientras que el porcentaje de genes homocigóticos
aumenta es menor el vigor híbrido. Esto da lugar a: Una pérdida inesperada de
vitalidad, inactividad de la colonia, pérdida de resistencia a la enfermedad,
disminución de la producción y menor longevidad de la abeja en invierno.
Orlando
Valega
domingo, 4 de mayo de 2014
viernes, 4 de abril de 2014
sábado, 29 de marzo de 2014
BIOLOGÍA REPRODUCTIVA DE LA VARROA
Biología
Reproductiva de la Varroa
El ácaro de la varroa (Varroa
destructor Anderson y
Trueman) es una ecto-parásito de la abeja occidental de la miel ( Apis
mellifera ) y se
distribuye en todo el mundo. Las
colonias de apis mellifera casi
siempre mueren en dos o tres años después de la infestación por ácaros, si no
se trata, las colonias de abejas salvajes en EE.UU. fueron casi totalmente
exterminados por este ácaro en torno a 1995, (alrededor de 1987). Existe evidencia anecdótica de que las
abejas podrían ser cada vez más agresivas con los ácaros en los últimos años (la genética de cepas resistentes
al acaro, pero no hay un estudio
sistemático para esta afirmación. El ácaro varroa es actualmente la plaga más grave de las abejas melíferas en todo el mundo. Entender la biología reproductiva del
ácaro Varroa será, nos permitirá gestionar mejor esta importante plaga en
nuestros apiarios.
El ciclo de vida de
Varroa
El ciclo de vida del ácaro Varroa tiene dos
etapas. Durante la etapa forética, los ácaros están sobre las abejas adultas o
zánganos, al mismo tiempo, se alimentan de la sangre (hemolinfa) de las abejas,
por lo general de la membrana inter-segmentaria en el abdomen. La etapa forética dura alrededor de 5
a 11 días hasta que se introduce en la celdilla de una larva de abeja o de
zángano. Por supuesto, los ácaros
se ven obligados a permanecer en estado forético si no hay cría, y esto puede
durar 5-6 meses en climas fríos. Los
ácaros cambian de anfitriones (saltan de una abeja a otra) a menudo y esto
contribuye a la transmisión de varios virus, infectando a todas las abejas que parasitan durante la alimentación. Los ácaros experimentan una mayor
mortalidad durante la etapa forética, y
caen al fondo de la colmena. Sin
embargo, el total de estos ácaros caídos son menos de 20% de la población. Por lo tanto, utilizando una placa de fondo reduce
pero no elimina, el uso de químicos para el manejo de la varroa. La etapa forética es importante para
los ácaros para extenderse a otras
colonias, durante el pecoreo o por la deriva otra colonia, o, finalmente, por el pillaje
de colonias mas débiles. En
la última situación, en realidad estamos seleccionando los
ácaros con alta virulencia, ya que mientras colmenas aisladas, los ácaros de una colonia también morirán con su
anfitrión (debido a la baja probabilidad de ser encontrado por una colonia
vecina), mientras que en un apiario este comportamiento de pillaje de colmenas mas débiles por
enfermedades o por la misma varroa está garantizado, asegurando el éxito de la
transferencia de los ácaros de la colonia enferma y débil a otras colmenas del apiario,
en la que se repetirá el ciclo de nuevo.
