lunes, 17 de diciembre de 2012

LA FUSIÓN DE COLMENAS


LA FUSIÓN DE COLMENAS


¿Qué es la fusión de colmenas?

  Se le llama así a la unión de dos colonias de abejas de forma que ambas poblaciones formen una sola y así mejorar las características productivas de la resultante.


¿Que colmenas debo fusionar?

  Las colmenas a fusionar serán aquellas que por sus condiciones y características no llegarán a desarrollarse correctamente para poder aprovechar de forma plena la floración de cosecha.


¿Como se realiza?

  A los efectos se deberá quitar el techo y la entretapa de la colmena fuerte y colocar sobre los cabezales de los cuadros una hoja de papel de diario, simple o doble de acuerdo a la agresividad de la colonia y, de forma que sobresalga del cajón por todos los lados.  Acto seguido quitamos el piso de la colmena débil y la colocamos sobre la fuerte.  De esta forma quedarán ambas poblaciones separadas por la hoja de diario.  La unión de las poblaciones se hará en forma paulatina y sin agresiones en la medida que las abejas rompan el diario, cosa que sucede al cabo de un par de días.  Lo ideal en este método sería eliminar la reina de la colonia débil.  El olor a tinta del diario servirá para confundir los olores característicos de cada colmena, eliminando las propias abejas a la reina de la colmena débil.


¿Por qué se realiza?

  Los apicultores muchas veces se niegan a fusionar colonias ya que ven disminuido su número de colmenas.  No debemos olvidar que en los manejos de primavera debemos realizar todas las tareas necesarias a los efectos de llegar a las floraciones con colmenas fuertes y bien desarrolladas; de forma que todo el material y abejas que tengamos lo hagamos producir al máximo.  En este aspecto recordemos lo mencionado anteriormente "una colmena fuerte nos produce más y nos da menos trabajo que dos colmenas débiles".

  La mayoría de los apicultores olvida que a las colmenas no hay que desarrollarlas y prepararlas EN la mielada, sino PARA la mielada.  Si una colonia desarrolla su postura y su cría  durante el gran flujo de néctar; para cuando esa colmena este en condiciones óptimas de trabajar, la gran cosecha ya habrá pasado.  Es así que nos quedamos con poblaciones que no solo NO PRODUCEN sino que además CONSUMEN miel.


¿Qué se espera de la fusión de colmenas?

El resultado de una fusión SIEMPRE debe de ser una colmena FUERTE.  No se deberán fusionar colmenas débiles entre sí, ya que generalmente obtendremos una nueva colmena débil.  Lo aconsejable es unir una colmena débil a una fuerte de forma de garantizarnos el resultado antes mencionado.  De esta forma estaremos aprovechando mejor las abejas existentes en el apiario y obtendremos mejores cosechas.
No debemos de olvidarnos de que previo a realizar cualquier fusión de colmenas se deberá verificar que la causa de los problemas de debilidad de la colmena a fusionar no sean por la presencia de patologías, ya que sino estaremos diseminando las enfermedades en el apiario.


LA REINA


La reina es el elemento clave de la colmena.  Los otros tres factores que analizamos crearán las condiciones para que la reina se manifieste en todo su potencial.



¿Qué características debe de reunir?

  La misma deberá ser joven y vigorosa para que el desarrollo de la colonia sea óptimo.  Entre las tareas de preparación de la colmena para enfrentarse a su etapa productiva debemos de asegurarnos de que los problemas de la reina no sean la causa de nuestro fracaso en la cosecha.


¿Como determino la calidad de una reina?

  El apicultor deberá tener presente las características de la reina de una colmena fundamentalmente en base a lo que ésta manifiesta a través de su postura.  La "lectura de panales" para determinar la calidad de una reina a través de la "cantidad" y "compactación" de su postura nos permite tomar decisiones con respecto a la misma.  Para nuestra condiciones lo aconsejable es sustituir la reina cada dos o tres períodos de intensa postura (dos o tres años).  El peor error que puede cometer el apicultor es dejar que sean las propias abejas las que nos avisen de la vejez de la reina u otros problemas.  Cuando esto sucede, es que el apicultor llego tarde.


¿De donde obtener reinas?

