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jueves, 20 de diciembre de 2012
miércoles, 19 de diciembre de 2012
EL EQUIPO DE COSECHA.
EL EQUIPO DE
COSECHA.
Con respecto a la
infraestructura de cosecha.
Al referirnos a la infraestructura
de cosecha queremos hacer especial hincapié en tres aspectos que consideramos
fundamentales:
Vehículo.
Todos nosotros sabemos cuales son
nuestras limitaciones en este aspecto.
Independientemente de que en todo momento es importante; en época de
cosecha el vehículo es la principal herramienta del apicultor. De más esta decir, que de su correcto
funcionamiento en esta etapa,, va a depender el que podamos recoger el fruto de
nuestro trabajo y de las abejas del campo.
Una rotura en medio de la cosecha nos tira por tierra el esfuerzo y el
trabajo de todo el año. Parece
elemental, pero tratemos de realizar el mantenimiento correcto y de tener los
elementos que más comúnmente se desgastan y rompen en nuestra caja de
herramientas.
| foto Corona apicultores |
Planta de
extracción.
Normalmente la planta de extracción
de miel, se transforma durante el invierno en depósito de muchas cosas
(apícolas y otras que no lo son).
Debemos prever el momento de inicio de nuestras cosechas para poder
tener todo en su lugar y pronto para prestar un servicio que debe ser ágil y
eficiente.
No esperemos a tener la primer
partida de alzas para cosechar en la planta, para probar nuestros equipos. Con tiempo suficiente debemos haber probado y
realizado el mantenimiento a extractores, cuchillos, etc. No olvidemos que las correas y mangueras
muchas veces se resecan o echan a perder durante el invierno.
| foto Corona apicultores |
De más esta decir, que otro aspecto
que debemos tener presente en forma anticipada son los tambores donde acopiar
nuestra cosecha. Tampoco olvidemos que
lo ideal es tener nuestros propios tambores, y no estar supeditado a los que
nos entregan los exportadores; con los cuales indirectamente nos estamos atando
de antemano.
Personal.
Aunque parezca un aspecto de menor
importancia, no nos olvidemos que tenemos que contratar con tiempo la mano de
obra que vamos a precisar durante la cosecha. El trabajo con abejas
sabemos que es duro y que las jornadas no tienen horarios de finalización. Reconozcamos que es un trabajo especializado
y que debemos de pagar por ello. Más
vale un ayudante con experiencia en abejas y no dos aprendices. Tratemos de buscar la forma de que nuestro
personal sea efectivo.
En primer lugar debemos de tomar
conciencia de que el producto que nos encontramos manejando es de consumo
humano y de que es un alimento. Hoy, la
miel ha ganado un cierto espacio en el mercado mundial de alimentos; el cual se
debe fundamentalmente, a su característica de producto natural e
incontaminado. Trabajando sobre este
aspecto, es que lograremos que la actividad perdure en el tiempo. Debemos manejar los productos de la colmena
con todas las precauciones del caso.
Este hecho se torna todavía más delicado en la medida que analizamos las
propiedades del producto miel. La misma
esta dentro del grupo de productos muy contaminables; ya que tanto su aroma,
sabor y composición varían mucho con un mal manejo. Su capacidad de absorber olores y sabores es
muy grande; pudiendo estropearse con mucha facilidad.
| foto Corona apicultores |
De los productos
que echamos dentro de la colmena.
a) Humo: En todos
los trabajos que realiza el apicultor, el humo es un elemento fundamental. Tengamos mucho cuidado con los combustibles
que utilicemos en el ahumador. El uso de
distintos combustibles que puedan transferir
aromas o residuos a la miel, esta totalmente contraindicado. Tratemos de utilizar combustibles naturales y
libres de cualquier residuo químico. Día
a día están tomando mayor difusión en los momentos de cosecha, el uso de
sopladores en las alzas de miel.
b) Repelentes: El
uso de estos productos se ha difundido mucho en los últimos tiempos. En este aspecto debemos recordar que hay
algunos como el ácido fénico que no solo dejan residuos en la miel, sino que
además son corrosivos y peligrosos para el propio apicultor. A diferencia de aquellos, existen algunos
como el aldehido benzoico que es totalmente volátil y sin ninguna
contraindicación.
c) Pesticidas: Si
bien, hoy día no se aconseja el uso de ninguno de los pesticidas utilizados en
apicultura en momentos de flujo de néctar; debemos extremar las precauciones a
los efectos de evitar el contacto de la miel con antibióticos, acaricidas, etc. El mercado internacional de la miel cada vez
esta más exigente en este sentido.
d) Incentivos: A
pesar de ya haber mencionado algo en este aspecto; vale la pena recordar que
cualquier incentivo que se le suministre a la colmena, debe de realizarse fuera
de la mielada. No es deseable, y se
considera una adulteración de la miel, el hecho de que aparezcan restos de
jarabes de maíz o residuos de suplementos proteicos que se utilizaron como
incentivos.
| foto Corona apicultores |
Del manejo del
producto en las alzas.
a) El traslado de
las alzas con miel :no todos los apicultores que cuentan con vehículos cerrados
para el traslado de las alzas con miel desde el apiario hasta la planta de
extracción. Es muy común observar a
apicultores, con sus vehículos cargados de alzas al descubierto, transitando
por caminos vecinales de tierra y con una nube de polvo que cubre la carga. Tratemos entonces de
proteger esa miel cubriéndola o evitando que se contamine.
b) Apiarios
ubicados en zonas con gran contaminación ambiental: Es muy común que la miel de
colmenas que se encuentran en lugares donde existe una gran contaminación
ambiental tenga enorme cantidad de residuos o aromas nada agradables El desarrollo de la apicultura biológica u
orgánica, está contemplando todo este tipo de aspectos que muchas veces pasan
desapercibidos para el apicultor.
c) Uso de panales
negros: Si bien no es un aspecto muy conocido; el uso de panales muy
envejecidos y negros en los melarios, está demostrado que oscurece la miel. Paralelamente a esto, los
panales negros son un foco de incubación de formas de resistencia de distintas
enfermedades, y estarían contaminando la miel en este aspecto.