La otra etapa es la etapa reproductiva, y
sólo durante este tiempo es posible que los ácaros aumenten su población. Esto se produce sólo en las celdas de
cría de obreras y zánganos. Los ácaros
hembra maduras se acoplan a la abeja cuando
emergen de la celdilla. El ácaro
varroa invade una célula huésped justo
antes de que la celdilla sea operculada. Una
vez dentro, se oculta en el alimento larval en una posición boca abajo (vista
desde la parte superior de la celda). Los
ácaros tienen apéndices especiales llamados "peretrimes"
(esencialmente como tubos de buceo) que le ayudan a respirar cuando esta
introducida en el alimento larval. Poco
después la larva en el interior construirá un capullo
y, a continuación, se convertirá en un prepupa. El ácaro no se alimentará hasta unas
cinco horas después de que la larva
termine su capullo y pone el primer huevo 70 horas
después del operculado de la celda. El primer huevo no esta fertilizado, y
se convierte en un macho. Este mecanismo el mismo que en las abejas, ya que
ambas especies tienen lo que se llama el
mecanismo de "haplodiploidía" la determinación del sexo, por lo que
los machos son haploides (que no tiene padre) y las hembras son diploides (con
ambos padres). Después de esto,
aproximadamente cada treinta horas, el ácaro hembra pone un huevo. Si el ácaro madre no esta fertilizada correctamente, entonces, la descendencia será solo machos cuando emergen,.hasta un total de cinco (en las pupas
de las obreras) o seis huevos (sobre
pupas de zánganos).Sin embargo, como las abejas obreras emergerán unos once días después de la operculación, y los zánganos de catorce días,
un ácaro hija tiene seis días para madurar, la mayoría de estos huevos no
tienen tiempo para desarrollarse y convertirse en adultos, (6 + 70 horas de
retraso en la puesta de huevos + 1 día para el primer huevo como macho = 10
días, dejando sólo una hija a madurar).Los machos y las hembras que no se han
desarrollado completamente, todos mueren poco después debido a la
deshidratación después de haber abierto una celdilla (después de la emergencia
de la abeja, o ser abiertas por las abejas con comportamiento higiénico). Por lo tanto, sólo los ácaros hembra maduros
y de color mas oscuro, pero no la mayoría de los estadios y los machos de
ninfas maduras, son vistos por la mayoría de los apicultores. Los machos se aparean con una hembra
varias veces para dar lugar a un total de cerca de 35 espermatozoides que se
almacenan dentro de la espermateca femenina.
Varroa tiene "sitios fecales" en la
celda, donde depositan sus heces, que son de color blanco debido a una alta
concentración (~ 95%) de la guanina. Por
alguna razón desconocida, cualquier ácaro que defeca en la pupa es directamente estéril.
Métodos para el estudio de la reproducción
del ácaro
Hay dos métodos para el estudio de la
reproducción del ácaro. Un método
es simplemente, destapar las celdas de obreras o de zánganos en las colonias y se determina el porcentaje
de ácaros que reproducen (fertilidad), o el número de crías (fecundidad) de los
ácaros. Este método proporciona información sobre lo que ocurre en condiciones
naturales, pero la información que se obtiene es limitada porque no se controla
o manipula. Otro método es llevando a cabo manipulaciones, ya sea en los ácaros,
entonces se introducen artificialmente los ácaros en las células y se espera de 9 a 10 días para determinar la fertilidad y
la fecundidad. Los panales
pueden ser reintroducidos en una colonia (con el riesgo de eliminación por las
abejas debido al comportamiento higiénico), o incubadas en un laboratorio. Los pasos básicos para este proceso
son los siguientes.
1). Los
Ácaros provienen de las celdas de
cría o de una colonia con un alto número de ácaros. Ahora cosechamos rutinariamente ácaros
usando el método de azúcar en polvo, después
se limpia el azúcar utilizando un pincel humedecido.
2).Obtener las celdas de cría que tienen un
límite de (de 6 horas). Los
ácaros no se reproducirán si se introducen en las células que han sido operculadas después de 14 horas. Idealmente, las células deben estar selladas dentro de las últimas seis horas. Los científicos a menudo usan un
pedazo de transparencia para asignar la prole; marcando los que están siendo introducidas(con agujeros en la tapa), a la
espera durante seis horas, y se marcan de nuevo. Aquellas células que tenían un agujero
al principio, fueron totalmente tapadas
después, son las células que se necesitan. Nos aseguramos de marcar los dos
agujeros (de fijación de la transparencia en el panal) porque las abejas pueden sellar los pequeños
agujeros con cera, y se pierde la referencia.
3). Abra
la célula ligeramente usando un bisturí fino, un pasador de insectos, o un par
de pinzas finas, e introducir un ácaro cuidadosamente en la pequeña hendidura
utilizando un pelo de caballo o un pincel fino.
4). Empuje
la cera nivelándola, y se sella con cera de abeja derretida con un
pincel.