  En caso de tener que sustituir la reina el apicultor puede optar por distintas alternativas.  Lo más aconsejable sería el adquirir reinas de criaderos de reconocida trayectoria y seriedad.  Otra alternativa sería la de que el propio apicultor críe sus propias reinas por alguno de los métodos existentes.  En este caso se deberán utilizar como madres aquellas colmenas de la explotación que nosotros seleccionemos por sus características productivas, de mansedumbre, sanidad, etc.
Ing. Agr. Daniel Bazzurro

LA POBLACIÓN DE LA COLMENA


LA POBLACIÓN


  La colonia de abejas debe de iniciar la primavera con una buena población.  De esta forma podrá desarrollarse más rápidamente y "llegar al momento de máxima floración con la máxima población" y así obtener una muy buena cosecha de miel. No debemos de olvidar que ésta población a la que nos estamos refiriendo son abejas "pecoreadoras".


¿ A que llamamos una buena población?

  En este aspecto es fundamental tener presente que cada apicultor deberá tener un conocimiento de las características de la floración de su zona de producción.  Para llegar a las floraciones principales con buenas poblaciones la colonia no deberá tener menos de siete u ocho cuadros de cría cuando le falten unos veinte días para que se inicie la floración.  Esto nos garantizará que en el momento de comenzar el flujo de néctar en el campo, la población de pecoreadoras será abundante. 


¿ Que es la regla de los 40 días en apicultura?

  Esta regla implica que lleva 40 días desde la postura del huevo para que una abeja se transforme en pecoreadora y realmente sea de utilidad al apicultor que desea obtener cosecha de miel.  Esto quiere decir que la reina deberá estar aovando 40 días antes del inicio de la floración.  Y al decir aovando, nos estamos refiriendo a que la reina deberá estar en "plena postura" en éste momento.  Teóricamente, para obtener el máximo de cosecha de miel de cualquier floración, la reina deberá alcanzar su máxima postura 40 días antes del inicio de la floración y mantenerse en tal condición hasta 40 días antes de que finalice la floración.  Como se verá más adelante llegado este momento se deberá "cortar" la postura de la reina abruptamente para así lograr que la miel recolectada sea almacenada y no utilizada en la alimentación de cría que será útil para cuando la floración haya finalizado.   

  Cada vez que el apicultor decida reforzar una colonia deberá previamente saber que con su intervención no solo solucionará el problema de esa colmena, sino que además, no pondrá en riesgo la productividad de la colmena de la cual extrajo abejas o panales. 

  Un punto que debemos tener presente es que NUNCA SOBRAN ABEJAS EN UNA COLMENA (si hay muchas nodrizas pasarán antes a pecoreadoras) y si PUEDEN FALTAR ABEJAS.
 
  No debemos olvidar que "siempre es preferible tener una colmena fuerte que sabemos que nos producirá y no dos débiles que difícilmente nos darán cosecha".

  Los problemas de población los debemos solucionar con aquel material vivo (abejas y/o cría) de aquellas colmenas que por distintos motivos hemos determinado que no alcanzarán el máximo de población en el momento oportuno.


Algunas causas posibles de poca población.

 - En el caso de que la colmena tenga poca población podría ser una reina vieja o mala; de donde todos los esfuerzos que nosotros hagamos reforzando su población serían temporales, ya que luego de un tiempo se volvería a debilitar.  Evidentemente en este caso la solución del problema pasa por cambiar la reina.

 - El "bloqueo" de la reina con miel en la cámara de cría no solo trae aparejado una disminución del desarrollo de la población de la colonia, sino que además es el principal motivo de enjambrazón; lo cual también provoca una despoblación muy importante.

 - Las fumigaciones en las cercanías del apiario así como los traslados "a piquera abierta" durante el día son causa también de que se produzca no solo  una disminución importante de la población, asi como también un desequilibrio de la colonia de abejas.

 apis cerana

¿Como reforzar poblaciones?

  Los requerimientos van desde el agregado de un panal de cría hasta la fusión de las colmenas.


Refuerzo de colonias con panales.


¿Que tipo de panales utilizamos?

  Cuando reforzamos con panales a una colonia los mismos deberán ser preferentemente con cría naciente y sin abejas.  Para esto buscaremos un panal con cría operculada y donde observemos a las abejas naciendo.  Si nosotros agregamos un panal con cría abierta (larvas o huevos) estamos originándole un trabajo extra a la colonia; ya que deberán alimentar y dar calor a esa cría por varios días y no estaremos logrando nuestro objetivo primario que era proporcionarle a esa colonia abejas jóvenes y vigorosas a la brevedad posible.

  En caso de que agreguemos un panal con abejas adheridas, debemos verificar que no este la reina en el mismo.  Como veremos más adelante el reforzar con abejas solo es recomendable cuando existe una buena entrada de néctar.