MANEJO DEL APIARIO
MANEJO
DEL APIARIO
En primer lugar mencionaremos una
serie de puntos relacionados directamente con los manejos y tareas que
realizamos en las colmenas, con miras a aumentar nuestras cosechas. Muchos, sino todos, serán comentarios que todos
conocemos, y sabemos que debemos cumplir; pero más allá de ello seguimos
"tropezando con la misma piedra" año tras año y zafra tras zafra.
En segundo término, plantearemos
algunos de los problemas más comunes que enfrentan los apicultores con sus
equipos e infraestructura,
Por último, comentaremos las causas
más comunes de contaminación de la miel antes de que ésta llegue a la planta de
extracción y donde el apicultor debe de tomar elementales medidas para su
correcto manejo.
REVISIÓN DE LOS
MANEJOS EN EL APIARIO.
Planificar y
organizar la empresa.
La apicultura de nuestros tiempos,
ya no es una actividad que permita fallas, y día a día debemos extremar los
controles y precauciones en todos aquellos aspectos que sí están a nuestro
alcance prever. En la apicultura, ya
tenemos suficiente azar e incertidumbre con el clima como para permitir que
factores que dependen de nosotros, y que son manejables, nos hagan perder kilos
de miel. Una explotación apícola
racional exige una planificación y organización completa, considerando hasta
los detalles más insignificantes, para así obtener de la naturaleza lo máximo
que ella estaba dispuesta a darnos en esa zafra.
Conocimiento de la
flora.
A pesar de parecer un aspecto
elemental, aún hoy día muchísimos apicultores siguen manejando y trabajando sus
apiarios, en base a lo que la naturaleza --a través de las floraciones-- va
reflejando en el desarrollo de sus colmenas.
Si bien trabajando de esta forma, se puede obtener miel, nos estamos
olvidando de la definición de apicultura, que establecía que "es el arte y
la ciencia de criar abejas, de forma de obtener de ellas el máximo de
beneficios con el mínimo de costos. Todo
apicultor debe tener bien presente las características y comportamiento de la
flora sobre la cual están trabajando sus abejas; para poder obtener la mayor
cosecha posible de la
misma. Generalmente no
esta al alcance del apicultor el manejar las floraciones; pero lo que si puede
y debe de manejar es el desarrollo y evolución de sus colmenas con miras a
lograr el máximo aprovechamiento de las mieladas en las distintas zonas.
Es en base a este conocimiento de la
flora, que nosotros podremos elaborar los calendarios florales, y en base a
éstos, desarrollar los paquetes tecnológicos acordes a cada situación. No debemos olvidar que cada día con mayor
frecuencia, la apicultura profesional esta
basada en grandes superficies de monocultivos, donde las floraciones son muy
intensas y por períodos cortos. Este
tipo de producción es la que da más miel, pero a su vez, es la que requiere de
un manejo más tecnificado de parte del productor.
No olvidemos que cada apiario esta
ubicado en un ambiente y zona con características particulares, por lo que cada
apiario tendrá su manejo particular.
La invernada de las
colmenas.
Debemos resaltar en este aspecto, la
importancia que tiene el hecho de invernar correctamente las colmenas. No debemos olvidar que el período invernal no
separa dos zafras, sino que las une, de que es el período más crítico de las
colmenas, y por lo tanto del apicultor.
No podemos pretender tener buenas cosechas de colmenas que pasaron una
mala invernada, y recordemos; que buenas cosechas nacen de buenas invernadas.
Reducir el espacio, controlar las reservas
y la fortaleza de las colonias a invernar, son tan o más importantes como
mantener reinas jóvenes y vigorosas en la colonia durante el invierno.
Llegada la
primavera.
Llegada la primavera y de acuerdo al
plan de manejo preestablecido para cada apiario, debemos resaltar la
importancia que tiene el realizar un "manejo oportuno" de nuestras
colmenas.
De nada sirve adelantar nuestro
trabajo en la
temporada. Solo aquel
realizado "en el momento que había que hacerlo", será el que nos
signifique más kilos de miel.
Evidentemente, para esto, debemos de conocer el comportamiento de la
flora de la zona.
Otro aspecto que tenemos que tener
presente en momentos en que nuestro trabajo se multiplica; es el de dedicar
todos nuestros esfuerzos a aquellas colmenas potencialmente productivas en esa
temporada, y no a las colmenas que no tienen posibilidad de serlo. Dicho en otras palabras; "más vale una colmena fuerte y no dos problemáticas". Normalmente conocemos las soluciones de los
problemas que encontramos en nuestros apiarios; pero lo que pocas veces
realizamos, es una evaluación de si nos conviene solucionar un problema o
no. No nos olvidemos que nuestro objetivo
es el de "llegar al inicio de la mielada con la mayor cantidad de
pecoreadoras". Mucho le cuesta al
apicultor eliminar una colmena o fusionarla con otra; sin tener en cuenta que
esa colmena problemática, le da igual o más trabajo que una buena, y le ocupa
una cantidad de material que es muy necesario en esta época.
Llegado el caso
"incentivar".
El desarrollo de la población de la
colonia de abejas es un fiel reflejo del ingreso de néctar y polen del
campo. Es así, que cuando comienza el
flujo de néctar, la reina es incentivada por las abejas en su postura y la
población crece. Hay zonas cuyas
floraciones son muy intensas y por períodos cortos de tiempo (15 - 20
días). Otras no son tan concentradas y
van dándose en forma paulatina. En las
primeras habrá que estimular o incentivar el desarrollo de la población con
jarabes y manejo con la debida antelación; ya que de lo contrario las abejas
que nazcan de la estimulación que produzca el propio cultivo, nacerán y/o serán
pecoreadoras para cuando la floración principal ya haya finalizado.