5). Mantener
el marco en posición vertical en todo momento, y la humedad relativa a 50%, y a
una temperatura de 32-35 ° C.
6). Compruebe
el marco diariamente para detectar signos de larvas de polilla de la cera, ya
que pueden destruir los datos; no coloque la parte plana del marco sobre una
superficie, mantenerlo en posición
vertical durante este proceso.
7). Finalmente,
el día nueve (jornada de transferencia de ácaros, designado como el primer
día), se pueden destapar las celdas y contar y registrar el número de machos,
ácaros hijas (maduros, deutoninfas y protoninfas) que están ahí.
Anfitrión Durante la Etapa forética
Independientemente de si los ácaros varroa
pueden elegir varios anfitriones en la
etapa forética se estudió previamente, utilizando las abejas criadas en jaulas
y cajas de petri. Los ácaros prefieren a las abejas nodrizas cuando se
presentaron en una en una placa de Petri
con abejas pecoreadotas y
nodrizas. Los ácaros también se transfieren con mayor frecuencia a las
abejas jóvenes que a las abejas viejas. Esta discriminación por Varroa más
tarde se demostró estar relacionado con el efecto repelente de geraniol, un
componente de la feromona de la glándula de Nasonov, que es alta en las abejas pecoreadoras. Sin embargo, no estaba claro si los
ácaros muestran la misma preferencia bajo las mismas
condiciones en una colmena en el campo. Un estudio mostró que las abejas nodrizas tuvieron un mayor
porcentaje de ácaros que las abejas recién nacidas, pero no se encontraron
diferencias entre las nodrizas y las
pecoreadoras. Otro estudio
encontró que las nodrizas fueron las más
preferidas, pero el experimento se llevó a cabo en una colonia (es decir, no
replicado). Se estudió la distribución
de ácaros entre nodrizas de un día de edad, (entre 5-11 días de edad en las abejas marcadas) y las pecoreadoras (edad desconocida, pero la
edad promedio de las abejas libando deberían ser superiores a 21 días en una
colonia típica), y encontró una clara preferencia de las nodrizas. Por
lo tanto, los ácaros sí muestran la misma preferencia para las nodrizas,
incluso en un entorno de la colonia.
¿Por que el estado
forético?
Los científicos se preguntan por
qué los ácaros pasan por una etapa forética, debido a que
experimentan una alta tasa de mortalidad durante este período. En condiciones de laboratorio, la
varroa puede reproducirse con éxito sin una etapa forética. Es decir, los ácaros que se
transfirieron inmediatamente después de la aparición de la abeja a otra celda
de cría a punto de opercurlarse, con un máximo de siete ciclos. El número medio de hijos totales
(incluyendo machos) fue de cuatro
durante los primeros cuatro a cinco ciclos. Esto
parecía mayor que en nuestro experimento. Sin
embargo, una inspección más cercana, había ácaros que no tuvieron descendencia (21.7%), y que este era el más
probable es que no incluye en el cálculo. Así
que la fecundidad real fue de 4
* (1 a 0,217) = 3,17, que también incluyó a los machos. Después de restar los machos (que eran
cerca de dos por cada madre, en lugar de
uno, curiosamente, en su estudio, de De
Ruijter, 1987), tenemos 1.17 crías hembra por madre. Esto sería ligeramente inferior a la
descendencia femenina de 1,6 por madre que observamos en los ácaros alimentados
con las abejas recién nacidas. Por
lo tanto, los ácaros que no experimentan la etapa forética tienen una
fecundidad más baja, sobre todo en comparación con los acogidos por las nodrizas más jóvenes. Nuestro estudio reciente mostró que
los ácaros prefieren abejas nodrizas,
tal vez no sólo debido a su proximidad a las larvas (que las nodrizas inspeccionan y alimentan con frecuencia), sino también porque
las nodrizas proporcionan nutrición
adicional para la reproducción en su fase forética. Nuestro estudio
encontró que los ácaros alimentados artificialmente en las nodrizas tuvieron el mayor número de