¿Cuántos panales agregamos?

  Otro aspecto muy importante es el hecho de que "nunca debemos agregar más panales de los que la población de la colonia pueda cubrir".  No se aconseja agregar más de uno o dos panales de cría por vez.  Una vez que las abejas del panal que agregamos hayan nacido, se podrá repetir la operación.
Esta tarea de agregar panales con cría naciente es muy recomendable y utilizado a la hora de "apurar" a los núcleos en donde las reinas ya han iniciado su postura.


¿Donde colocar los panales con cría?

  A diferencia de cuando introducíamos cuadros con láminas de cera estampada, en el caso de agregar cuadros con cría, éstos se deberán colocar en el centro del nido de cría. De esta forma estaremos garantizándole a esa cría el calor necesario, y al panal, un pronto acondicionamiento para que la reina lo llene de postura.


Refuerzo de colonias con abejas.


¿En que caso podremos realizarlo?

  Como mencionamos anteriormente podemos reforzar con abejas solo en condiciones de existir buen flujo de néctar.  En este caso las abejas estarán menos propensas a pelearse entre sí y evitaremos la mortandad de las mismas.


¿De donde se sacan las abejas?

  Generalmente se sacarán abejas de aquellas colmenas que no repuntarán en la temporada y hemos decidido que no vamos a solucionar.  Estas abejas no son productivas en su colmena y cumplirán un papel muy importante a la hora de reforzar colonias. 
Otra fuente de abejas son aquellas colonias que tienen poblaciones muy fuertes y a las que no les afecta la extracción de uno o dos panales de abejas.


¿Con que tipo de abejas reforzamos?

  Si vamos a reforzar con abejas lo más recomendable es hacerlo siempre con nodrizas.  De esta forma le damos la posibilidad a la colonia de que ella misma establezca su equilibrio natural, ya que, de sobrar nodrizas, éstas pasarán antes a pecoreadoras.  Las abejas nodrizas se comportan mejor como pecoreadoras que si obligamos a pecoreadoras a realizar tareas de nodrizas.  Además, todavía las nodrizas no han salido nunca de la colmena y no tienen fijada la ubicación de la misma dentro del apiario, por lo cual no retornarán a su colmena original.  Estas abejas además están menos propensas a ser atacadas por las abejas de la colmena reforzada.




¿De donde se sacan las abejas nodrizas?

  Las mismas estarán ubicadas fundamentalmente en los panales con cría abierta (larvas y huevos) de la colmena, ya que su principal función en esta etapa es la de alimentar a las larvas.


¿Como se incorporarán éstas nodrizas a la nueva colmena?

  Se deberán retirar uno o dos cuadros de la cámara de cría de la colmena a reforzar.  En el espacio dejado por éstos se introducirá parcialmente el cuadro cubierto con las abejas nodrizas que utilizaremos para reforzar, donde se sacudirán enérgicamente las abejas que allí se encuentren.  !! OJO ¡¡ previo a sacudir las abejas debemos de revisar muy bien el panal y verificar que en el mismo no se encuentre la reina.  Hay apicultores que sacuden éstas abejas en la piquera de la colmena.  De esta forma las abejas pecoreadoras volarán y las que son nodrizas se dirigirán lentamente hacia el interior de la colmena.

  En algunos casos puede ser aconsejable reforzar colonias con pecoreadoras, pero en estos casos debemos tener muy presente que le quitaremos este tipo de abejas a una colmena solo con flujo de néctar presente.  Hay apicultores que intercambian colmenas de lugar con núcleos u otras colmenas débiles como forma de aumentar o reforzar la población de una colmena.  Esta operación puede brindar buenos resultados al finalizar el flujo principal y previo a la invernada como forma de emparejar cría y poblaciones de colmenas que han llegado a esta época con desarrollos exagerados.
Ing. Agr. Daniel Bazzurro

domingo, 16 de diciembre de 2012

PREPARACIÓN DE LA COLMENA PARA LA PRIMAVERA


PREPARACIÓN DE LA COLMENA PARA LA PRIMAVERA

Introducción

  Como todos bien sabemos la cantidad de abejas que forman la población de la colonia varía en el transcurso del año.

  Esto es debido a que la misma está supeditada a las condiciones y características que presente el medio ambiente externo.  Las abejas viven, crecen y se desarrollan en base al néctar y el polen que producen las flores.  Es así, que en momentos de abundancia de flores, la colonia desarrolla su población y acopia alimentos.  En momentos de escasez de alimentos la población disminuye y consumen reservas.