En caso de incentivar con jarabes
artificiales, no debemos olvidar que los mismos deben suministrarse previo al
flujo, y de que éstos, deben de ser totalmente consumidos por las abejas y
transformados en cría. Esto merece
especial atención en el caso de los jarabes de azúcar refinada o jarabes de
fructosa. Los jarabes estimulantes no
deben ser acumulados por las abejas en los panales. Habrá que buscar los mecanismos para que las
abejas no utilicen más de 200 - 300 centímetros cúbicos por día. De tener más de esta cantidad, ellas lo
acopiarán con el consiguiente peligro.
No olvidemos que para tener el
máximo de cosecha de miel de cualquier floración, la reina deberá alcanzar su
máxima postura 40 días antes del inicio de la floración y mantenerse en tal
condición hasta 40 días antes de que finalice la floración.
Recordemos que toda incentivación
artificial con jarabes tiene un costo para el apicultor, y que no siempre es
necesaria. Muchas veces a través de una
incentivación con manejo de la colmena, es suficiente para lograr el objetivo
buscado. Al hablar de este tipo de
incentivación nos estamos refiriendo al marceo (desoperculado de miel),
ampliación del nido de cría, agregado de panales nuevos, etc.
Las necesidades para el desarrollo
de la colonia de abejas son tanto de néctar como de polen y, el suministro de
uno sin la presencia del otro, no producirá el efecto buscado. Corroboremos entonces, la necesidad o no, de
realizar una alimentación proteica a la hora de estimular la colmena.
Algo sobre la
sanidad de la colmena.
Ninguna colmena con problemas
sanitarios podrá darnos su máximo de miel.
Debemos tomar las precauciones del caso a los efectos de tener los
diagnósticos de enfermedades con la debida antelación, como para no realizar ningún
tipo de tratamientos en la mielada. No
olvidemos el tiempo que lleva el que una colmena enferma se recupere y la
relación que esto tiene con el gran flujo de néctar. Si lo analizamos, veremos que muchas de las
colmenas que curamos no llegan a la mielada en condiciones óptimas de
producción.
Tampoco son aconsejables los
tratamientos preventivos; ya que de esta forma estaremos ocultando las
resistencias naturales de las colmenas y gastando tiempo y dinero.
Las características
de nuestras reinas.
Como todos sabemos, la reina es el
motor de nuestra colmena. Conozcamos la
fortaleza y vigor de nuestras reinas, ya que de ellas dependerá la población de
pecoreadoras que tengamos para el acopio de miel. Hagamos la renovación de reinas en tiempo y
forma, para saber de antemano, que ella no es la causa de nuestras fallas en la
cosecha.
Algo sobre el
manejo de la cámara de cría.
Ya mencionamos que la ampliación del
nido de cría actúa como un incentivo en la postura de la reina. También sabemos que este
momento al principio de la temporada, es el que normalmente utilizamos para
realizar la renovación de panales.
Independientemente del número de panales que renovemos, tengamos
presente que la cantidad de abejas cereras al momento de ampliar el nido es poca
y que habrá una más rápida postura de la reina en panales obrados que en
láminas de cera estampada. Tratemos
entonces, que la primera ampliación sea con panales obrados, y, una vez que el
nido de cría y la temperatura ambiente aumenten, agregar cuadros con cera
estampada.
Otra cosa que debemos recordar en
este aspecto, es que el manejo de la cámara de cría hay que realizarlo previo
al flujo de néctar. En plena mielada no
podemos estar solucionando problemas que no atendimos en su momento; ya que aquí
las cosechas, serán la tarea principal.
Nuevamente resaltamos aquello de realizar los manejos en su momento
oportuno.
El agregado de
alzas o medias alzas.
El conocimiento de la zona y la
propia evolución de la colmena será quién nos indique el momento oportuno de
agregar las alzas o melarios. El agregar
material antes de lo necesario retrasará el desarrollo y, el agregarlo después
motivará el bloqueo de la cámara de cría con el consiguiente trabajo extra que
esto demanda. Debemos entonces tener bien
presente este momento, para no llegar tarde y perder muchos kilos de miel por
bloqueo y enjambrazón de nuestras colmenas.
Al renovar los panales de la cámara
de cría, coloquemos aquellos con cría en el centro del alza y aquellos con miel
hacia los costados. Si los cuadros del
alza son con cera estampada, tratemos de intercalarlos con cuadros obrados; ya
que el estirado de cera se da más rápido en la medida que a los lados de una
cera estampada haya panales con miel o néctar.
No olvidemos que uno de los grandes
tesoros del apicultor son los panales obrados. Si bien, la tendencia de
los apicultores es a estirar toda la cera al principio de la temporada, no
olvidemos que el agregado de un alza completa con láminas de cera actúa como un
"balde de agua fría" sobre la colmena y resiente notablemente el
acopio de miel. Tratemos de ir
introduciendo en la colmena la cera estampada, en forma escalonada y a lo largo
del flujo. De esta forma estaremos
aprovechando la producción de cera de una forma más racional y al finalizar la
temporada nuestra cosecha será mayor.
Con respecto a la cantidad de
material a agregar, el mismo estará supeditado a una cantidad de pautas de
manejo del productor. Lo ideal en este
aspecto es el agregado de un alza por vez y, en la medida que se encuentre
llena, cosechar y agregar otra en el mismo momento. Evidentemente la cantidad
de material disponible, la distancia a los apiarios, la cantidad de colmenas
por apiario, la capacidad del vehículo, la intensidad del flujo, etc., son solo
algunos de los factores que harán variar mi manejo. No existe en este aspecto una receta. Dos apicultores en una zona de iguales
características podrán manejar este tema totalmente distinto.