descendientes, seguido de las recolectoras, y los alimentados con las abejas
recién nacidas-que tienen el menor número de crías. Además, cuando se comparó la
fecundidad de los ácaros alojados por las abejas de diferentes edades, se
encontró una relación negativa significativa entre la fertilidad del ácaro y la
edad de las nodrizas
Las diferencias en la reproducción del ácaro
es importante para la resistencia contra los ácaros
La varroa puede reproducirse en tanto abejas obreras y cría de zánganos en Apis
mellifera, pero se reproduce
exclusivamente en la cría de zánganos en A. cerana,
su huésped original. Muchos
factores, como el comportamiento higiénico (eliminación de ácaros durante la
etapa forética de los adultos), el comportamiento higiénico (retirando los
ácaros de pupas durante la etapa reproductiva), la duración del estado de cría,
y el atractivo de la cría, contribuyen a la tolerancia varroa (revisado por
Büchler, 1994). Sin embargo, creo que la reproducción reducida (incluyendo
tanto la reducción de la fertilidad y fecundidad) en crías de obreras es el
factor más importante para la resistencia de la abeja
contra el Varroa. Esto se debe a la infertilidad de la Varroa en la cría de obreras, se correlaciona
bien con el grado de tolerancia de la abeja
al ácaro. Por ejemplo, A. cerana es
altamente tolerante al ácaro y causa 100% de la infertilidad del ácaro en la
cría de obreras, la abeja africanizada (scutellata A. mellifera) es medianamente tolerante con la
infertilidad 40%, mientras que A. melífera. es la menos tolerante con la tasa de
infertilidad más baja (10-20%) en la cría de obreras. En una cepa de abejas europeas que fue
seleccionada artificialmente a ser tolerantes con los ácaros, la infertilidad
de los ácaros jugo el papel más importante en la disminución de la población de
ácaros, mientras que otros factores (tales como el comportamiento higiénico, y la duración del período de operculado) no son tan importantes (Harbo y
Hoopingarner, 1997). A pesar de
que en la actualidad sabemos que el "SMR" original (la supresión de la reproducción
del ácaro) rasgo es en realidad debido a "VSH" (comportamiento higiénico), VSH puede considerarse un rasgo
especial que causa la reproducción más baja, debido a la interrupción del ciclo
reproductivo de los ácaros, sobre todo porque las abejas no abren las celdas que contienen los ácaros
no se reproducen, sino que se dirigen a los que tienen ácaros fértiles.
Factores que
afectan la reproducción del ácaro
Efecto de la Casta de la cría
Se ha sabido durante mucho tiempo que los
ácaros varroa prefieren cría de zánganos sobre cría de obreras, en una
proporción de nueve a uno. Es
decir, si hay un número igual de células disponibles, la cría de zánganos albergaría
nueve veces más la cantidad de ácaros que la cría de obreras. La selección natural, sin duda
favorece que los ácaros preferían zánganos, porque la cría de zánganos tiene un
período más largo de operculación, lo que permite a más ácaros hija madurar. De hecho, Martin (1994, 1995) calcula
la tasa de reproducción efectiva (es decir, el número de viables / hijas maduras
por la invasión de la madre) como 1,3 a 1,45 en una sola cría de obrera
infestada, mientras que para la cría de zánganos que era 2.2-2.6. En A. mellifera,
la transferencia de los ácaros del zángano
para la cría de obreras siempre se
reduce la reproducción de ácaros,
mientras que la transferencia de los ácaros de las obreras a la cría de zánganos aumentó la tasa de reproducción. Las larvas de la reina son un callejón
sin salida para la invasión de ácaros, porque las reinas emergen a los 16 días, cinco días
más rápido que una obrera, dejando así a los ácaros hija sin tiempo para
madurar. La varroa evita las celdas
reales, al parecer debido a algún olor químico de la jalea real.