  Al observar el calendario conjuntamente con el desarrollo de las colonias, podremos observar que este desarrollo se produce, al inicio de la primavera, cuando florecen la mayoría de los vegetales. A pesar de estar hablando del principio de la primavera como lo más común; no podremos atarnos al calendario, sino que tendremos que conocer lo mejor posible el comportamiento de la flora en la zona donde tengamos nuestro colmenar, para de ésta forma obtener la mayor cantidad de provecho posible.  Esta etapa es de fundamental importancia para el apicultor que desea obtener los mayores rendimientos de sus colmenas; ya que, del desarrollo que alcance esta colonia, dependerá el número de abejas que estén disponibles para la recolección de alimentos en el campo. Si bien, la propia colonia de abejas irá creciendo y comportándose de acuerdo a como se vayan dando las condiciones del medio ambiente; existen una serie de tareas y manejos que el apicultor puede y debe realizar para que este crecimiento y  desarrollo se vea reflejado en una mayor producción.


¿Que es la preparación de la colmena para la primavera?

  Se le llama así a todos los manejos y manipulaciones que el apicultor realiza en sus colmenas con el objetivo de que las mismas lleguen a la etapa productiva en las mejores condiciones.


¿Cuando se realiza?

  Como mencionamos anteriormente para responder a esto cada apicultor deberá tener un conocimiento profundo de las principales floraciones existentes en los alrededores de sus apiarios; para así saber cuando empezar los trabajos. Independientemente del calendario y de acuerdo a las características de las floraciones, lo más aconsejable sería comenzarlos unos 30 días antes de que comiencen las mismas.


P R E M I S A S

 - Hay que tener un conocimiento del comportamiento de la zona para saber cuando empezar los trabajos.

 - El momento de realizar la preparación no depende del calendario sino de la zona.

 - Se deberán realizar anotaciones de los comportamientos de las floraciones de la zona en los distintos años y bajo distintas condiciones climáticas (sequías, exceso de lluvias, etc.).

 - Los trabajos variarán con las zonas, dependiendo fundamentalmente de la intensidad y duración de los aportes de néctar.



 - Durante el período invernal la colonia de abejas también existe y requiere de atención.  No olvidarse de que el período invernal no separa dos estaciones sino que las une.

 - El éxito de nuestra cosecha de primavera lo empezamos a preparar el otoño anterior.


T A R E A S   A   R E A L I Z A R

  Las mismas se podrán dividir en dos grandes grupos: la preparación y acondicionamiento externo y la preparación interna de la colmena.


L A   P R E P A R A C I O N   E X T R E R N A

 - Se deberá corroborar la firmeza de las bases. No nos podemos olvidar de que una colmena en época de cosecha  puede alcanzar  un peso considerable; de donde este aspecto deberá tenerse siempre presente.

 - Al revisar lo anterior deberemos corroborar la inclinación hacia adelante de la colmena, a los efectos de evitar la acumulación de agua de lluvia en el piso de la misma.  Debemos de tener cuidado de que la inclinación no sea tanta que al agregar alzas a la colmena estemos poniendo en peligro su estabilidad.

 - Se deberá en estos momentos aprovechar a cambiar y renovar el material en mal estado o roto y reponerlo por aquel que se retiro durante el otoño para acondicionar.

 - En caso de haber utilizado cubre piqueras, éste es el momento de retirarlos.

 - Deberá además realizarse una limpieza de los pastos frente a la piquera a los efectos de facilitar el tránsito de abejas.





L A  P R E P A R A C I O N   I N T E R N A

  En la preparación interna de la colmena debemos corroborar fundamentalmente cuatro aspectos: el alimento, el espacio interior, la población y la reina.


EL ALIMENTO


  El que la colmena tenga suficiente alimento en esta época del año es de singular importancia; ya que en momentos en que la población se prepara para crecer, no debemos olvidar de que cada panal de cría consume más o menos uno de miel en su desarrollo.  Debemos entonces procurar tener siempre alimento al alcance de la cría.


¿Que tipo de alimento?

  Tengamos presente de que cuando hablamos de reservas y de alimento nos estamos refiriendo tanto a miel como a polen.  No olvidemos la importancia de éste último como aporte de proteínas en la alimentación de las larvas.