Algo que si merece resaltar, es el
hecho de introducir siempre las alzas vacías sobre la cámara de cría. De esta forma la abeja lo trabajará antes y
habrá una mayor eficiencia en el acopio de néctar.
Recordemos que no es aconsejable
desde el punto de vista de la producción de miel el de que la colmena tenga varias
alzas completas de miel. Hay mayor
predisposición de la abeja a la pecorea cuando sus reservas son escasas. Nuestra cosecha final se verá incrementada si
realizamos varias cosechas pequeñas, y no una sola al final de la temporada.
Nuevamente planificación
y organización.
Tener preparado el
material.
El tener todo el material de cosecha
(alzas o medias) en tiempo y forma parece algo muy obvio, pero el organizarse
para no tener que estar alambrando y fijando cera en los cuadros en plena
mielada es elemental. Vuelvo a insistir,
todos lo decimos, pero "seguimos tropezando con la misma
piedra". Este error normalmente nos
cuesta muchos kilos de miel por temporada.
Número de colmenas
por apiario.
Normalmente el apicultor adapta los
apiarios a lo que le ofrece la zona y no a lo que desde el punto de vista de su
infraestructura puede trabajar. Debemos
adaptar el número de colmenas a instalar en cada apiario a nuestras condiciones
y características de trabajo. De tener
mayor potencial en la zona, podremos instalar más apiarios en el lugar; pero
éstos, serán del número acorde para lograr la mayor eficiencia posible. Cuántas veces hemos dejado colmenas sin
cosechar por no tener más capacidad en el vehículo, o porque se nos fue la
hora, etc. Cuánto nos cuesta volver al
apiario a terminar ese trabajo que por distintos motivos no pudimos culminar.
El trabajo sistemático en los apiarios.
Cuando uno se inicia en la actividad
apícola, con pocas colmenas que manejar, el apicultor puede llevar un registro
no solo de cada colmena sino que hasta de los cuadros de la colmena. En la medida que el número
de colmenas empieza a aumentar, esta tarea se torna cada vez más difícil y hay
que empezar a trabajar por apiarios. Es
así, que una de las principales objetivos es tener colmenas lo más parejas
posibles en el apiario, a los efectos de trabajarlas en su conjunto y ya no en
forma individual.
Hoy día vemos que en la mayoría de
los apiarios, hay en pleno flujo de néctar, desde colmenas en cámara de cría
hasta colmenas que tienen tres y cuatro alzas.
Lejos de demostrar un buen manejo, nos están dando la pauta de que el
apicultor ha cometido una serie de fallas, y que en muchos casos no hizo las
cosas cuando las debía de hacer.
lunes, 17 de diciembre de 2012
LA FUSIÓN DE COLMENAS
¿Qué es la fusión
de colmenas?
Se le llama así a la unión de dos colonias de
abejas de forma que ambas poblaciones formen una sola y así mejorar las
características productivas de la resultante.
¿Que colmenas debo
fusionar?
Las colmenas a fusionar serán aquellas que
por sus condiciones y características no llegarán a desarrollarse correctamente
para poder aprovechar de forma plena la floración de cosecha.
¿Como se realiza?
A los efectos se deberá quitar el techo y la
entretapa de la colmena fuerte y colocar sobre los cabezales de los cuadros una
hoja de papel de diario, simple o doble de acuerdo a la agresividad de la
colonia y, de forma que sobresalga del cajón por todos los lados. Acto seguido quitamos el piso de la colmena débil
y la colocamos sobre la
fuerte. De esta forma
quedarán ambas poblaciones separadas por la hoja de diario. La unión de las poblaciones se hará en forma
paulatina y sin agresiones en la medida que las abejas rompan el diario, cosa
que sucede al cabo de un par de días. Lo
ideal en este método sería eliminar la reina de la colonia débil. El olor a tinta del diario servirá para
confundir los olores característicos de cada colmena, eliminando las propias
abejas a la reina de la colmena débil.
¿Por qué se
realiza?
Los apicultores muchas veces se niegan a
fusionar colonias ya que ven disminuido su número de colmenas. No debemos olvidar que en los manejos de
primavera debemos realizar todas las tareas necesarias a los efectos de llegar
a las floraciones con colmenas fuertes y bien desarrolladas; de forma que todo
el material y abejas que tengamos lo hagamos producir al máximo. En este aspecto recordemos lo mencionado
anteriormente "una colmena fuerte nos produce más y nos da menos trabajo
que dos colmenas débiles".
La mayoría de los apicultores olvida que a las
colmenas no hay que desarrollarlas y prepararlas EN la mielada, sino PARA la mielada. Si una colonia desarrolla
su postura y su cría durante el gran flujo de néctar; para cuando esa
colmena este en condiciones óptimas de trabajar, la gran cosecha ya habrá
pasado. Es así que nos quedamos con
poblaciones que no solo NO PRODUCEN sino que además CONSUMEN miel.
¿Qué se espera de
la fusión de colmenas?
El resultado de una
fusión SIEMPRE debe de ser una colmena FUERTE.
No se deberán fusionar colmenas débiles entre sí, ya que generalmente
obtendremos una nueva colmena débil. Lo
aconsejable es unir una colmena débil a una fuerte de forma de garantizarnos el
resultado antes mencionado. De esta
forma estaremos aprovechando mejor las abejas existentes en el apiario y
obtendremos mejores cosechas.
No debemos de
olvidarnos de que previo a realizar cualquier fusión de colmenas se deberá
verificar que la causa de los problemas de debilidad de la colmena a fusionar
no sean por la presencia de patologías, ya que sino estaremos diseminando las
enfermedades en el apiario.
LA REINA
La reina es el
elemento clave de la
colmena. Los otros
tres factores que analizamos crearán las condiciones para que la reina se
manifieste en todo su potencial.