Efecto de la especie huésped
La transferencia de los ácaros a través de
diferentes especies sugiere que las especies huéspedes también afecta la
reproducción del ácaro. Cuando
los ácaros de A. cerana
se introdujeron en A.mellifera en la cría de obreras, sólo el 10% de
los ácaros se reproducía, mientras que el 80% de ácaros de A. mellifera ácaros
fueron transferidos a A. cerana se
reprodujeron en la cría de obreras. En
nuestro estudio, Varroa
destructor, se reprodujo
igualmente bien (> 90% reproducción),
independientemente de si se transfiere a A. mellifera o
a A. cerana, tanto en zánganos y las obreras. En
contraste, V. destructor ,
desde A. cerana sólo se reproduce enA. cerana
en los zánganos (83% reproducida, N = 62), Estos resultados sugieren que los
ácaros en las dos especies de abejas de miel son diferentes: los ácaros de A. cerana
se abstienen de reproducirse en la cría de obreras de la misma especie,
y los ácaros de A. mellifera se
reproducen bien en la cría de obreras, independientemente de la especie
hospedadora. Parece que sólo el
haplotipo de V.destructor tuvo un cambio genético que le
permitió reproducirse en cualquier zángano
o cría de obreras de A. mellifera,
por lo tanto, permitiendo que se acumule hasta niveles perjudiciales para las
abejas. En China no encontraron
niveles perjudiciales de V. destructor en A. cerana
- de hecho, en la mayoría de ubicaciones, los ácaros no podía ser encontrados. Cuando los encontramos, fue el
haplotipo de Vietnam, que no se reproducen en la cría de obreras de A. cerana .No
está claro por qué el haplotipo de Corea de V. destructor no
causa daños en A. cerana,
ya que se pueden reproducir tanto en las obreras y cría de zánganos en experimentos de
transferencia. Sin embargo, es posible que no se reproduzcan en la cría de obreras en condiciones naturales. Por lo tanto, los experimentos de
transferencia deben ser complementadas con la observación en condiciones
naturales para una imagen completa.
Efecto del Tamaño de la celdilla
En parte porque los ácaros se
reproducen mejor en cría de zánganos que en cría de obreras, la gente tiende a pensar que
con celdillas más pequeñas se reduciría
la reproducción del ácaro. Sin
embargo, dos estudios recientes muestran que no hubo tampoco ninguna diferencia
en la población de ácaros entre colonias (Ellis et al., 2009) usando "celdillas
pequeñas" (4.8 a 4.9 mm de diámetro) y celdillas de (5.2 a 5.4 mm), las células
pequeñas en realidad tenía una población de ácaros significativamente mayor
(Berry et al., 2010). Desafortunadamente,
ninguno de estos estudios recientes determinaron la fecundidad o la fertilidad
de los ácaros en los dos tipos de células. Estudios anteriores fueron
conflictivos. Taylor et al. (2007) encontraron que el tamaño de la
celda no afectó el éxito reproductivo de V. destructor ,
pero habia más ácaros invadido las
células extraídas de la base de 4,8 mm. Sin
embargo, Piccirillo y De Jong (2003) y Maggi et al. (2010) encontraron que la tasa de
invasión de ácaros aumentó positivamente y de forma lineal, con el ancho de las
celdas de las obreras y de cría de
zánganos, probablemente debido a la cría que se desarrolla en las células
grandes reciben más visitas de las nodrizas, lo que aumenta la posibilidad de
invasión. Maggi et al. (2010) también encontró que el
porcentaje de ácaros fértiles fue menor en células más pequeñas. Un estudio anterior (Goncalves, 1995)
mostró que en abejas africanizadas, las
células más grandes tenían una tasa de invasión más alto, y también tenía la
fecundidad efectiva más alta en los ácaros. Nuestro
propio estudio sugiere que las células que son demasiado grandes también
reducen la reproducción del ácaro (Zhou et al. 2001). En un estudio se trata de determinar
los mecanismos de la razón por lo que la varroa no se reproduce en la cría de
obreras de A. cerana,
descubrimos por casualidad que tanto en A. cerana y A. mellifera
las reinas ponían huevos de obreras en las celdas de zánganos en el otoño. Nos aprovechamos de esto, y se comparó
el rendimiento reproductivo de los ácaros en dos ejércitos: obreras criadas en celdillas de obreras u obreras criadas en
celdillas de zánganos. En 2001,
tanto la fertilidad y fecundidad de los dos grupos fueron significativamente
diferentes. No está claro por qué
los ácaros se reproducen menos alojados en celdas más grandes. Una posibilidad es que las obreras que
se crían en celdas de zánganos son alimentados con una dieta diferente por las nodrizas (Un estudio demostró que obreras criadas en las celdas de zánganos
eran más pesadas y tenían los ovarios mas grandes, lo que sugiere una
dieta diferente o más nutrientes). Una
segunda posibilidad es que las obreras hacen girar capullos más grandes en las
células de zánganos los ácaros detectan
el espacio adicional, y esto afecta su reproducción.