  Hay apicultores que llegada esta época retiran el alimento existente y sobrante de la invernada pensando que la colonia si no lo consumió durante el invierno no lo necesita más.  Este es un grave error ya que es justamente en el desarrollo de la colonia en que se dan los mayores consumos.


¿Hasta cuando?

  Siempre será preferible dejar alimento de sobra que tener que alimentar artificialmente.  Esta tarea siempre trae aparejado mayores costos y trabajo extra.  La evolución de la temporada nos marcará el momento en que el ingreso de néctar nos sustituye perfectamente la necesidad de reservas.  Debemos tener muy presente este momento, ya que, si aquí no trabajamos la cámara de cría, dándole espacio y retirando la miel sobrante, es muy probable que la reina deba restringir su postura por encontrar la mayoría de las celdas con néctar.  Nunca debe de faltar el alimento cercano a la cría, pero debemos tener presente que al iniciarse el flujo de néctar la reina tenga espacio para desarrollar su postura.


¿La evolución de la población es igual en todas las zonas?

  El desarrollo de la población de la colonia de abejas es un fiel reflejo del ingreso de néctar y polen del campo.  Es así, que cuando comienza el flujo de néctar, la reina es incentivada por las abejas en su postura y la población crece.  Hay zonas cuyas floraciones son muy intensas y por períodos cortos de tiempo (15 - 20 días).  Otras no son tan concentradas y van dándose en forma paulatina.  En las primeras habrá que estimular o incentivar el desarrollo de la población con jarabes y manejo con anticipación; ya que de lo contrario las abejas que nazcan de la estimulación que produzca el propio cultivo, nacerán y/o serán pecoreadoras para cuando la floración principal ya haya finalizado.  Ejemplos muy típicos de este tipo de floraciones son la mayoría de los cultivos artificiales.  En apiarios ubicados en zonas con floraciones más pausadas y prolongadas normalmente se requieren solamente intervenciones de manejo oportunas, como forma de incrementar las poblaciones.


¿De donde se obtendría el alimento?

  De no poseer reservas en la propia colmena, se podrán obtener redistribuyendo panales tanto de miel como de polen de colmenas que si los tengan.  En caso de no tener éstos alimentos naturales disponibles, habrá que recurrir a los sustitutos tanto de miel como de polen y realizar una alimentación artificial de la colmena.  Siempre será preferible reemplazar la miel y el polen por estos mismos productos.  Los sustitutos de la miel más comunes son el azúcar común refinado, los jarabes de alta fructosa y la glucosa. Como sustitutos de polen existen una serie de formulaciones fundamentalmente en base a harina de soja, leche descremada, levadura, etc.


EL ESPACIO INTERIOR


Ampliación del nido de cría.

  Si bien al iniciarse la invernada una de las tareas fundamentales era reducir el espacio interior de la colmena; en éstos momentos en que van a nacer más abejas de las que morirán y la población crecerá en número, se debe de procurar que la reina no tenga limitanciones para su postura.  Para esto será muy importante proporcionarle a la reina cuadros con buenas características a los efectos de que amplíe el nido de cría.  De esta forma estaremos evitando el "bloqueo" de la colmena y posible posterior enjambrazón en primaveras tempranas.  Este bloqueo de la cámara de cría puede producirse por miel o en algunas zonas con gran aporte  de polen.


Renovación de panales de la cámara de cría.

  Como es bien sabido los cuadros de la cámara de cría se van oscureciendo con el tiempo debido al capullo que dejan las sucesivas generaciones de abejas que van naciendo.  Estos "panales negros" son un foco infecciones permanente donde se ubican esporas, hongos y distintas formas de resistencia de patógenos de las abejas.  Al ampliar el nido de cría con el agregado de cuadros debemos proceder a realizar la "renovación de panales" viejos u oscurecidos de esta cámara de cría.


¿Qué cuantos panales renovar por año?

  En este aspecto cabe mencionar que lo más aconsejable es renovar por lo menos el 30 % de los cuadros por año.  De esta forma no existirán en nuestra cámara de cría cuadros de más de tres años de antigüedad.  Esta totalmente comprobado además, de que existe una mayor tendencia de la reina a poner en panales nuevos.


¿Láminas de cera o panales labrados?