¿Qué
características debe de reunir?
La misma deberá ser joven y vigorosa para que el desarrollo de la colonia sea
óptimo. Entre las tareas de preparación
de la colmena para enfrentarse a su etapa productiva debemos de asegurarnos de
que los problemas de la reina no sean la causa de nuestro fracaso en la
cosecha.
¿Como determino la
calidad de una reina?
El apicultor deberá tener presente las
características de la reina de una colmena fundamentalmente en base a lo que
ésta manifiesta a través de su postura.
La "lectura de panales"
para determinar la calidad de una reina a través de la "cantidad"
y "compactación" de su postura nos permite tomar decisiones con
respecto a la misma. Para nuestra condiciones lo
aconsejable es sustituir la reina cada dos o tres períodos de intensa postura
(dos o tres años). El peor error que
puede cometer el apicultor es dejar que sean las propias abejas las que nos
avisen de la vejez de la reina u otros problemas. Cuando esto sucede, es que el apicultor llego
tarde.
¿De donde obtener
reinas?
Ing. Agr. Daniel Bazzurro
LA POBLACIÓN DE LA COLMENA
LA POBLACIÓN
La colonia de abejas debe de iniciar la
primavera con una buena población. De
esta forma podrá desarrollarse más rápidamente y "llegar al momento de
máxima floración con la máxima población" y así obtener una muy buena
cosecha de miel. No debemos de olvidar que ésta población a la que nos estamos
refiriendo son abejas "pecoreadoras".
¿ A que llamamos
una buena población?
En este aspecto es fundamental tener presente
que cada apicultor deberá tener un conocimiento de las características de la
floración de su zona de producción. Para
llegar a las floraciones principales con buenas poblaciones la colonia no
deberá tener menos de siete u ocho cuadros de cría cuando le falten unos veinte
días para que se inicie la
floración. Esto nos
garantizará que en el momento de comenzar el flujo de néctar en el campo, la
población de pecoreadoras será abundante.
¿ Que es la regla
de los 40 días en apicultura?
Esta regla implica que lleva 40 días desde la
postura del huevo para que una abeja se transforme en pecoreadora y realmente
sea de utilidad al apicultor que desea obtener cosecha de miel. Esto quiere decir que la reina deberá estar
aovando 40 días antes del inicio de la floración. Y
al decir aovando, nos estamos refiriendo a que la reina deberá estar en "plena
postura" en éste momento.
Teóricamente, para obtener el máximo de cosecha de miel de cualquier
floración, la reina deberá alcanzar su máxima postura 40 días antes del inicio
de la floración y mantenerse en tal condición hasta 40 días antes de que
finalice la
floración. Como se
verá más adelante llegado este momento se deberá "cortar" la postura
de la reina abruptamente para así lograr que la miel recolectada sea almacenada
y no utilizada en la alimentación de cría que será útil para cuando la
floración haya finalizado.
Cada vez que el apicultor decida reforzar una
colonia deberá previamente saber que con su intervención no solo solucionará el
problema de esa colmena, sino que además, no pondrá en riesgo la productividad
de la colmena de la cual extrajo abejas o panales.
Un punto que debemos tener presente es que NUNCA
SOBRAN ABEJAS EN UNA COLMENA (si hay muchas nodrizas pasarán antes a
pecoreadoras) y si PUEDEN FALTAR ABEJAS.
No debemos olvidar que "siempre es
preferible tener una colmena fuerte que sabemos que nos producirá y no dos
débiles que difícilmente nos darán cosecha".
Los problemas de población los debemos
solucionar con aquel material vivo (abejas y/o cría) de aquellas colmenas que
por distintos motivos hemos determinado que no alcanzarán el máximo de
población en el momento oportuno.
Algunas causas
posibles de poca población.
- En el caso de que la colmena tenga poca
población podría ser una reina vieja o mala; de donde todos los esfuerzos que
nosotros hagamos reforzando su población serían temporales, ya que luego de un
tiempo se volvería a debilitar.
Evidentemente en este caso la solución del problema pasa por cambiar la
reina.
- El "bloqueo" de la reina con miel
en la cámara de cría no solo trae aparejado una disminución del desarrollo de
la población de la colonia, sino que además es el principal motivo de
enjambrazón; lo cual también provoca una despoblación muy importante.
- Las fumigaciones en las cercanías del
apiario así como los traslados "a piquera abierta" durante el día son
causa también de que se produzca no solo
una disminución importante de la población, asi como también un
desequilibrio de la colonia de abejas.
![]() |
| apis cerana |
¿Como reforzar
poblaciones?
Los requerimientos van desde el agregado de
un panal de cría hasta la fusión de las colmenas.
Refuerzo de
colonias con panales.
¿Que tipo de panales utilizamos?
Cuando reforzamos con panales a una colonia
los mismos deberán ser preferentemente con cría naciente y sin abejas. Para esto buscaremos un panal con cría
operculada y donde observemos a las abejas naciendo. Si nosotros agregamos un panal con cría
abierta (larvas o huevos) estamos originándole un trabajo extra a la colonia;
ya que deberán alimentar y dar calor a esa cría por varios días y no estaremos
logrando nuestro objetivo primario que era proporcionarle a esa colonia abejas
jóvenes y vigorosas a la brevedad posible.
En caso de que agreguemos un panal con abejas
adheridas, debemos verificar que no este la reina en el mismo. Como veremos más adelante el reforzar con
abejas solo es recomendable cuando existe una buena entrada de néctar.
¿Cuántos panales
agregamos?
Otro aspecto muy importante es el hecho de
que "nunca debemos agregar más panales de los que la población de la
colonia pueda cubrir". No se
aconseja agregar más de uno o dos panales de cría por vez. Una vez que las abejas del panal que
agregamos hayan nacido, se podrá repetir la operación.