Efecto de la humedad
Kraus y Velthuis (1997) se preguntaban por
qué los ácaros varroa no eran un problema tan grande en los trópicos (además de
el hecho de que la mayoría de las abejas eran de África), y se prueba en el
laboratorio para ver si la humedad relativa alta inhibiría la reproducción del
ácaro. Se transfieren
artificialmente ácaros individuales en celdillas recién operculadas, y después
se mantuvo la cría en una incubadora. Cuando
la humedad relativa se fijó en 59-68%, de promedio, el 53% de los ácaros
produjo (N = 174 ácaros) de descendencia;
bajo 79-85% de humedad relativa, sólo 2% (N = 127) de los ácaros se reprodujeron. La
diferencia en la fertilidad del ácaro fue altamente significativa. Con un 75% (en lugar de 50%), muy
pocos ácaros se reproducen, con un 80%,
de humedad la población de ácaros varroa
nunca aumentará a un nivel perjudicial.
Efecto del Movimiento del panal
Aparte de donde defecan, los ácaros varroa
son también muy exigente con donde se alimentan. La madre enseña a sus crías un sitio de alimentación en
particular en la pupa (entre el par de patas traseras en la parte ventral del
abdomen), y luego los lleva de nuevo al sitio de la defecación. Por lo tanto, cualquier rotación de
los panales producira un movimiento de
la pupa anfitrión? y tal vez
cause la desorientación de los ácaros.
Existe una colmena con bastidor giratorio [ del nido de cría" fue inventada (y
patentado) en Hungría. El cuerpo de la colmena tiene marcos
redondos y gira diez grados por hora, completando así un círculo en 36 horas. Esta
alimentada por una batería de 12 voltios. Loa ácaros Varroa no son capaces de
reproducirse, debido a la rotación constante de las células. Sin embargo, un estudio (Aumeier et
al., 2006) de la rotación de panales en
la reproducción del ácaro durante tres años no encontraron evidencia de que funcionaba. La rotación Diaria o sacudida de las
celdas de cría ni "afecta a la fertilidad (93-100%), ni la fecundidad
(2,6-3,0) de los ácaros reproductivos o la mortalidad de las crías de ácaros en
las celdas de cría." Esto es un poco sorprendente porque pensé antes de
solicitar la la patente, el inventor debería haber obtenido datos que muestran
que la rotación afectada la reproducción del ácaro? Sin embargo, el estudio informó que
las celdillas reales para formar un enjambre
se retiraron debido a la rotación, por lo que estala colmena solo sirve para la prevención del enjambre.