  A los efectos de esta renovación lo aconsejable es introducir panales nuevos estirados (labrados) o en su defecto láminas con cera estampada.  Hay apicultores que "estiran" las láminas el primer año en el alza y luego lo introducen ya labrado el segundo en la cámara de cría.  De acuerdo a lo dicho anteriormente los cuadros que renovaremos de la cámara de cría son los más viejos y oscurecidos.  Desde el punto de vista del manejo, lo que el apicultor debe de realizar es el de ir corriendo los panales más viejos hacia los costados de la cámara de cría.  De esta forma al llegar el tercer año de utilización éstos estarán en los costados conteniendo fundamentalmente miel.  Así entonces, será fácil subirlos a las alzas para miel y luego de cosechados, fundirlos.


¿Donde colocamos los panales nuevos?

  Al retirar los panales viejos y reponerlos con nuevos (labrados o con cera estampada) debemos tener siempre presente que al introducirlos se hará SIEMPRE ENTRE LA CRIA Y EL ALIMENTO Y NUNCA ENTRE DOS CUADROS DE CRIA.   De esta forma evitaremos correr el riesgo de "dividir" el nido de cría con los consiguientes perjuicios.  En caso de que los panales que retiremos de la cámara de cría contengan postura, larvas o cría sellada, éstos se deberán ubicar en el medio de las alzas a los efectos de que esa cría reciba el mayor calor posible y evolucione normalmente.  Con buen flujo de néctar las abejas irán depositando miel en las celdas a medida que esa cría vaya naciendo.  En los casos en que introduzcamos cuadros con láminas de cera estampada debemos tener la precaución de introducirlos con el lado en que se fijó la cera (o sea el lado en que se ve el alambre) orientado hacia el centro del nido de cría.  De esta forma las propias abejas que comenzarán a labrarlo primeramente de ese lado, terminarán de fijar la lámina correctamente y evitaremos posibles desprendimientos de la misma.  En una primavera con buen flujo nectarífero y con una buena reina nos asombrará lo rápido que aceptan y estiran esa lámina pudiendo inclusive encontrar postura de la reina ya a las 24 - 48 horas.

 
¿Cuánto material agregamos?

  El qué   material agregar (alzas o media alzas) dependerá de la fortaleza de la colonia, la intensidad del flujo nectarífero en la zona y hasta de la propia disponibilidad de material y características de manejo de cada apicultor.  Con respecto al uso de alzas o medias alzas todos los apicultores tienen sus opiniones en pro y en contra de cada una de ellas.  Desde el punto de vista del manejo se puede recomendar el uso de medias alzas al inicio y al fin de la temporada, cuando los flujos de néctar no son tan intensos o, cuando existen zonas con flujos cortos donde la colonia no sería capaz de llenar un alza entera.  El agregado de alzas enteras al inicio de la primavera es aconsejable en flujos de néctar importantes y prolongados, ya que de esta manera estamos incentivando a la reina a ampliar su nido de cría en el alza y así fomentar el desarrollo poblacional.  Las medias alzas sobre la cámara de cría son de buena utilidad a la hora de restringir la postura de la reina, ya que son fácilmente completadas con miel y se transforman en efectivas rejillas excluidoras.  Evidentemente lo ideal es no agregar más de un alza por vez y en la medida que la misma sea completada retirarla para cosechar y agregar otra.  Otro aspecto que debemos tener presente es que si bien lo ideal es introducir panales obrados en la colmena; éstos no siempre están disponibles, aconsejándose en tales casos intercalar panales obrados con láminas de cera.  Las abejas aceptan y "toman" las láminas de cera con mayor rapidez si éstas se encuentran entre dos panales con néctar o miel.  La práctica nos indica que uno de los grandes "tesoros" del apicultor son los panales obrados y sobre todo en el momento del gran flujo.  Si bien en las abejas jóvenes hay un potencial muy importante de producción de cera y que no debemos desaprovechar, no es aconsejable agregarle un alza entera con láminas de cera y si, irle agregando de a dos o tres láminas por vez.  Se deberá aprovechar el potencial de las abejas jóvenes existentes en la colonia y no provocar un desequilibrio que obligue a muchas pecoreadoras a producir cera o calor.

  No debemos olvidar que en la preparación para el período de cosecha, el apicultor deberá tender a tener todas las colmenas de un apiario parejas en cuanto a su fortaleza, para así poder organizar mejor sus trabajos de campo y manejar su empresa por apiarios y ya no por colmenas.  En explotaciones industriales este manejo "en serie" ahorra tiempo y dinero dando mayores ganancias.
Ing. Agr. Daniel Bazzurro


LA REGULACIÓN DE LA POBLACIÓN DE UNA COLONIA


LA REGULACIÓN DE LA POBLACIÓN DE UNA COLONIA

Si bien muchos apicultores manejan sus colmenas de forma de tomar de ellas lo que la naturaleza les da; la apicultura de hoy día nos lleva a tratar de sacarle el máximo provecho económico  a la misma.  De acuerdo a lo que hemos desarrollado anteriormente, vemos que en gran medida el éxito de nuestra empresa apícola, esta en saber regular el tamaño de la población de nuestras colonias.