Esta tarea de
agregar panales con cría naciente es muy recomendable y utilizado a la hora de
"apurar" a los núcleos en donde las reinas ya han iniciado su postura.
¿Donde colocar los
panales con cría?
A diferencia de cuando introducíamos cuadros
con láminas de cera estampada, en el
caso de agregar cuadros con cría, éstos se deberán colocar en el centro del
nido de cría. De esta forma estaremos garantizándole a esa cría el calor
necesario, y al panal, un pronto acondicionamiento para que la reina lo llene
de postura.
Refuerzo de
colonias con abejas.
¿En que caso
podremos realizarlo?
Como mencionamos anteriormente podemos
reforzar con abejas solo en condiciones de existir buen flujo de néctar. En este caso las abejas estarán menos
propensas a pelearse entre sí y evitaremos la mortandad de las mismas.
¿De donde se sacan
las abejas?
Generalmente se sacarán abejas de aquellas
colmenas que no repuntarán en la temporada y hemos decidido que no vamos a
solucionar. Estas abejas no son
productivas en su colmena y cumplirán un papel muy importante a la hora de
reforzar colonias.
Otra fuente de
abejas son aquellas colonias que tienen poblaciones muy fuertes y a las que no
les afecta la extracción de uno o dos panales de abejas.
¿Con que tipo de
abejas reforzamos?
Si vamos a reforzar con abejas lo más
recomendable es hacerlo siempre con nodrizas.
De esta forma le damos la posibilidad a la colonia de que ella misma
establezca su equilibrio natural, ya que, de sobrar nodrizas, éstas pasarán
antes a pecoreadoras. Las abejas nodrizas se comportan mejor como
pecoreadoras que si obligamos a pecoreadoras a realizar tareas de
nodrizas. Además, todavía las nodrizas
no han salido nunca de la colmena y no tienen fijada la ubicación de la misma
dentro del apiario, por lo cual no retornarán a su colmena original. Estas abejas además están menos propensas a
ser atacadas por las abejas de la colmena reforzada.
¿De donde se sacan
las abejas nodrizas?
Las mismas estarán ubicadas fundamentalmente
en los panales con cría abierta (larvas y huevos) de la colmena, ya que su
principal función en esta etapa es la de alimentar a las larvas.
¿Como se
incorporarán éstas nodrizas a la nueva colmena?
Se deberán retirar uno o dos cuadros de la
cámara de cría de la colmena a reforzar.
En el espacio dejado por éstos se introducirá parcialmente el cuadro
cubierto con las abejas nodrizas que utilizaremos para reforzar, donde se
sacudirán enérgicamente las abejas que allí se encuentren. !! OJO ¡¡ previo a sacudir las abejas debemos
de revisar muy bien el panal y verificar que en el mismo no se encuentre la reina.
Hay apicultores que sacuden éstas abejas en la piquera
de la colmena. De esta forma las abejas
pecoreadoras volarán y las que son nodrizas se dirigirán lentamente hacia el
interior de la colmena.
En algunos casos puede ser aconsejable
reforzar colonias con pecoreadoras, pero en estos casos debemos tener muy presente
que le quitaremos este tipo de abejas a una colmena solo con flujo de néctar
presente. Hay apicultores que
intercambian colmenas de lugar con núcleos u otras colmenas débiles como forma
de aumentar o reforzar la población de una colmena. Esta operación puede brindar buenos
resultados al finalizar el flujo principal y previo a la invernada como forma
de emparejar cría y poblaciones de colmenas que han llegado a esta época con
desarrollos exagerados.
Ing. Agr. Daniel Bazzurro
Ing. Agr. Daniel Bazzurro
domingo, 16 de diciembre de 2012
PREPARACIÓN DE LA COLMENA PARA LA PRIMAVERA
PREPARACIÓN DE LA COLMENA PARA LA PRIMAVERA
Introducción
Como todos bien sabemos la cantidad de abejas
que forman la población de la colonia varía en el transcurso del año.
Esto es debido a que la misma está supeditada
a las condiciones y características que presente el medio ambiente
externo. Las abejas viven, crecen y se
desarrollan en base al néctar y el polen que producen las flores. Es así, que en momentos de abundancia de flores,
la colonia desarrolla su población y acopia alimentos. En momentos de escasez de alimentos la
población disminuye y consumen reservas.
Al observar el calendario conjuntamente con
el desarrollo de las colonias, podremos observar que este desarrollo se produce,
al inicio de la primavera, cuando florecen la mayoría de los vegetales. A pesar
de estar hablando del principio de la primavera como lo más común; no podremos
atarnos al calendario, sino que tendremos que conocer lo mejor posible el
comportamiento de la flora en la zona donde tengamos nuestro colmenar, para de
ésta forma obtener la mayor cantidad de provecho posible. Esta etapa es de fundamental importancia para
el apicultor que desea obtener los mayores rendimientos de sus colmenas; ya
que, del desarrollo que alcance esta colonia, dependerá el número de abejas que
estén disponibles para la recolección de alimentos en el campo. Si bien, la
propia colonia de abejas irá creciendo y comportándose de acuerdo a como se
vayan dando las condiciones del medio ambiente; existen una serie de tareas y
manejos que el apicultor puede y debe realizar para que este crecimiento y desarrollo se vea reflejado en una mayor
producción.
¿Que es la
preparación de la colmena para la primavera?
Se le llama así a todos los manejos y
manipulaciones que el apicultor realiza en sus colmenas con el objetivo de que
las mismas lleguen a la etapa productiva en las mejores condiciones.
¿Cuando se realiza?
Como mencionamos
anteriormente para responder a esto cada apicultor deberá tener un conocimiento
profundo de las principales floraciones existentes en los alrededores de sus
apiarios; para así saber cuando empezar los trabajos. Independientemente del
calendario y de acuerdo a las características de las floraciones, lo más
aconsejable sería comenzarlos unos 30 días antes de que comiencen las mismas.