Efecto de la Edad,hormonas, feromonas, y Genes
Ácaros de varroa que se han
introducido artificialmente en celdas de cría que han sido selladas 14 horas antes de la introducción de la varroa no se
reproducirán. De los ácaros que
se introdujeron en las celdillas 12 horas después de sellarse, aproximadamente solo el 10% se reprodujo. Garrido y Rosenkranz (2004), por
tanto, la hipótesis de que un olor emitido por las larvas en su quinto estadio es
utilizado como señales por los ácaros para activar sus ovarios. Este producto químico, beneficia al receptor, se diseñaron unas jaulas especiales para confinar
a los ácaros sobre diversos objetos de
prueba, y encontraron que los ácaros activan la ovogénesis después de percibir
las feromonas emitidas por las larvas, y los ácaros fueron privados de alimentos,
ya que cualquier hemolinfa de abeja también podría contener señales. Extractos de pentano de la cutícula de
las larvas también causó la activación de los ovarios de las varroas, lo que
sugiere que la señal química es polar. La
química permanece sin identificar. Inicialmente
hubo una hipótesis de que la hormona juvenil en las larvas / pupas de las abejas podría
ser el factor que activa los ovarios de
las varroas, y por lo tanto regula su reproducción. Esta es una hormona importante y en la mayoría de
los insectos que regula la ovogénesis y espermatogénesis. Esta teoría fue abandonada después de
haber observado diferencias en las abejas
africanizadas y larvas de abeja europea, a
pesar de que se ha demostrado que las abejas africanizadas tienen tasas de
reproducción de ácaros mucho más bajos (debido principalmente a un porcentaje
mucho más alto de ácaros infértiles). Cuando
más de un ácaro invaden una sola celda de cría, la fecundidad disminuye, como
el número de ácaros madre por célula aumenta. Los
ácaros que invaden las celdas de cría en los panales de mas edad también tienen menos descendencia. Esto llevó a los científicos a
especular que los propios ácaros pueden tener una sustancia química que inhibe
la reproducción de cada uno (una feromona). Un
producto químico, (Z)-8-heptadeceno, fue identificado. En el laboratorio, se produjo una
reducción del 30% en la fecundidad del ácaro. Cuando
se ensayó en la colmena, el número medio de descendientes era 3,48 en las
células tratadas con (Z)-8-heptadeceno, pero 3,96 en las células control. Esta diferencia era pequeña, pero
estadísticamente, altamente significativa (P <0,01). La fecundidad efectiva (número de
hijas potencialmente apareadas) fue 0,94 en las células tratadas, y 1,31 en las
células de control, Y este nivel de diferencia debe tener un gran impacto en el
crecimiento de la población Para iniciar la reproducción, muchos procesos
fisiológicos complejos tienen que estar en su lugar .Encontrar los genes
críticos para estos procesos potencialmente puede conducir a nuevas formas de
control de los ácaros. Nuestro laboratorio
inició recientemente un proyecto para descubrir
genes importantes para la supervivencia
y la reproducción de los ácaros, a través del uso de ARN de interferencia (RNAi). El ARNi es un método para inyectar un
tramo relativamente grande de ARN de doble cadena (400-500 pares de bases de
largo), que se corta en 20-30 bases de largo, a continuación, se une a algunos
complejos que finalmente encuentra tramos complementarios de ARN y degradan
ellos, dando como resultado en la reducción de ARN mensajero de un gen
objetivo, en última instancia su producto de proteína. Nuestro principio básico es la
búsqueda de los mismos genes que regulan la supervivencia o la reproducción en
organismos relacionados (por ejemplo, las garrapatas) en el genoma del ácaro,
sintetizar la doble cadena RNA,
inyectar el RNA en ácaros, y luego
observar su supervivencia. Si los
ácaros inyectados sobrevivieron, a continuación se procede a observar su
reproducción introduciéndolos en las celdas de cría recién operculadas. Una
vez que una lista de genes se encuentren, entonces necesitamos asegurarnos de
que el ARN de doble cadena son específicas a los ácaros, y no afectará a las
abejas, y luego encontrar una forma de introducir el dsRNA a los ácaros (ya sea
directamente o con la hemolinfa de las abejas, que a continuación, se pasa a los ácaros al alimentarse de la hemolinfa
de las abejas).
Resumen
En resumen, muchos factores pueden afectar la
reproducción del ácaro. Estos van
desde el tipo de acogida reproductiva (zángano, obreras o la reina), el tamaño
de la celda, la edad de las larvas, la fase forética, la humedad relativa, o
incluso el movimiento de los panales. Cuanto más entendamos acerca de cómo
se regula la reproducción de los ácaros, más fácil será para nosotros encontrar
una manera que interrumpa la reproducción de ácaros sin dañar a las abejas. El truco es que el método tiene que
ser fácil y económico. Por lo tanto, la "investigación básica" sobre
la biología reproductiva de los ácaros con el tiempo se convertirá en útil para
los apicultores, ya que puede proporcionar un día a un nuevo método para el
control del ácaro.
Zachary Huang,
Departamento de Entomología de la Universidad Estatal de Michigan,
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