Medidas para regular la población de la colonia.

Dentro de las intervenciones que el apicultor puede y debe realizar para regular la población, se encuentran aquellas relacionadas al manejo de la colmena y la colonia propiamente dicha, y otras, que tienden a manejar la naturaleza o el medio ambiente y que fundamentalmente se refieren a la alimentación artificial.

Manejo de la colmena y de la colonia.

Muchos apicultores creen que el incentivar a una colonia es el suministrarle jarabes, y que con eso, tendrán asegurada una abundante población al inicio de la floración principal.

A nivel de manejo, existen una serie de tareas previas a la floración principal, que resultan imprescindibles y en muchos de los casos suficientes, para lograr el estímulo requerido.  Estas tareas están relacionadas fundamentalmente a crear dentro de la colmena, las condiciones ideales en cuanto a cantidad de alimento, espacio disponible para el desarrollo de la cría, tamaño de la población acorde y una reina de la calidad necesaria como para que se de este estímulo.  Debemos garantizar el éxito de las condiciones que son manejables por el apicultor.


El alimento.

Las reservas existentes en la colmena, son muy importantes para determinar el éxito o el fracaso de las distintas acciones que yo realice para regular la población de la colonia. 

Dentro de la colmena existe un balance en cuanto a las reservas alimenticias, fundamentalmente causado por la variación poblacional de la misma. 

Este balance será negativo cuando haya más consumo de alimentos que el ingreso de los mismos, y será positivo a partir del momento en que los ingresos sean mayores que el consumo, dándose por consiguiente un aumento de las reservas.
 
El apicultor debe de conocer el tipo de alimento que aporta la floración de su zona (néctar y polen), a los efectos de conocer cuál o cuales, serán las limitaciones  para el desarrollo de sus colonias y en que momentos se dan.

Es así entonces, que en la colmena se dan dos períodos de balance negativo, uno en la etapa invernal donde la abeja consume reservas fundamentalmente energéticas para mantener la temperatura de la bola invernal y otro, al inicio de la etapa de crecimiento y desarrollo que presenta características singulares.

Hay apicultores que al hacer la primera revisión primaveral, y observar que aún queda miel de la invernada, aprovechan para retirarla y cosecharla.  Este hecho es, tal vez, el que peores consecuencias tiene para el futuro desarrollo de la colonia.  No debemos olvidar que es en éstos momentos, en que se va a dar el gran desarrollo de la cría, y las reservas alimenticias son de fundamental importancia.  Cada panal de cría consume más o menos uno de miel en su desarrollo y sus abejas ocupan dos panales.

Será tarea del apicultor el garantizar que para los momentos de balance negativo de alimentos (momentos de más consumo que ingreso), la colonia de abejas cuente con las reservas de miel y polen suficientes; sean éstas naturales o suministradas artificialmente.

El qué suministrar, y como hacerlo, en caso de tener que hacerlo, será analizado más adelante.

Hay apicultores que aconsejan como manejo estimulante el de realizar un par de surcos en los panales de miel operculada contra la cría con la espátula.  De esta forma se obliga a las abejas a rehacer esos panales, provocando un movimiento de miel dentro de la colmena, con el consiguiente estímulo para las abejas.  Se deberá tener mucho cuidado en esta operación de no provocar derrames de miel que puedan producir pillaje. 

Paralelamente, hay quienes inducen a un movimiento y estímulo del nido de cría temprano en la primavera, con ahumadas sucesivas y/o con pequeñas sacudidas de las colmenas.