P R E M I S
A S
- Hay que tener un conocimiento del
comportamiento de la zona para saber cuando empezar los trabajos.
- El momento de realizar la preparación no
depende del calendario sino de la zona.
- Se deberán realizar anotaciones de los
comportamientos de las floraciones de la zona en los distintos años y bajo
distintas condiciones climáticas (sequías, exceso de lluvias, etc.).
- Los trabajos variarán con las zonas,
dependiendo fundamentalmente de la intensidad y duración de los aportes de
néctar.
- Durante el período invernal la colonia de
abejas también existe y requiere de atención.
No olvidarse de que el período invernal no separa dos estaciones sino
que las une.
- El éxito de nuestra cosecha de primavera lo
empezamos a preparar el otoño anterior.
T A R E A S A R
E A L I Z A R
Las mismas se podrán dividir en dos grandes
grupos: la preparación y acondicionamiento externo y la preparación interna de
la colmena.
L A P R E P A R A C I O N E X T R E R N A
- Se deberá corroborar la firmeza de las bases.
No nos podemos olvidar de que una colmena en época de cosecha puede alcanzar
un peso considerable; de donde este aspecto deberá tenerse siempre
presente.
- Al revisar lo anterior deberemos corroborar
la inclinación hacia adelante de la colmena, a los efectos de evitar la
acumulación de agua de lluvia en el piso de la misma. Debemos de tener cuidado de
que la inclinación no sea tanta que al agregar alzas a la colmena estemos
poniendo en peligro su estabilidad.
- Se deberá en estos momentos aprovechar a
cambiar y renovar el material en mal estado o roto y reponerlo por aquel que se
retiro durante el otoño para acondicionar.
- En caso de haber utilizado cubre piqueras,
éste es el momento de retirarlos.
- Deberá además realizarse una limpieza de los
pastos frente a la piquera a los efectos de facilitar el tránsito de abejas.
L A P R E P A R A C I O N I N T E R N A
En la preparación interna de la colmena
debemos corroborar fundamentalmente cuatro aspectos: el alimento, el espacio
interior, la población y la reina.
EL ALIMENTO
El que la colmena tenga suficiente alimento
en esta época del año es de singular importancia; ya que en momentos en que la
población se prepara para crecer, no debemos olvidar de que cada panal de cría
consume más o menos uno de miel en su desarrollo. Debemos entonces procurar tener siempre
alimento al alcance de la cría.
¿Que tipo de
alimento?
Tengamos presente de que cuando hablamos de
reservas y de alimento nos estamos refiriendo tanto a miel como a polen. No olvidemos la importancia de éste último
como aporte de proteínas en la alimentación de las larvas.
Hay apicultores que llegada esta época
retiran el alimento existente y sobrante de la invernada pensando que la
colonia si no lo consumió durante el invierno no lo necesita más. Este es un grave error ya que es justamente
en el desarrollo de la colonia en que se dan los mayores consumos.
¿Hasta cuando?
Siempre será preferible dejar alimento de
sobra que tener que alimentar artificialmente.
Esta tarea siempre trae aparejado mayores costos y trabajo extra. La evolución de la temporada nos marcará el
momento en que el ingreso de néctar nos sustituye perfectamente la necesidad de
reservas. Debemos tener muy presente
este momento, ya que, si aquí no trabajamos la cámara de cría, dándole espacio
y retirando la miel sobrante, es muy probable que la reina deba restringir su
postura por encontrar la mayoría de las celdas con néctar. Nunca debe de faltar el alimento cercano a la
cría, pero debemos tener presente que al iniciarse el flujo de néctar la reina
tenga espacio para desarrollar su postura.
¿La evolución de la
población es igual en todas las zonas?
El desarrollo de la población de la colonia
de abejas es un fiel reflejo del ingreso de néctar y polen del campo. Es así, que cuando comienza el flujo de
néctar, la reina es incentivada por las abejas en su postura y la población
crece. Hay zonas cuyas floraciones son
muy intensas y por períodos cortos de tiempo (15 - 20 días). Otras no son tan concentradas y van dándose
en forma paulatina. En las primeras
habrá que estimular o incentivar el desarrollo de la población con jarabes y
manejo con anticipación; ya que de lo contrario las abejas que nazcan de la
estimulación que produzca el propio cultivo, nacerán y/o serán pecoreadoras
para cuando la floración principal ya haya finalizado. Ejemplos muy típicos de este tipo de
floraciones son la mayoría de los cultivos artificiales. En apiarios ubicados en zonas con floraciones
más pausadas y prolongadas normalmente se requieren solamente intervenciones de
manejo oportunas, como forma de incrementar las poblaciones.
¿De donde se
obtendría el alimento?
De no poseer reservas en la propia colmena,
se podrán obtener redistribuyendo panales tanto de miel como de polen de
colmenas que si los tengan. En caso de
no tener éstos alimentos naturales disponibles, habrá que recurrir a los
sustitutos tanto de miel como de polen y realizar una alimentación artificial
de la colmena. Siempre será preferible
reemplazar la miel y el polen por estos mismos productos. Los sustitutos de la miel más comunes son el
azúcar común refinado, los jarabes de alta fructosa y la glucosa. Como
sustitutos de polen existen una serie de formulaciones fundamentalmente en base
a harina de soja, leche descremada, levadura, etc.
EL ESPACIO INTERIOR
Ampliación del nido
de cría.
Si bien al iniciarse la invernada una de las
tareas fundamentales era reducir el espacio interior de la colmena; en éstos
momentos en que van a nacer más abejas de las que morirán y la población
crecerá en número, se debe de procurar que la reina no tenga limitanciones para
su postura. Para esto será muy
importante proporcionarle a la reina cuadros con buenas características a los
efectos de que amplíe el nido de cría.