Si bien, la duración del período invernal, generalmente es más larga; en el inicio de la primavera es cuando se produce el consumo más violento de reservas.  Es muy común que por falta de reservas en esta época, se produzca una detención del desarrollo de la cría; lo cual origina un stress alimenticio de las abejas con una disminución de la postura, viéndose éstas obligadas a tratar de superarlo en base a sus reservas corporales, con las consecuencias antes mencionadas.   Estos desequilibrios poblacionales previo a la floración, ya fueron mencionados y son de trágicas consecuencias a la hora de la cosecha de miel.  Será siempre preferible dejar alimentos de sobra que tener que alimentar artificialmente.  Esta tarea siempre trae aparejado mayores costos y trabajo extra.
La  evolución de las reservas de miel y el consumo de polen en las colmenas, previo y durante la zafra, se comportan como de la siguiente forma :
La evolución y conocimiento de la zona nos marcará el momento en que el ingreso de néctar y/o polen equilibren el consumo de la colonia; y el apicultor deba dejar de pensar en los déficits, para entrar a pensar en los excesos.  A partir de ese momento, y mientras dure el balance positivo de alimentos se estará gestando nuestra cosecha.  Además, éste, es el momento a partir del cual - y llegado el caso que haya tenido que hacerlo -, deberá dejar de alimentar artificialmente.


El espacio interior de la colmena.

El momento en que se produce el equilibrio de alimentos a que hacemos referencia, y en que empieza el balance positivo, debe ser bien conocido por el apicultor; ya que si no interviene con manejo en la cámara de cría y amplía el espacio disponible para la postura de la reina, es muy probable que la misma deba de restringir su postura por encontrar la mayoría de las celdas con néctar. 

Se deberán proveer panales vacíos de buenas características en el nido de cría y alzas o melarios para el depósito de néctar.  Se estará evitando de esta forma, el bloqueo de la colmena.  Dependiendo de las zonas y de las particularidades de las floraciones, este bloqueo puede producirse tanto por miel como por polen.


La población.

La colonia de abejas debe de tener una población de abejas acorde a nuestros intereses.  En momentos de gran flujo, llegará a su máximo potencial y en momentos de escasez el mínimo necesario que justifique el conservarlas vivas durante ese período. 

Las condiciones climáticas invernales de mi zona de influencia, así como su duración, posibles aportes invernales, costos de reposición de abejas, etc., me determinarán la conveniencia o no, de invernar las colonias.  Independientemente de esto, el tamaño o fortaleza de la colonia en un determinado momento, influirá en la respuesta a los estímulos que el apicultor realice.  

Como se mencionara anteriormente, para llegar a las floraciones principales con buenas poblaciones, la colonia no deberá tener menos de 7 u 8 cuadros de cría cuando falten unos 20 días para que se inicie la misma.  Esto, indirectamente me está indicando que si una colonia sale muy débil de la invernada, y la floración principal es al inicio de la primavera, su respuesta al manejo estimulante va a ser menor y por consiguiente no conseguiré mis objetivos.  Para estos casos, está mayormente aceptado que no se deben invernar colonias débiles; o sea, de menos de 7 cuadros de abejas.  Proporcionalmente consumirán más reservas y no llegarán en buenas condiciones a las floraciones principales.  Zonas o regiones donde la floración principal se da avanzada la temporada, admitirán una invernada con colonias que cubran menor cantidad de cuadros.  No debemos olvidar que buenas cosechas nacen de buenas invernadas y las mismas, se empiezan a preparar el otoño anterior.


La reina.

La reina es el elemento clave de la colmena.  Los otros factores (espacio, alimento y población), van a crear las condiciones para que la reina manifieste todo su potencial.   De más esta decir aquí, que el contar con un material genético superior y adaptado a mi zona de producción, será la llave para que mi manejo se vea recompensado.

La misma deberá ser joven y vigorosa para que el desarrollo de la colonia sea el óptimo. 

Hoy día la apicultura profesional esta sujeta a una cantidad de condiciones externas al apicultor y que no dependen de éste; pero hay que asegurarse que los distintos factores que analizamos y que sí está a nuestro alcance solucionar, no sean la causa de nuestro fracaso.


Manejo de la alimentación artificial.

Como hemos observado anteriormente al hablar del balance nutricional de la colmena, vemos que hay momentos en que las reservas pueden llegar a cero.  Paralelamente, y de acuerdo no solo a las características y condiciones de los distintos países y mercados, sino que además por las propias características de los distintos productos; puede darse el caso de que la manutención alimenticia invernal de las colonias de abejas, sea mejor y económicamente más rentable realizarla en base a sustitutos, y no en base a miel y polen.  En este análisis económico, deberemos incluir todos los aspectos, incluyendo las ventajas que desde el punto de vista sanitario ofrecen los sustitutos.

Los manejos y paquetes tecnológicos que lleva adelante cada apicultor en su explotación están expuestas a una constante revisión, y obligan a este, entre otras cosas, a conocer las distintas características y opciones de la alimentación artificial.

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