De esta forma estaremos evitando el "bloqueo" de la colmena y
posible posterior enjambrazón en primaveras tempranas. Este bloqueo de la cámara de cría puede
producirse por miel o en algunas zonas con gran aporte de polen.
Renovación de
panales de la cámara de cría.
Como es bien sabido los cuadros de la cámara
de cría se van oscureciendo con el tiempo debido al capullo que dejan las
sucesivas generaciones de abejas que van naciendo. Estos "panales negros" son un foco
infecciones permanente donde se ubican esporas, hongos y distintas formas de
resistencia de patógenos de las abejas.
Al ampliar el nido de cría con el agregado de cuadros debemos proceder a
realizar la "renovación de panales" viejos u oscurecidos de esta cámara
de cría.
¿Qué cuantos panales
renovar por año?
En este aspecto cabe mencionar que lo más
aconsejable es renovar por lo menos el 30 % de los cuadros por año. De esta forma no existirán en nuestra cámara
de cría cuadros de más de tres años de antigüedad. Esta totalmente comprobado además, de que
existe una mayor tendencia de la reina a poner en panales nuevos.
¿Láminas de cera o
panales labrados?
A los efectos de esta renovación lo
aconsejable es introducir panales nuevos estirados (labrados) o en su defecto
láminas con cera estampada. Hay
apicultores que "estiran" las láminas el primer año en el alza y
luego lo introducen ya labrado el segundo en la cámara de cría. De acuerdo a lo dicho anteriormente los
cuadros que renovaremos de la cámara de cría son los más viejos y oscurecidos. Desde el punto de vista del manejo, lo que el
apicultor debe de realizar es el de ir corriendo los panales más viejos hacia
los costados de la cámara de cría. De
esta forma al llegar el tercer año de utilización éstos estarán en los costados
conteniendo fundamentalmente miel. Así
entonces, será fácil subirlos a las alzas para miel y luego de cosechados,
fundirlos.
¿Donde colocamos
los panales nuevos?
Al retirar los panales viejos y reponerlos
con nuevos (labrados o con cera estampada) debemos tener siempre presente que
al introducirlos se hará SIEMPRE ENTRE LA CRIA Y EL ALIMENTO Y NUNCA ENTRE DOS CUADROS DE
CRIA. De esta forma evitaremos correr el riesgo de
"dividir" el nido de cría con los consiguientes perjuicios. En caso de que los panales que retiremos de
la cámara de cría contengan postura, larvas o cría sellada, éstos se deberán
ubicar en el medio de las alzas a los efectos de que esa cría reciba el mayor
calor posible y evolucione normalmente.
Con buen flujo de néctar las abejas irán depositando miel en las celdas
a medida que esa cría vaya naciendo. En
los casos en que introduzcamos cuadros con láminas de cera estampada debemos
tener la precaución de introducirlos con el lado en que se fijó la cera (o sea
el lado en que se ve el alambre) orientado hacia el centro del nido de
cría. De esta forma las propias abejas
que comenzarán a labrarlo primeramente de ese lado, terminarán de fijar la
lámina correctamente y evitaremos posibles desprendimientos de la misma.
En una primavera con buen flujo nectarífero y con una
buena reina nos asombrará lo rápido que aceptan y estiran esa lámina pudiendo
inclusive encontrar postura de la reina ya a las 24 - 48 horas.
¿Cuánto material
agregamos?
El qué material agregar (alzas o media alzas)
dependerá de la fortaleza de la colonia, la intensidad del flujo nectarífero en
la zona y hasta de la propia disponibilidad de material y características de
manejo de cada apicultor. Con respecto
al uso de alzas o medias alzas todos los apicultores tienen sus opiniones en
pro y en contra de cada una de ellas.
Desde el punto de vista del manejo se puede recomendar el uso de medias
alzas al inicio y al fin de la temporada, cuando los flujos de néctar no son
tan intensos o, cuando existen zonas con flujos cortos donde la colonia no
sería capaz de llenar un alza entera. El
agregado de alzas enteras al inicio de la primavera es aconsejable en flujos de
néctar importantes y prolongados, ya que de esta manera estamos incentivando a
la reina a ampliar su nido de cría en el alza y así fomentar el desarrollo
poblacional. Las medias alzas sobre la
cámara de cría son de buena utilidad a la hora de restringir la postura de la
reina, ya que son fácilmente completadas con miel y se transforman en efectivas
rejillas excluidoras. Evidentemente lo
ideal es no agregar más de un alza por vez y en la medida que la misma sea
completada retirarla para cosechar y agregar otra. Otro aspecto que debemos tener presente es
que si bien lo ideal es introducir panales obrados en la colmena; éstos no
siempre están disponibles, aconsejándose en tales casos intercalar panales
obrados con láminas de cera. Las abejas
aceptan y "toman" las láminas de cera con mayor rapidez si éstas se
encuentran entre dos panales con néctar o miel.
La práctica nos indica que uno de los grandes "tesoros" del
apicultor son los panales obrados y sobre todo en el momento del gran
flujo. Si bien en las abejas jóvenes hay
un potencial muy importante de producción de cera y que no debemos
desaprovechar, no es aconsejable agregarle un alza entera con láminas de cera y
si, irle agregando de a dos o tres láminas por vez. Se deberá aprovechar el potencial de las
abejas jóvenes existentes en la colonia y no provocar un desequilibrio que
obligue a muchas pecoreadoras a producir cera o calor.
No debemos olvidar que en la preparación para
el período de cosecha, el apicultor deberá tender a tener todas las colmenas de
un apiario parejas en cuanto a su fortaleza, para así poder organizar mejor sus
trabajos de campo y manejar su empresa por apiarios y ya no por colmenas. En explotaciones industriales este manejo
"en serie" ahorra tiempo y dinero dando mayores ganancias.
Ing. Agr. Daniel Bazzurro
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